Bebé con cepillo de dientes

Fichas de salud

Cuando al bebé le salen los primeros dientes

La salida de los dientes de leche es un proceso natural que transcurre generalmente sin síntomas o provocando solo molestias al bebé o niño, pero no dolor ni fiebre. Los padres podemos ayudar con ciertos cuidados y acudiendo al odontopediatra cuando sea necesario para prevenir problemas mayores.

Erupción dental en bebés

Justo antes de la erupción de los primeros dientes de leche, es probable que el bebé se lleve todo a la boca, por una mayor necesidad de morder, babee en exceso, se frote las encías o se rasque más las orejas, esté irritable, tenga erupciones cutáneas alrededor de la boca, menos apetito o sufra un leve aumento de la temperatura.

Los incisivos inferiores salen alrededor de los 6 meses de edad. Sin embargo, la erupción dental es un proceso regulado genéticamente, por lo cual no debemos preocuparnos si los primeros dientes salen a los 4 o los 11 meses. De todos modos, hay bebés que presentan los “dientes natales” que son los que ya se tiene al nacer, o los “neonatales” que aparecen durante el primer mes de vida, aunque son situaciones que suceden muy raramente.

Los primeros dientes de leche en salir suelen ser los incisivos centrales inferiores, y luego los superiores. Después aparecen los incisivos laterales superiores y después los inferiores, seguidos de los primeros molares superiores y a continuación los inferiores. Por último, salen los caninos superiores e inferiores y, finalmente los segundos molares inferiores y luego superiores. Pero no es una regla exacta y está sujeta a variaciones.

Cada 6 meses brotan aproximadamente 4 dientes y salen normalmente “en parejas”

En general, suelen salir antes en las niñas que en los niños. Cada 6 meses brotan aproximadamente 4 dientes, y salen normalmente “en parejas” (diente del lado izquierdo, diente del lado derecho en el mismo mes). Los dientes de leche son más blancos, más pequeños y más cuadrados que los dientes permanentes que les siguen.

Masajes en las encías

No se sabe por qué unos bebés pasan por la dentición sin síntomas y otros manifiestan molestias. Por ello, recomendamos a todos los padres realizar masajes en las encías al menos una vez al día antes de la erupción (a partir del tercer mes de vida) con un dedal de silicona, una gasita o un trapito húmedo, para acostumbrar al bebé a la manipulación de su boca. Cuando el hábito queda instaurado, el bebé se beneficia de ese masaje en la dentición.

Dentición completa

Los dientes primarios terminan su erupción hacia los 2-3 años de edad. A los 3 años, toda la dentición primaria debe estar presente, que son 20 dientes en total: 10 arriba y 10 abajo (4 incisivos, 2 caninos y 4 molares en cada arcada). Si bien después los dientes de leche irán cayendo, hay que recordar que los molares lo hacen entre los 9-12 años, razón por la cual hay que limpiar estas piezas desde su erupción.

A los 3 años, toda la dentición primaria debe estar presente, que son 20 dientes en total

A veces, los dientes de leche salen con grandes espacios entre ellos. Pero lejos de ser un problema, como a veces se cree, es una excelente noticia ya que significa que la niña o el niño probablemente tendrá espacio para sus dientes definitivos. En todo caso, una vez que el bebé se familiariza con la sensación “extraña” de la erupción, esta ya no suele ocasionarle molestias, por lo cual es frecuente que la erupción de los colmillos y la de los segundos molares, que son los dientes más tardíos, pase incluso desapercibida para los padres.

Aliviar las molestias

La salida de los dientes es un proceso natural, y como tal, puede ocasionar ciertas molestias que podemos aliviarle. La evolución habitual es que estos síntomas suelen remitir en un máximo de 8 días, con un periodo de afectación que va de los 4 días previos a la erupción dental a los 4 días posteriores a la salida del diente.

No debería ser un proceso doloroso ni cursar con fiebre superior a 38º C, mocos, erupciones cutáneas en otras partes del cuerpo o alargarse más de 8 días. De ser así, es conveniente acudir al pediatra para descartar otras posibles causas como por ejemplo una posible infección bacteriana o un virus.

No debería ser un proceso doloroso, cursar con fiebre o alargarse más de 8 días

La inflamación que causa la salida del diente podemos aliviarla con masajes en las encías. Los mordedores fríos estimulan la erupción: los de “palito” les suelen gustar más a los bebés que los “redondos”. En casos puntuales podemos tratar el malestar que les causa la dentición con homeopatía o con analgésicos, pero siempre bajo indicación del pediatra.

Cuando hay complicaciones

Si la dentición es normal y todo va bien, la primera visita al odontopediatra puede hacerse en cualquier momento antes de los 18 meses, que coincide con el periodo en el que salen los molares. Además, pueden darse situaciones que exigen una visita extra al doctor:

  • En algunos casos, la encía que cubre el diente se ulcera, se inflama en exceso o se llena de líquido, dándole un aspecto azulado, denominado hematoma de erupción.
  • También si a los 14 meses no ha erupcionado todavía ningún diente o si a los 3 años, la niña o el niño no tienen aún los 20 dientes en la boca. En estos casos, el odontopediatra podrá descartar obstáculos en la vía de salida o realizará pruebas para descartar alguna enfermedad asociada.
  • Las pruebas diagnósticas suelen incluir una radiografía intraoral digital, de mínima radiación, para evaluar si el diente primario está presente o si existe algún obstáculo en su vía de salida.
  • Una ulceración que afecte a la capacidad para comer: el profesional limpiará la herida y colocará un gel local que favorecerá la curación y el cierre de la herida, y a su vez evitará la contaminación de la misma por las bacterias de la boca.
  • Un hematoma de erupción que no se ha resuelto espontáneamente en unos días: el odontopediatra drenará el líquido retenido para aliviar las molestias y acelerar la erupción del diente que se encuentra debajo de la encía inflamada. Al hacerlo, la lesión puede sangrar ligeramente. En caso de dientes natales o neonatales, solo se optará por la extracción de los mismos en caso de que presenten una movilidad excesiva y que interfieran con la alimentación, ocasionando daño a la madre o al propio bebé.
  • Algo importante a considerar es que cuando el diente sale es más susceptible a la caries porque el esmalte es todavía inmaduro y se va reforzando poco a poco con la saliva, siendo muy importante empezar la higiene dental desde la más temprana infancia.

Te puede ayudar

  • Los mordedores fríos suelen ser una buena ayuda para aliviar las molestias en la encía. Suelen funcionar mejor los que tienen forma de “palito” que los redondos.
  • Hay geles para la dentición con anestésicos locales que duermen la encía, pero también el suelo de la boca o incluso la garganta. No son convenientes: una vez pasado el efecto, persistirá la molestia.