sindolor cuadrado

Molestias en la lactancia

Dar el pecho no tiene que doler (¡de verdad que no!)

Si causa dolor, esto indica que hay algo que se puede mejorar. De lo contrario, ¡haría milenios que nuestra especie se habría extinguido!

Dr. Luis Ruiz

Por mucho que lo hayas oído, dar el pecho no duele, porque es imprescindible para la supervivencia de la especie y, por lo tanto, debe ser placentero.

Ahora sabemos que las hormonas presentes en el parto y la lactancia son las mismas que se producen en la fecundación: la oxitocina y la prolactina, ambas generadoras de placer.

Ya que es difícil cambiar la creencia de que dar el pecho no duele, quizá podemos cambiar el enfoque. Podemos empezar a pensar que no hay que preguntar a una madre si tiene dolor o si nota molestias, sino si siente placer dando de mamar.

En el caso de que la respuesta no sea afirmativa, habrá que comprobar la posición del bebé al pecho o identificar qué dificultad está provocando esta molestia.

Cuando des el pecho puedes tener en cuenta que, además de las molestias, existen otros indicios de que algo hay que se podría hacer diferente si:

· La punta del pezón está enrojecida. Suele pasar porque el bebé chupetea esta zona en lugar de mamar con la boca bien abierta.

· Las tomas son excesivamente largas. Esto indica que se puede mejorar la posición para que el bebé succione mejor.

· El bebé echa la cabeza hacia atrás, llora, parece que se pelea con el pecho... Necesita una guía para poder agarrarse bien.

· El ritmo de succión no cambia: siempre es rápido y superficial. Todo va bien cuando, tras un inicio rápido, las succiones se van volviendo lentas y profundas, con pausas intermedias.

Las molestias y el dolor es la forma que ha encontrado la naturaleza para avisarnos de que algo no está sucediendo de forma correcta. Así que, si tienes molestias, es importante que consultes con un especialista: una asesora de lactancia, un médico... y verás cómo se soluciona.

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