Miedo al parto, miedo al dolor

PARTO RESPETADO

¿Te da miedo el parto? Varias claves para estar tranquila

Te contamos cómo preparar tu cuerpo y tu mente para vivirlo con la mayor confianza

Blanca Herrera

Es normal sentir inquietud, temor o nervios cuando se acerca el momento, pero un exceso de miedo puede dificultar el parto y alargarlo.

¿De veras repercute el miedo al dolor y al parto en el resultado del mismo?

Pues sinceramente creo que sí.

He tenido el placer de trabajar con mujeres poderosas, que tenían la certeza de que eran capaces, sentían dolor, algo de ansiedad, pero sabían y entendían que podían hacerlo y estaban dispuestas a sumergirse en las contracciones, en el trabajo de parto. Y con ánimo y el acompañamiento adecuado han llevado el proceso de forma estupenda.

Sin embargo, hay otras que se han sentido bloqueadas a causa de su angustia y su miedo. Es la “profecía autocumplida”, que consiste en que si piensas que algo va a salir mal, si tu actitud es negativa y pesimista, las probabilidades de que algo salga mal son mayores.

Si una mujer se encuentra ansiosa y asustada, las neurohormonas y los neurotransmisores que entran en juego preparan el cuerpo para el ataque o la huida.

Sus músculos se tensan y la dilatación se dificulta, lo que hace que el dolor aumente. El neocórtex entra en funcionamiento puesto que estratégicamente necesita preparar su cuerpo para salir corriendo en cualquier momento. Esto hace que se libere menos dosis de oxitocina endógena. Es una espiral que puede llevar a que el proceso se complique.

Actitudes poderosas

Aún no somos muy conscientes de la potencia que tiene nuestro cerebro. En este sentido, la actitud en el proceso de parto es muy importante y los profesionales debemos conocerlo para poder ayudar a las madres en esta situación.

Cuando llegues al hospital o con los profesionales que te van a acompañar, es importante que les transmitas tus angustias y tus miedos para poder afrontarlos juntos.

Por tu parte, puedes trabajar todos estos pensamientos que acaban influyendo sobre la fisiología.

Podemos ayudarnos llenando nuestra cabeza y nuestra alma con imágenes positivas, con este tipo de actitudes: “Hago este trabajo por mi bebé”, “Puedo hacerlo porque mi cuerpo está preparado para este trabajo ” o “Cada contracción me acerca más a mi bebé”.

En contrapartida es igual de importante huir de esos pensamientos negativos que no nos conducen a ninguna parte como: “Me va a pasar algo malo”, “No voy a poder soportar el dolor..."

Encuentra tu seguridad

Recuerdo una mujer inglesa a la que acompañé en su segundo parto. El primer hijo nació por cesárea y le dijeron que no podría parir nunca. Ella quiso intentarlo y lo consiguió; tras un hermoso parto, su segundo hijo nació en el agua. Recuerdo que en el expulsivo, con voz muy profunda gemía “I can do iiiiiit!”, alargando mucho la frase. La sensación de placer, de victoria y de euforia fue indescriptible.

Es indudable que un buen acompañamiento puede ayudar a disminuir el estrés y la ansiedad. No dudes en buscar el centro donde te sientas más segura, en transmitir tus temores y en pedir ayuda a los profesionales si lo necesitas.

Prepara tu cuerpo y tu mente en el embarazo

Aprende a relajar tu cuerpo

  • Aprender a tensar y relajar los músculos de forma voluntaria te puede ayudar en el momento del parto.
  • Tensa de forma progresiva diferentes grupos musculares (los pies, las piernas, los glúteos, el abdomen, los brazos, la cara), y después relaja esa misma zona. Una forma de relajar los músculos es estirarlos porque es el efecto opuesto a la tensión, que los acorta.
  • Intenta hacerlo consciente e interiorizar la sensación de tensión y de relajación en cada una de las diferentes zonas.
  • En el momento del parto deberías ser capaz de sentir e identificar qué partes de tu cuerpo son las que están tensas y tratar de aflojarlas.

El yoga te ayuda

  • El yoga para embarazadas es una buena actividad, ya que estira y trabaja la musculatura, las articulaciones y los ligamentos del cuerpo. También ayuda a relajar la mente y equilibrar la respiración.
  • En los ejercicios de yoga es beneficioso que busques y seas consciente de cuáles son los puntos de más tensión en tu cuerpo y que proyectes sobre ellos tu respiración, profunda y lenta para relajarlos. Así se completa el trabajo que ejercen los estiramientos musculares.

Usa tu respiración

  • La respiración es una función autónoma pero que también puede regularse de forma voluntaria. De hecho, a través de ella podemos llegar a incidir en nuestro estado emocional.
  • Respiramos de forma diferente en diferentes situaciones. Cuando estamos tensas y nerviosas, nuestra respiración se acelera, se hace más torácica, más superficial. En cambio, cuando nos sentimos relajadas o nos vamos a dormir, se hace más profunda y lenta, implicando la parte más baja de los pulmones.
  • La respiración durante el parto está regulada de forma involuntaria. No hay que “aprender” ni forzarla. Pero sí podemos utilizarla para inducir un estado de relajación si lo necesitamos: nos podemos entrenar realizando respiraciones profundas y lentas con la parte abdominal o diafragmática.
  • Observa cómo respiras y la reacción que despierta en tu cuerpo cada tipo de respiración.

Usa tu mente

  • Piensa en el parto y visualiza cómo te gustaría que fuera el nacimiento de tu bebé. No caigas en la idealización, pero sí en lo bonito y maravilloso que puede ser ese momento, aunque te cueste esfuerzo y trabajo, y en el éxito que supone conseguirlo finalmente. Trata de cargarlo siempre de imágenes positivas.
  • Analiza tus pensamientos y haz que sean positivos. Te ayudará en el momento del parto para no dejarte llevar por la desesperación y la negatividad. Todo tiene siempre su lado bueno, búscalo y haz que sean estos los pensamientos que gobiernen tu vida.

Expresa tus deseos

  • El parto es imprevisible y no puede ser programado, pero sí puedes decidir qué condiciones y atención deseas en cada uno de sus aspectos (dilatación, manejo del dolor, contacto piel con piel, lactancia, etc.). Es importante que te informes de las opciones que hay en tu hospital y que plasmes tus deseos en un Plan de parto, es una herramienta de comunicación muy útil entre las mujeres y los profesionales.

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