Te mereces el mejor trato

Dar a luz

Te mereces el mejor trato durante tu parto

¡No te conformes con menos!

Blanca Herrera

Tengo que hablarte de un invento revolucionario, capaz de disminuir las tasas de cesáreas y de partos instrumentales, así como la necesidad de analgesia en el parto, al mismo tiempo que hace que la experiencia sea más placentera y que aumenten las tasas de lactancia materna, entre otros beneficios.

¡Está demostrado científicamente!

Pero aún no sabemos su precio. Esperamos que pronto esté disponible en todo el país. ¿Lo comprarás? Se llama “Acompañamiento profesional adecuado”.

Pues sí, varios estudios han demostrado que los resultados del parto están muy relacionados con la calidad de la atención recibida. Y tratándose de algo tan importante y que va a marcar de forma tan crucial nuestras vidas, ¿debemos dejarlo al azar o a la buena voluntad de las personas que estén ese día?

Estamos en un momento de transición, algunos hospitales han ido modernizando sus prácticas, mientras que otros continúan aplicando protocolos anticuados, como inmovilizar a las mujeres boca arriba, estimular el parto con oxitocina o practicar episiotomías.

Cuando recibo a una mujer de parto y a su pareja en el hospital en el que trabajo, suelo preguntarles: “¿Qué tipo de parto os habíais planteado?”. Y a menudo, la respuesta es una mirada de extrañeza por parte de ambos. A lo sumo dicen: “Rápido y que no duela”.

Y tú, ¿qué modelo de asistencia prefieres?

En este momento de cambio, coexisten dos modelos opuestos de atención a la mujer que está de parto.

  • Uno es el modelo biomédico, en el que se suele romper la bolsa y usar oxitocina sintética para acelerar el parto, porque parten de la base de que cuanto antes acabe, mejor. De este modo, el proceso se hace más doloroso y suele haber más riesgo para el bebé. Para paliar esto, se utiliza la epidural y se monitoriza constantemente al bebé con el fin de detectar alteraciones. La mujer no se puede mover, y la fase del expulsivo es más lenta y difícil, aumentando el riesgo de tener un parto instrumental o una cesárea. Es la “cascada del intervencionismo obstétrico”: una intervención lleva a la siguiente.

  • En otro modelo, el de cuidados de la matrona, se deja que el parto se desarrolle a su ritmo, observando y vigilando que siga un proceso lo más fisiológico y natural posible. Solo se interviene cuando el proceso se desvía de la normalidad. No se interviene directamente sobre el cuerpo de la mujer o del bebé si no es necesario, solo sobre el entorno: se reduce la intensidad de las luces, se procura un ambiente cálido... Un acompañamiento eficaz hace que el parto evolucione mejor.

¿Sanidad pública o privada?

El modelo de atención de la sanidad privada es distinto al de la pública, pero eso no significa que sea mejor.

–La red sanitaria pública cuenta con un gran número de hospitales, que suelen estar provistos de muy buenos recursos técnicos y personales. De hecho, los hospitales privados les derivan a ella los casos más complicados.

–Existe una gran variedad de protocolos, así como de prácticas entre unos hospitales y otros. Los hay que tienen tasas muy altas de partos intervencionados en comparación a otros que la tienen menor. Lo mismo ocurre con el personal sanitario.

–En la sanidad privada es el obstetra quien lleva el control del embarazo, y lo más habitual es que sea él mismo quien acompañe a la mujer durante el parto. Pero para un profesional estar localizable 24 horas al día, 365 días al año, supone un desgaste importante. Por eso, en los hospitales privados suele haber una tasa tan alta de inducciones y de cesáreas.

A veces no hacen falta palabras

Una mirada o una caricia es suficiente para que la mujer se sienta segura y tranquila. Y es que son estos detalles los que hacen que el parto fluya mejor.

La actitud y el talante de las personas presentes en el parto, ya sean los profesionales o la persona que acompañe a la mujer, ejercen una influencia determinante en el proceso del nacimiento. De ahí la importancia de elegir bien, y evitar rodearse de personas que causen temor o cohíban la libertad de movimiento, de expresión...

La evidencia científica recoge que el apoyo continuo a la mujer durante el parto es una herramienta muy útil para que el proceso evolucione con normalidad. El miedo, la ansiedad, y la “culpabilización” de la mujer tendrán efectos negativos sobre su estado hormonal y harán que el parto vaya más despacio. Como dijo Ia comadrona Ina May Gaskin:

“Una mirada poco amable es suficiente para que una mujer no dilate”.

Es imprescindible que la mujer se sienta segura para que el proceso de parto se inicie, evolucione y culmine con normalidad, porque ninguna hembra mamífera puede parir si no se siente segura y confiada. Es tan simple como ofrecerle tranquilidad, intimidad y calma.

Los hospitales por lo general, suelen ser sitios de enfermedad y dolor, y resultan amenazantes. Los acompañantes pueden sentir miedo y ansiedad si no están preparados para ver a una mujer de parto gimiendo y contoneándose, sin saber que el proceso pasa por abandonar el control. Si todos alrededor sienten miedo, el proceso se detendrá.

Un acompañamiento efectivo tiene que ser tranquilizador para la mujer y su pareja. Una mirada, sonrisas de complicidad, apoyarlos, y sobre todo, no juzgar, avergonzar ni intimidar.

Etiquetas:  Blanca Herrera Parto

Artículos relacionados