Tomas nocturnas

LACTANCIA FELIZ

Tomas nocturnas ¿hasta cuándo?

Los bebés las necesitan no sólo para alimentarse, también para volver a conciliar el sueño. A partir del año se empiezan a reducir.

Rosa Jové

Las tomas nocturnas suelen traer de cabeza a muchos padres. Despertarse varias veces cada noche para ayudar al bebé a dormirse de nuevo o para alimentarle les provoca mucho cansancio y quieren encontrar una solución para poder dormir más horas seguidas. Pero esa solución mágica no existe.

En primer lugar, hay que decir que un bebé, hasta los 6-7 meses más o menos, debe alimentarse a demanda, tanto si toma pecho como biberón, por lo que hay que darle de comer cuantas veces precise, tanto de día como de noche. Alterar esa demanda es contraproducente para el niño (podría tener hipoglucemias, sobre todo cuanto más pequeño es) y especialmente para el bebé amamantado, ya que la producción de leche puede verse afectada.

En general, cuando nuestro hijo es todavía un bebé y se despierta por la noche, los padres solemos interpretar que tiene hambre... cuando está comprobado que en muchas ocasiones se despiertan sin querer y protestan porque se ha roto su sueño, no porque tengan hambre. Es un error muy frecuente, pero que no tiene importancia.

Alimento y relajación

Tanto en los niños como en los adultos, dormir debe ir asociado a relax. Por este motivo, muchos de nosotros intentamos hacer algo relajante para conciliar el sueño: leer, darnos un baño calentito, contar ovejas... ¿Qué es lo que más relaja a un bebé? Pues succionar y el contacto con las personas queridas. Así pues, lo tenemos fácil: si no tenemos claro por qué se ha despertado nuestro hijo, ofrezcámosle enseguida el pecho o el biberón; si tiene hambre habremos acertado de pleno, y si lo que tiene es sueño o sed, comer un poquito y sobre todo succionar le relajará y se dormirá.

Sabiendo que hacer tomas por la noche no es contraproducente y que incluso puede ser beneficioso para todos el niño se relaja antes y los padres duermen mejor, la siguiente pregunta parece inevitable: ¿Hasta cuándo? Pues mientras sean necesarias. Si tu hijo se vuelve a dormir más fácilmente si le ofreces una toma, ¿para qué eliminarla? Si notas que se despierta menos por la noche si recibe alguna toma complementaria y encima tú puedes dormir más, ¿para qué eliminarla? Todo niño dejará las tomas nocturnas en algún momento, así que mientras os beneficien a ambos no hay por qué cambiar las cosas.

Las estadísticas nos dicen que la mayoría de niños realizan tomas nocturnas frecuentes por hambre o sueño hasta casi el año. A partir de esa edad, las demandas nocturnas suelen estar más relacionadas con el sueño: el bebé se despierta por la noche y reclama algo que le ayude a dormir. Pero hay niños que aún pueden necesitar tomas como alimento hasta bien entrados los tres años. ¿Cómo podemos diferenciarlas? Ya hemos dicho que conocer el motivo real de sus despertares no es tan importante. Pero, en general, si el bebé hace una toma abundante, el motivo suele ser el hambre. En cambio, si se engancha débilmente a la teta o apenas prueba el biberón, seguramente le interesa tomar algo relajante, caliente y dulce, que le induce al sueño.

Destetar no es la solución

Hay padres que, erróneamente, creen que si destetan a su hijo van a eliminar las tomas nocturnas. Creo que la mejor respuesta se la darían los padres de niños que toman biberón, niños que siguen despertándose por las noches para tomar alimento. Los niños tienen necesidad de comer por la noche tanto si toman pecho como si toman biberón. Y el poder relajante de la succión se da en ambos casos. Mi opinión personal es que no vale la pena destetar, porque el “problema” va a seguir existiendo y por la noche siempre es más fácil dar el pecho que el biberón. Pero como siempre, la última palabra la tienen la madre y el bebé.

También hay gran cantidad de madres lactantes que se quejan de que sus bebés utilizan el pecho a modo de chupete para dormirse por la noche. En primer lugar, cabría aclarar que el bebé no utiliza el pecho como chupete, sino que el chupete se inventó para suplantar al pecho (por eso tiene forma de pezón). Desde los albores de la humanidad, las madres sabían que lo que más calmaba a sus bebés era el pecho, y por eso, con el tiempo, inventaron sucedáneos que pudieran ser ofrecidos a sus hijos cuando necesitaban ser calmados y ellas no podían estar cerca. Así pues, tu hijo le da al pecho una de las muchas utilidades para las que fue creado. Y por eso mismo, muchos niños utilizan el chupete por la noche mientras duermen: porque les relaja.

En segundo lugar, es importante recordar que es más fácil dejar el pecho espontáneamente que abandonar el chupete. Por otra parte, el pecho no deja secuelas en la formación de los dientes ni del paladar, cosa que los chupetes a veces sí hacen.

Si estás pensando en eliminar las tomas nocturnas debes saber que son beneficiosas tanto para el bebé como para la madre:

  • aumentan la producción de leche
  • incrementan la duración del sueño nocturno de ambos
  • reducen el llanto y el estrés del bebé
  • propician una mayor vinculación de padres e hijos
  • los niveles de oxitocina consiguen que las madres que dan el pecho lleguen antes al período de sueño profundo, por lo que están menos cansadas que las que no lo dan.

Dormir juntos para mitigar el cansancio

¿Por qué funciona tan bien dormir con los hijos? Los niños pequeños necesitan permanentemente a su cuidador cerca. Vienen dotados para registrar la más mínima señal de que no está y poder llamarle. Por eso, el colecho facilita las tomas nocturnas.

  • Varios organismos oficiales (OMS, UNICEF, AEP...) recomiendan la cohabitación (compartir la misma habitación) cuando nace un bebé y el colecho (compartir la misma cama) cuando se cumplen unas simples garantías, como que el colchón sea duro, que la ropa de cama no tenga cintas o que los padres no tomen medicamentos narcolépticos ni fumen.
  • El colecho favorece que la madre pueda continuar durmiendo mientras alimenta a su hijo durante la noche. También facilita que tanto la madre como el bebé apenas se despierten cuando éste reclama alimento.
  • Otra de las virtudes del colecho es que minimiza los riesgos de síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL) si se practica de forma segura.
  • Por otra parte, dormir juntos ayuda al bebé a “aprender” a pasar de una fase del sueño a otra porque se sincroniza con la respiración de su madre. La respiración de la madre también le sirve de recordatorio para que continúe respirando si durante la noche tiene una apnea.
  • También favorece la regulación de la temperatura corporal por la noche (los bebés cuando nacen no la regulan bien). Durante el día, sus padres le visten según el clima, pero por la noche el calor de sus padres los mantiene estables. Por eso no es necesario taparlos excesivamente.
Por qué mama de noche

LACTANCIA MATERNA

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Trucos para reducir las tomas nocturnas

  • Si la madre desea eliminar las tomas nocturnas antes de que el bebé lo haga por sí solo, puede intentarlo a partir de los siete meses. ¿Por qué no debe hacerlo antes? Pues porque todas las autoridades en materia de nutrición infantil (OMS, UNICEF, Academia Española de Pediatría, etc.) recomiendan que la alimentación del bebé al menos hasta esta edad debe ser a demanda.
  • Una vez el niño haya superado esta edad, y si la madre así lo desea, puede probar a darle una toma justo antes de acostarlo.
  • También puede buscar algo que relaje a la criatura y que no sea el pecho o el biberón (un chupete, una mantita...) para que, si alguna vez se despierta, el niño pueda conciliar el sueño con la ayuda de algo que le resulte agradable.
  • El papel del padre es muy importante, ya que puede relevar a la madre por la noche para ofrecer a su hijo unos brazos amorosos para calmarle o darle alguna toma en biberón cuando la madre haya decidido destetarle.

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