Necesitan llorar acompañados

ENTREVISTA A ALETHA SOLTER

"Necesitan llorar en brazos, no a solas"

Le has dado de comer, le has cambiado el pañal, no tiene ni frío ni calor, ¿y sigue llorando? Está liberando estrés. Sostenlo 
en tus brazos y espera a que se le pase.

Laura Díaz de Entresotos

Aletha Solter es psicóloga. Hace más de 25 años que fundó The Aware Parenting Institute, una organización que dirige con el fin de difundir su particular forma de concebir la crianza. Ella no solo habla de partos respetados, de piel con piel con el bebé, de lactancia prolongada, sino que lo que la distingue de otras corrientes es que defiende que los niños también lloran para reequilibrar las emociones, y que nunca hay que dejarlos hacerlo solos. En sus cinco libros también lo explica.

Desarrolló una filosofía de crianza a la que llamó Aware Parenting (educación consciente). ¿Cuál es la principal diferencia con otras corrientes que también se basan en el apego?

No solo recomiendo amamantar, el colecho, el porteo y una respuesta rápida al llanto, sino que también reconozco la función de liberación de estrés del llanto, además de la de comunicación. Cuando los bebés lloran para liberar estrés, recomiendo el enfoque del “llanto en los brazos”. Nunca deberíamos dejar a un bebé llorar a solas.

El enfoque del “llanto en los brazos” que acaba de mencionar, ¿de qué se trata en concreto?

Cuando un bebé llora, lo primero es satisfacer las necesidades básicas, como el hambre. Si sigue llorando, aconsejo tenerlo en brazos con amor y escuchar con respeto mientras libera estrés. Podemos hacerle saber que estará en los brazos hasta que se sienta mejor.

¿Y cómo saben los padres si el bebé está llorando porque necesita desahogarse?

Algunas veces es difícil saber exactamente qué es lo que necesita un bebé, pero equivocarnos de vez en cuando no va a causar un daño permanente en el bebé. Animo a los padres a observar a su bebé con atención, experimentar y aprender de la experiencia.

¿Cuánto tiempo se considera normal que dure su llanto?

La frecuencia y duración de los episodios de llanto dependen de la edad del bebé, de su temperamento y de la cantidad de estrés que tenga. Investigaciones científicas han demostrado que los bebés que han tenido un nacimiento traumático lloran más que aquellos que han tenido nacimientos más fáciles. Durante los primeros tres meses de vida, no es inusual que un bebé llore durante una hora al día en brazos. La cantidad de llanto alcanza su punto álgido alrededor de las seis semanas de vida en todas las culturas del mundo. Los bebés solamente lloran lo que necesitan, dando por hecho que todas sus otras necesidades básicas (hambre, sueño, higiene...) hayan sido satisfechas, y paran de llorar por sí solos cuando han terminado de liberar el estrés.

¿Puede ser útil para ellos que aprendan a calmarse con el chupete o con cualquier otro objeto?

No, porque de esta manera se detiene el llanto, pero no se les permite eliminar el estrés. Existen estudios que demuestran que los niveles de cortisol, la hormona del estrés, pueden permanecer altos en aquellos bebés que utilizan el chupete, incluso cuando no están llorando.

Entonces, cuando un bebé llora, ¿qué es lo más aconsejable?

Si dejamos a un bebé llorar a solas en otra habitación, se sentirá rechazado, pero un bebé que está en los brazos amorosos de su madre no. Cuando las madres comienzan a usar el enfoque del “llanto en los brazos”, los bebés aprenden a confiar en que sus madres pueden aceptar sus emociones. Muchas declaran que esto las ha ayudado a fortalecer el vínculo con sus bebés.

¿Qué podemos hacer cuando oír el llanto de nuestro hijo nos produce dolor físico, ansiedad o enfado?

Cuando un bebé llora, a menudo los padres se sienten impotentes, ansiosos o enfadados. Con la correcta información acerca de la función de liberación de estrés del llanto, es más fácil aceptarlo. También es importante conseguir ayuda y apoyo emocional. Los padres que se sienten muy enfadados pueden beneficiarse de terapias que los ayuden a explorar su propia infancia. A muchos padres les resulta más fácil aceptar el llanto de su bebé una vez que comienzan a permitirse a sí mismos llorar más.

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