Bacterias amigas

NIÑOS MÁS SANOS

Bacterias, ¿amigas o enemigas?

Olvídate de bañar en exceso a tu hijo y de desinfectar todo lo que vaya a tocar. Se ha descubierto que la presencia en el organismo de bacterias, hongos... ¡es buena para la salud!

Louma Sader

La medicina moderna está dando un giro de 180 grados. Hasta hace dos décadas centraba sus estudios en la enfermedad propiamente dicha y en eliminar los microbios que la causaba, mientras que ahora dedica sus esfuerzos a investigar la otra cara de la moneda: conocer de cerca nuestra microbiota, o lo que es lo mismo, ese conjunto de bacterias, hongos y virus que habitan nuestro cuerpo cuando estamos sanos. Pero no solo eso, también le interesa saber de qué manera nos relacionamos con estos microorganismos.

A priori, resulta difícil creer que pueda haber una relación beneficiosa entre nosotros y estos organismos, porque hemos sido "bombardeados" por numerosos antibióticos y hábitos de lo que yo denomino "ultrahigiene".

Sin embargo, nos estamos dando cuenta de que lo normal, lo saludable en el ser humano, es esta simbiosis, en la que convivimos en armonía con millones de microorganismos que solo nos causan enfermedades cuando se rompe este equilibrio.

Por supuesto que es recomendable mantener una higiene, pero sin caer en excesos, como, por ejemplo, usar jabones antibacteriales por costumbre, sin ser realmente necesarios.

Las terapias con antibióticos que existen ahora, aunque no sean todos de amplio espectro, acaban matando no solo el patógeno que causaba la enfermedad que padecíamos, sino también otros miles de microbios que en condiciones normales nos ayudan. Es el clásico caso de la mujer que padece una infección vaginal por sobrecrecimiento de hongos justo cuando toma antibióticos, o la mujer que ha recibido antibióticos durante el parto y luego padece mastitis resistentes a estos.

Descubrimientos importantes

Desde el momento en el que Antonie van Leeuwenhoek descubrió por primera vez las bacterias, pasando por Christian Ehrenberg, quien acuñó la palabra bacteria, Louis Pasteur y Robert Koch, que propusieron que las enfermedades eran causadas por gérmenes, o Alexander Fleming, descubridor de la penicilina, hasta hace un par de décadas, ha habido siempre un mismo hilo conductor: combatir los microbios para proteger la salud.

En esta nueva era en la que hemos descubierto la microbiota y su importancia, podemos percibir la salud con otros ojos, como el restablecimiento del equilibrio en un ecosistema en el que nuestros genes expresan o no ciertas características, dependiendo de los "mensajes" que intercambian con nuestra microbiota.

En marzo de 2015 se celebró en Barcelona la cuarta Cumbre Mundial de Microbiota Intestinal para la Salud, en la que se debatieron temas tan fascinantes como: de qué manera la microbiota intestinal de la madre afecta a la composición microbiana de la leche materna, o el impacto de la dieta del lactante sobre su microbiota y su salud general, entre otros.

Tu microbiota es tu aliada

Cuidar y procurar tener una microbiota sana es contar con una gran aliada para ti y para tu hijo.

  • Mayores estudios: La influencia de la microbiota sobre la salud es un tema que precisa de mayor investigación para conocer qué microorganismos debe albergar el intestino para mantenerse saludable en cada etapa de la vida.
  • Disfrutar de una microbiota sana requiere: una dieta rica en fibras de fuentes distintas, fomentar la lactancia materna, usar antibióticos con prudencia, y complementar la dieta con prebióticos y probióticos cuando sea necesario.
  • Prevención. El consumo de antibióticos en el embarazo y el parto afecta tanto al bebé como a la lactancia materna. Y su uso durante la infancia se ha relacionado también con la obesidad, con consecuencias hasta los siete años.