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Control de síntomas

Las 10 molestias del embarazo más comunes (y soluciones)

En tu cuerpo se producen algunos trastornos. Entender la causa que los origina ayuda a no angustiarse

Dra. Pilar de la Cueva

Gestar un bebé supone vivir una época de máxima exigencia física. Aunque te cuides muchísimo, durante el embarazo pueden aparecer algunas molestias que requieran alguna atención especial. Entender la causa de estos síntomas y saber que son normales y transitorios te tranquilizará y te ayudará a sobrellevarlos.

¿Cuáles son las molestias y dolencias más típicas durante la gestación?

En este artículo vamos a repasar una por una las dolencias, molestias y pequeños problemas de salud típicos que sufren las madres antes de dar a luz.

1. Piernas pesadas y varices

Algunas mujeres, sobre todo si ya tenían varices o “mala circulación”, suelen tener dolor, pesadez en las piernas o aumento del tamaño de las varices. Algunas medidas pueden proporcionar alivio:

  • Elevar las piernas. No deben colocarse en ángulo recto con el cuerpo, posición que comprime la circulación en la ingle. Una buena postura es tumbarse y colocar las piernas algo elevadas.
  • Duchas frías. Otro método consiste en aplicar agua fría a las piernas durante unos segundos al acabar la ducha diaria, además de evitar los baños muy calientes durante largo rato.
  • Medias compresivas. Si se permanece mucho rato de pie habitualmente, es aconsejable emplear medias compresivas, y compensar esta inmovilidad haciendo algo de ejercicio.
  • Natación. Así se ejercitan las extremidades en un movimiento continuo sin brusquedades.

2. Hemorroides

Son dilataciones de las venas, en este caso de las situadas en la mucosa del recto. A veces sangran. Pueden ser internas o verse a simple vista. Una posible solución es empapar una gasa con agua muy salada y ponerla un rato en contacto con la parte de venas que salen del orificio, así se encogen. Después, con un poco de sustancia lubricante, se intentan introducir con cuidado. Los remedios que hemos comentado para las varices también son útiles en este caso.

3. Molestias digestivas

Durante el embarazo, a causa de las hormonas y la recolocación del estómago, la digestión es más pesada y en seguida se nota sensación de saciedad. Es más fácil que se produzca reflujo y que notemos sensación de quemazón. Hacer comidas frecuentes y menos copiosas, y evitar los alimentos que peor se digieren, suele ser suficiente. Los fármacos antiácidos pueden utilizarse durante el embarazo, si son necesarios.

4. Náuseas

Son típicas al principio de la gestación, aunque no todas las mujeres las notan. Pueden ser un signo de que el azúcar está bajando en la sangre. Hacer comidas pequeñas pero frecuentes las reduce, también algunos alimentos como el jengibre, Se puede optar por remedios naturales y fármacos, siempre bajo control médico. En ocasiones, dormir más y descansar durante el día a ratos, junto con una alimentación adecuada, es lo que más ayuda a mejorar los síntomas.

5. Calambres

Hacia el final del embarazo, algunas mujeres notan calambres en las manos o en las piernas. Éstos pueden deberse a la falta de algún mineral, o simplemente a la retención de agua en los tejidos, que comprime los vasos sanguíneos y nervios. Para prevenirlos, es importante tomar en la cena alimentos ricos en magnesio y potasio y mucha fruta y ensaladas ricas en minerales. Los baños con sal y cambiar con frecuencia de postura en la cama, ayuda.

6. Sensación de falta de aire

Puede ser normal hacia el final del embarazo, porque realmente el espacio disponible para respirar es menor, y porque a partir del séptimo mes el corazón está más sobrecargado. Es necesario caminar y hacer ejercicio sin fatigarse. Si el síntoma es muy llamativo, conviene consultarlo con la matrona o el médico.

7. Picor en la piel y estrías

Su aparición depende mucho de la constitución de cada mujer. Mantener la circulación activa, realizando algo de ejercicio, e hidratar la piel, puede ayudar a mantenerla en mejores condiciones. Un poco de sol, siempre con la protección adecuada y sin que se alcance mucha temperatura en el abdomen, también fortalece los tejidos.

8. Dolor en las mamas

Durante el embarazo, el tamaño de las mamas varía y en algunos momentos puedes tenerlas muy sensibles e incluso pueden sentir dolor. Un sujetador adecuado –sin aros y que no comprima– puede aliviar las molestias, pero no es conveniente dormir con él. Si el pecho no es muy voluminoso, prescindir del sujetador también puede aliviar. El ejercicio y el uso de algún producto hidratante ayudan.

9. Edema en manos, pies y cara

Salvo que la mujer embarazada se despierte exageradamente hinchada, en cuyo caso convendría acudir al médico para descartar hipertensión y proteínas en la orina, se trata de un efecto relativamente normal al final del embarazo.

En general, dormir más y descansar, preferiblemente acostada sobre el lado derecho, mejoran la situación. Hacer ejercicio, recibir un masaje y llevar ropa amplia y cómoda también proporciona alivio. Es importante recordar que en el embarazo es peligroso tomar diuréticos si no son necesarios.

10. Cansancio

Es completamente normal que la embarazada se canse más, ya que lleva un sobrepeso y su organismo atiende a las demandas de dos... aunque a veces lo olvidemos. La legislación permite que la embarazada solicite un cambio de puesto de trabajo si lo necesita, e incluso que se le mantenga el sueldo sin ir a trabajar si su puesto de trabajo la somete a un excesivo cansancio o tiene otros riesgos para el embarazo.

11. Insomnio

La mayoría de mujeres tiene mucho sueño durante toda la gestación, pero algunas cuentan que cada vez duermen menos, a pesar de sentirse cansadas. Como primera medida, aunque no se duerma, hay que pensar que descansar también es bueno. Hacer algo de ejercicio o dar paseos al aire libre, cenar ligero, o lo que el cuerpo pida, pueden facilitar el descanso.

12. Incontinencia urinaria

En ocasiones, al final del embarazo no sólo se orina con mucha frecuencia, sino que también se producen pequeños escapes por la presión de la cabeza de bebé. Es normal, y aunque se pueden hacer pequeñas contracciones del suelo pélvico, es mejor dejarlas para el puerperio, si es que en ese entonces la incontinencia no se ha corregido por sí sola.