Familia en la cama con un cuento

Había una vez…

Los beneficios de contarle cuentos

Para los pequeños es una fuente de placer. Además, amplían su lenguaje y nutren su pensamiento mágico porque los viven intensamente

Isabel Fernández del Castillo

"Si queréis que vuestros hijos sean inteligentes, contadles cuentos de hadas", dijo el prestigioso científico Albert Einstein. Aunque los niños no piden que les contemos un cuento porque desean ser más listos, sino porque ellos los viven y disfrutan.

Para tu hijo, la hora del cuento es muy especial, no solo porque conocerá mundos maravillosos, sino porque sabe que estarás junto a él mientras dure la historia. Los cuentos, además de ampliar su lenguaje, le enseñan a identificar sus sentimientos

¿Qué le aportan los cuentos a tu hijo?

Leer o escuchar un relato, además de ser una actividad lúdica y divertida, también fomenta el desarrollo de la inteligencia. No es la finalidad sino la consecuencia, pero como los adultos estamos obsesionados con buscar una utilidad a todo aquello que hacemos, nos gusta saber que los cuentos:

1. Potencian la imaginación

Toda actividad creativa antes debe ser imaginada, así que todas las experiencias que alimenten la capacidad imaginativa del niño lo ayudarán a desarrollar esta facultad.

2. Alimentan su fantasía

Cualquier persona que viva o comparta tiempo con un niño sabe que la línea que separa su realidad y su fantasía es muy difusa. Los niños antes de los siete años viven en un mundo mágico que necesitan alimentar constantemente, y las historias fantásticas son perfectas para ello.

3. Constituyen un mapa del tesoro vital

Los cuentos contienen enseñanzas ocultas importantes que forman parte de nuestro inconsciente, con un lenguaje metafórico y mágico. Igual que en su momento nos sucedió a nosotros, las fábulas proporcionan al niño valores, modos de enfrentarse a los problemas y seguridad, porque sabe que siempre puede haber un final feliz. Este aprendizaje le servirá tanto en la infancia como en la vida adulta.

4. Enriquecen su mundo interior

Y sus horas de juego, ya que le ofrecen personajes e historias para compartir con sus juguetes del mundo real. Además, también lo ayudan a desarrollar y a ampliar el lenguaje, su capacidad de observación y la memoria, al mismo tiempo que despiertan su curiosidad por el saber y le enseñan a identificar sus sentimientos.

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