Caries infantil: causas, tratamiento y prevención

FICHA SALUD

Caries infantil: síntomas, tratamiento y prevención

A pesar de ser una enfermedad 100% prevenible, es una enfermedad muy frecuente en la infancia...

Camila Palma

¿Qué es la caries de la primera infancia?

Es una enfermedad infecciosa común y transmisible ocasionada por bacterias que afectan los dientes. Estas bacterias se adhieren al esmalte dental (la superficie más externa del diente) y metabolizan los azúcares de la dieta produciendo ácidos, los cuales, con el tiempo, desmineralizan y debilitan el diente. En menores de 6 años se denomina “Caries de la Primera Infancia”.

¿Qué síntomas tiene?

  • Cambio de color en los dientes (blanco/ amarillo/ marrón)
  • Cavidades de color marrón/negro en los molares
  • Dolor dental
  • Fracturas dentales
  • Abscesos locales (en la encía) o faciales
  • Falta de apetito.

¿Tengo que preocuparme?

La caries es la enfermedad crónica más frecuente en la infancia (más que el asma y la rinitis alérgica) y de acuerdo al momento en el cual se detecte, puede tener mayor o menor gravedad.

Las consecuencias de la caries en niños incluyen:

  • una mayor probabilidad de caries en la dentición permanente
  • dolor
  • dificultad para comer
  • inflamación facial
  • visitas de urgencia
  • un tratamiento más costoso.

A pesar de ser una enfermedad 100% prevenible, es una enfermedad muy frecuente en la infancia española. Sin embargo, si se toman ciertas medidas preventivas, es muy probable que un niño nunca sufra de caries y llegue a ser un adulto con una salud bucal óptima.

Causas

La caries es una enfermedad bacteriana transmisible, razón por la cual la transmisión de la saliva de la madre o cuidador al niño cobra especial importancia para su aparición (especialmente si alguno de los padres tiene o ha tenido alto riesgo de caries o enfermedad de encías). A su vez, existen diversos factores de riesgo que participan en su desarrollo, tales como:

  • Ausencia de una correcta higiene bucal diaria (realizada por los padres al menos hasta los 5 años).
  • Falta de flúor tópico/local (especialmente en dientes con defectos de esmalte y en dientes que acaban de salir).
  • Consumo frecuente de azúcares (sólidos o líquidos), tales como: zumos envasados, cereales azucarados, leche chocolatada, yogures líquidos, pan de molde, galletas, patatas embolsadas, etc.
  • Alimentación nocturna frecuente sin higiene bucal (especialmente después del año de vida).

Tipos de caries de la infancia

  • Caries asociada a hábitos de alimentación: es el tipo de caries más precoz y agresivo (en menores de 3 años de edad), con una típica presentación en la parte externa de los incisivos superiores, seguida de la afectación de los molares.
  • Caries en fosas y fisuras (surcos profundos e irregulares que presentan algunos molares de leche y/o permanentes): debido al estancamiento de comida (especialmente alimentos de consistencia blanda) en esas superficies masticatorias, la limpieza se dificulta, favoreciendo la entrada de bacterias al diente.
  • Caries interdental: es un tipo de caries más tardío (a partir de los 4 años de edad), ya que ocurre una vez el espacio entre los molares se ha cerrado. Son lesiones que aparecen entre diente y diente, asociado a una falta de limpieza del espacio entre los dientes.
  • Caries por hipoplasias del esmalte: los defectos del esmalte favorecen la entrada de bacterias a la dentina y aumentan el riesgo de caries en un niño. Estos defectos son frecuentes en caninos y segundos molares primarios.

¿Cómo evoluciona?

  • Las lesiones de caries definitivamente avanzan hacia la pulpa (nervio) si los factores que ocasionaron la enfermedad no se corrigen o limitan, no se refuerza la estructura dental y no se disminuye la carga bacteriana en la cavidad oral. Durante este proceso, es común el dolor o la sensibilidad dental si la lesión alcanza la dentina (la capa media del diente, antes del nervio); especialmente con el frío/ calor, con los dulces o al masticar.
  • Si la lesión ha llegado hasta el nervio dental, el dolor en los niños suele disminuir; sin embargo pueden aparecer flemones en la encía adyacente (bolsas de pus) cuando la infección atraviesa el hueso. En pocos casos (afortunadamente), la infección de origen dental se difunde hacia espacios de la cara o del cuello más profundos ocasionando una celulitis (infecciones menos localizadas que inflaman alguna zona de la cara) que debe tratarse con urgencia.
  • Una vez tratadas las lesiones de caries, se debe hacer una monitorización del paciente (cada 2, 4 ó 6 meses) de acuerdo a su riesgo, para que las lesiones no se repitan y la cavidad oral se mantenga sana.

¿Cuándo ir al odontopediatra?

Idealmente todas las academias científicas recomiendan la primera visita al odontopediatra antes del primer año de vida o a más tardar cuando salen las muelas de leche para prevenir la caries (y no tener que curarla).

Debemos recordar que los tratamientos preventivos son menos agresivos, menos traumáticos y más económicos que los curativos.

Sin embargo, se considerará una visita urgente al odontopediatra si los padres o el pediatra detectan un cambio de color en los dientes de leche, así como ante un traumatismo en la zona bucodental.

¿Qué hace el odontopediatra?

Las pruebas diagnósticas incluyen un examen oral minucioso, probablemente con fotos y radiografías intraorales digitales (de mínima radiación) para evaluar la profundidad de la caries y si existe una afectación del nervio o no.

Asimismo, el profesional a través de la entrevista con los padres y el examen clínico, detecta los factores de riesgo que han favorecido la aparición de la enfermedad y ofrece pautas para que el proceso no avance ni se repita en los dientes sanos ni en la dentición permanente.

¿Cuál es el tratamiento?

  • Operatorio/ Técnico: si existen cavidades en los dientes de leche, éstas deben ser tratadas para eliminar los nichos bacterianos y evitar el contagio a otros dientes e inclusive evitar la afectación del diente permanente que se forma justo por debajo.
  • Detención del proceso: en caso de que exista un cambio de coloración sin cavitación, la enfermedad puede ser controlada con terapias locales (clorhexidina, flúor) y una modificación de ciertos hábitos, tanto en casa como en la consulta.
  • Farmacológico/ mecánico: en caso de celulitis faciales de origen dental se recomienda tratamiento antibiótico y extirpación del nervio del diente causante.
  • Casero: de acuerdo a los factores causantes, se ofrece a los padres pautas caseras para cambiar los hábitos incorrectos y evitar el avance de la caries.
  • Preventivo: en caso de hipoplasias del esmalte, el odontopediatra sella los molares para evitar la retención de alimentos y la entrada de bacterias en una estructura debilitada.

¿Cómo se previene?

Los consejos para evitar la aparición de caries incluyen:

  • Evitar todo tipo de transmisión de bacterias de la saliva de la madre/cuidador a la boca del niño/a (limpiar el chupete con la saliva, utilizar la misma cuchara o cepillo dental, masticar la comida del niño previamente, etc.).
  • Cepillado dental dos veces al día con una pasta fluorada (de acuerdo al riesgo y edad), realizado por los padres hasta mínimo los 5 años de edad (y supervisado posteriormente hasta los 8 años).
  • A partir del año de edad, controlar la alimentación nocturna debido a la ausencia de saliva durante la noche que favorece el ataque bacteriano y el avance de las lesiones. En caso de niños que se alimenten varias veces durante la noche, se sugiere la protección de sus dientes con flúor profesional.
  • Atrasar al máximo la introducción de azúcares (galletas, bollería, pan de molde, yogures azucarados, zumitos, leche chocolatada, chocolates, chucherías, etc.) y una vez introducidos en la dieta, limitarlos a los fines de semana y momentos especiales.
  • Si se ofrece un dulce (lo cual es inevitable a partir de cierta edad), siempre mejor después de las comidas que entre ellas. Limpiar los dientes después del dulce o de la bebida azucarada.
  • Visitas precoces al odontopediatra para establecer cuanto antes el riesgo de caries y elaborar un protocolo preventivo individualizado (dar pautas a los padres a seguir en casa, fluorizaciones tópicas en dientes recién salido o niños que se alimentan frecuentemente durante la noche, sellados en molares con fisuras profundas o dientes con defectos del esmalte, etc.).

Artículos relacionados