Mamá en una hamaca dando de mamar

El cuerpo habla

5 sensaciones típicas al dar el pecho

Todos los cambios que experimentas cuando amamantas tienen una explicación y, a menudo, desmontan falsos mitos

Dr. Luis Ruiz

¿Qué sensaciones son las más típicas cuando las madres dan el pecho a sus bebés? Sin duda, algunas madres sienten ciertas incomodidades o sensaciones difíciles de describir cuando están dando de mamar a sus retoños.

5 sensaciones extrañas que notan muchas madres al dar el pecho

Vamos a conocer a continuación algunas sensaciones comunes que muchas madres relatan en mi consulta y que tienen lugar durante el tiempo en que dan de pecho a sus hijos. Si notas alguna de estas señales, lo principal es pensar que tienes la naturaleza a tu favor, tu cuerpo está especialmente diseñado para ponértelo fácil.

1. Te mueres de sed

Tener sed cuando se está dando el pecho es normal, pero hay una leyenda urbana que dice que, si bebes, se te agua la leche. Tú ni caso. Si tienes sed, toma agua porque es una respuesta del cuerpo al mecanismo que se ha activado para que la leche pueda llegar hasta el bebé.

2. Tus hormonas te ayudan

Las hormonas que se liberan durante la lactancia influyen en gran parte de tu organismo. Por ejemplo, la oxitocina alivia la sensación de dolor y te relaja, haciendo que amamantar sea un placer. Pero esta hormona también hace que tengas más sed, y si te fijas, la notarás justo cuando sale la leche, porque es el momento en el que aumentan los niveles de oxitocina en tu cuerpo.

3. Tus pechos mandan

Que los pechos estén por momentos blandos y por momentos muy hinchados también es algo natural, aunque lo habitual es no tenerlos muy tensos. De hecho, si el bebé va extrayendo la leche, no existe razón alguna para que el pecho esté duro.

4. Y vuelven a mandar

Aunque una vez acostumbrada a tener el pecho más blando, es posible que tu hijo tenga una crisis de crecimiento, lo que implica una mayor demanda de leche, y como consecuencia un aumento de la producción y de la turgencia de tus pechos.

5. Dudas, inevitablemente

En cualquier caso, la gran preocupación siempre es si el bebé come suficiente, y para esto solo hay que fijarse en que haga pipí varias veces al día y en que sus cacas sean blandas. Si en cinco minutos ya ha mamado de un pecho y tiene bastante, ¡no te preocupes!

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