Lactancias en tándem

BENEFICIOS

Lactancias en tándem

No se trata de forzar a las madres a alimentar en tándem, sino de aceptar y ayudar a las que lo deseen hacer.

Luis Ruiz

Una madre que da el pecho puede quedarse embarazada porque, aunque amamantar es el método anticonceptivo que evita más embarazos en todo el mundo, no es infalible.

Y en ese momento muchas mujeres dudan.

El problema es que si las lactancias prolongadas no siempre son comprendidas por el entorno, aceptar que una mujer dé el pecho cuando está embarazada suele ser todavía más difícil.

Cuando el bebé es un recién nacido todos animan a la madre a seguir: “Es lo mejor”, “como tu leche no hay nada”, dicen. Pero a partir de los seis meses las circunstancias cambian y algunas voces empiezan a insinuar, equivocadamente, que esa leche no es buena, que no tiene las propiedades de las de continuación.

Esta situación empeora al cumplir el año, entonces muchos aseguran que ya no le alimenta o que le perjudica. Y toda esta falta de cultura de la lactancia se agrava aún más si la madre se queda embarazada. “¿Cómo vas a alimentar a los dos a la vez? ¡Vas a hacer daño al pequeño!”. Nada más alejado de la realidad.

Si la madre se queda embarazada cuando su bebé tiene menos de seis meses es deseable que le siga dando el pecho como alimento fundamental hasta que inicie la alimentación complementaria. Seguramente en ese momento ésta será más cuantiosa porque en el segundo trimestre de embarazo baja ligeramente la producción de leche. Pero la leche materna sigue siendo fundamental para estos bebés, continuar mamando puede ser vital.

Con más de doce meses

En niños mayores de un año, cuya alimentación complementaria ya es diversa y abundante, la leche materna sigue siendo un alimento básico y el aspecto emocional:

  • de contacto
  • seguridad
  • y cariño

Es tan importante como la misma leche que recibe.

Pero durante el segundo trimestre de embarazo, con la menor cantidad y los cambios de consistencia y seguramente de sabor, muchos niños se destetan espontáneamente.

¡Pero otros no!

¿Qué ocurre con los sanitarios?

A veces somos responsables de que algunas madres se asusten y dejen el pecho al quedarse embarazadas.

Afortunadamente, la formación en lactancia que están recibiendo hoy los profesionales es muy diferente a la de hace unos años. Este cambio permitirá volver a aceptar estas situaciones que antes eran naturales pero que habían desaparecido sin razones científicas que lo respaldaran.

No se trata de forzar a las madres a alimentar en tándem, sino de aceptar y ayudar a las que lo deseen hacer.