Entrevista a la presidenta de El Parto es Nuestro

ENTREVISTA

El parto está aún excesiva e innecesariamente medicalizado

La ciencia lo confirma, las instituciones sanitarias lo recomiendan y las mujeres lo piden, pero en muchos hospitales el parto aún está muy medicalizado. ¿Hasta cuándo?

Isabel Fernández del Castillo

Lourdes Cerezuela es Informática especialista en banca. La maternidad le cambió la vida, y quiso poner su granito de arena para que, como ella misma dice, “nuestras hijas y nietas no tengan que decir: ‘El parto es nuestro, ¡que nos lo devuelvan!’”. Desde hace tres años dirige esta asociación que tiene como objetivo modernizar la atención que se da a las mujeres que dan a luz, ofreciendo una asistencia de mayor calidad y calidez.

Lleváis 14 años defendiendo los derechos de las mujeres a tener un parto respetado, ¿cómo valorarías el impacto de vuestra labor en los cambios que se han ido produciendo en este tiempo?

Positivo, porque hemos hecho mucho camino. Nuestras demandas fueron determinantes en la puesta en marcha del proceso que dio lugar a un documento, actualmente de referencia, como es la Estrategia de Atención al Parto Normal, así como de las guías que la siguieron. En El Parto es Nuestro creemos que se avanza y que la atención mejora, aunque muy despacio, demasiado.

Con la Estrategia de Atención al Parto Normal se esperaban grandes transformaciones, ¿las que se han producido han cumplido vuestras expectativas o las del Ministerio de Sanidad?

En general no, ni las nuestras ni las del ministerio, según indican los últimos datos. Muchos de los protocolos que se aplican en las maternidades siguen sin reflejar las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, ni las de la Estrategia de Atención al Parto Normal ni las de la Guía de Práctica Clínica de Atención al Parto Normal; por ejemplo, se continúa sin permitir a la mujer moverse libremente, se la obliga a parir acostada, siguen practicándose episiotomías innecesarias y estimulando con oxitocina un alto porcentaje de partos...

¿Por qué crees que el cambio está siendo tan lento?

Hay diversos motivos, tanto por parte del sistema como por parte de los ciudadanos. La profunda resistencia al cambio de algunos profesionales, una formación que sigue siendo exactamente igual que hace 40 años, los recortes en sanidad de los últimos años, la ratio tan baja de matronas/embarazadas... Y a eso hay que sumarle que, durante el embarazo y el parto, las mujeres vivimos un delicado momento emocional que no suele ser valorado ni atendido como corresponde.

A día de hoy, ¿cuáles son las grandes asignaturas pendientes?

Siguen siendo las mismas de siempre:

  • que se conozca en profundidad el proceso fisiológico del parto y del nacimiento para que se respete a la mujer y al bebé.
  • que se reconozcan los derechos de las embarazadas a tomar decisiones con respecto a su parto y a su bebé.
  • que se apliquen las recomendaciones de la Estrategia de Atención al Parto Normal.
  • que se atiendan también las necesidades emocionales, además de las fisiológicas.

¿Creéis que en la actualidad las mujeres están más concienciadas en todos estos temas?

Bueno, la sociedad española está sufriendo una transformación. Los ciudadanos cada vez somos más críticos con el sistema y conocemos mejor nuestros derechos, algo que también se nota en las mujeres. Un porcentaje significativo de nosotras ya sabe que tiene la posibilidad de hacer las cosas de una manera totalmente distinta a la que le explican, y lo exige.

El problema vienen cuando te informas, tienes las ideas claras, sabes lo que deseas para tu parto y, sin embargo, en la ciudad en la que vives no encuentras dónde conseguirlo y no tienes otras opciones. Es una situación muy complicada, que se vive con frustración.

Hasta ahora hemos hablado de la medicina pública, pero ¿hay cambios en la medicina privada?

Alguno hay, porque como para la medicina privada las mujeres somos vistas como clientes, cada vez hay más equipos médicos con interés e intención en atender los partos de una forma más respetuosa, aunque aún quede mucho camino por andar. Además, en la medicina privada hay mucha opacidad y apenas hay hospitales que publiquen sus tasas de intervenciones médicas, algo esencial a la hora de poder tomar decisiones informadas.

¿Qué aconsejarías a una mujer embarazada que deseara tener un parto respetado?

Soy muy poco partidaria de dar consejos, pero a las embarazadas que tengo cerca siempre les doy un folleto de El Parto es Nuestro, y les sugiero que se informen y que lean.

Les digo que conocer sus derechos no les garantiza que se respeten, pero al menos pueden luchar por ellos, ya que si ni siquiera los conoces, no hay lucha posible.

Nosotras organizamos reuniones gratuitas en muchas provincias, donde se puede charlar con otras madres para obtener información de primera mano.

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