Niños jugando con hojas en otoño

Salud al aire libre

Cuidados para disfrutar de la naturaleza junto a tu hijo

Ayuda a tu pequeño a disfrutar del sol, los árboles y el aire con la protección que necesita para el exterior, ya sea el campo, la montaña o la playa

Dra. Gemma Baulies

Arena, hojas, sol... Tu hijo necesita tocar y sentir la naturaleza en estado puro, y no solo porque es una fuente de aprendizajes esenciales, sino porque también lo reequilibra.

Tu hijo en la naturaleza: consejos prácticos

Al preparar vuestra salida al campo o a la playa ten en cuenta estos 3 consejos prácticos y disfrutad del aire libre sin riesgos:

1. Evita las horas de más calor

Ten en cuenta el entorno donde estemos: nieve, playa, alta montaña... Y cuidado, porque en los días nublados también estamos expuestos a las radiaciones ultravioletas. En verano, en nuestra latitud, las horas de calor más intenso van de las 11 de la mañana hasta las 4 de la tarde, aproximadamente. En invierno, las horas centrales del día también son las que más radiaciones envían.

2. Usa fotoprotectores solares

Os resguardarán de los rayos UVA y UVB. Existen dos tipos de fotoprotectores: los químicos u orgánicos incoloros y los físicos o inorgánicos. Los químicos, como los absorbe la piel, tienen más riesgo de causar alergia, por lo que su uso está desaconsejado en los bebés. Mientras que los físicos contienen sustancias inertes que impiden que la piel absorba las radiaciones porque actúan como un espejo y reflejan la luz solar.

Los protectores solares físicos contienen sustancias no tóxicas que impiden que la piel absorba las radiaciones

También es cierto que son mucho menos estéticos porque dejan una capa blanquecina sobre la piel, pero es precisamente ahí donde reside su eficacia, ya que protegen de todo el espectro solar y tienen menos riesgo de alergia. La Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) no recomienda los fotoprotectores en bebés menores de seis meses, y de la misma manera también se aconseja limitar las exposiciones solares de los niños que tengan menos de tres años.

3. Los ojos de tu bebé también necesitan cuidados

Para eso están las gafas de sol que garantizan una protección 100% frente a los rayos UVA. Se recomienda que las empiece a usar a partir de los 12 meses, pero si antes de esta edad las tolera, no le molestan, no se las quita o tiene los ojos claros, sería genial que ya se las pusieras. El ojo del bebé se está formando y deja penetrar tanto los rayos UVA como los UVB, que inciden directamente en la retina aún inmadura. Hasta los 25 años el cristalino no funciona a pleno rendimiento impidiendo el paso de las radiaciones. Igual que en la piel, las radiaciones ultravioletas se acumulan y pueden causar problemas en los ojos en un futuro. Tampoco te olvides de los gorros y de una ropa adecuada. La lana, la seda y el poliéster protegen más que el algodón, el lino y la viscosa.

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