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Salud bebé

Gastroenteritis en bebés: causas, síntomas y prevención

¿Cómo se manifiesta la gastroenteritis infantil y cuándo debemos acudir a un médico?

Josep Maria Cubells

En este artículo conoceremos la definición, causas, tipos, diagnóstico y tratamiento de las diarreas o gastroenteritis en bebés.

Enfermedad también conocida como: Diarrea aguda, Enteritis aguda.

¿Qué es la gastroenteritis en bebés?

La gastroenteritis es la inflamación aguda de la mucosa del estómago (gastro) y/o de la mucosa del intestino (enteritis) que provoca un aumento de la producción de heces o de la eliminación de agua por el intestino, acompañado en muchas ocasiones de vómitos, fiebre y dolor en el abdomen. Todas las diarreas agudas se caracterizan por menor absorción del agua y de los alimentos y por el aumento de la secreción de agua y electrolitos a través de la mucosa intestinal, produciendo una excesiva pérdida de ambos

Aunque en rigor científico una gastroenteritis conlleva la presencia de vómitos y diarreas, en muchos casos se generaliza y se le denomina así a la sola presencia de diarrea (que debería ser llamada en puridad, Enteritis aguda).

La gastroenteritis es muy frecuente. Es el tercer diagnóstico en frecuencia en la edad pediátrica después del catarro común y la otitis a la que frecuentemente acompañan.

¿Por qué ocurre? Causas

  • La causa más frecuente es una infección del intestino por virus, bacterias o parásitos (80% de los casos).
  • Los virus más frecuentes que causan diarreas graves son el Rotavirus y los Adenovirus.
  • Las bacterias más frecuentes son la Salmonella spp. y el Campilobacter.
  • El parásito más frecuente es la Giardia Lamblia.

También puede ser debida a causas no infecciosas tales como:

  • Intolerancias alimentarias (a las proteínas de la leche de vaca o a la lactosa o al gluten).
  • Por una anomalía congénita del intestino.
  • Por una causa metabólica (enfermedad que se produce por un fallo en el proceso de aprovechamiento de los nutrientes).
  • Por un tóxico o una mala preparación de los biberones u otros alimentos.
  • Por una infección parenteral (situada fuera del intestino como es el caso de una otitis).

Síntomas

  • El síntoma principal es la diarrea (aumento en la frecuencia de las deposiciones y/o disminución de su consistencia).
  • Se acompaña en muchas ocasiones de vómitos, de fiebre y de dolor abdominal.
  • Es necesario saber que en los niños menores de 2 años el número habitual de deposiciones diarias puede ser alto (hasta 4 diarias) y la consistencia disminuida (pastosa). En este caso hablaremos de diarrea cuando cambie el hábito intestinal del niño y aumente el número diario de deposiciones y/o disminuya aun más la consistencia.
  • Cuando haya afectación del colon (colitis) la diarrea puede contener sangre roja lo que indica un grado de inflamación intestinal importante.

¿Cómo aparecen?

  • En el niño mayor la diarrea acostumbra a aparecer de forma brusca, con fiebre alta y sin vómitos acompañantes.
  • En el lactante (niños menores de 12 meses) las deposiciones se hacen progresivamente más líquidas y frecuentes en un periodo de pocas horas a días, a menudo acompañadas de vómitos y dolor abdominal.
  • La falta de apetito es un elemento común a todas las edades. Ello por un lado dificulta el correcto tratamiento y por otro lado inquieta a los padres.

Padres: ¿cuándo debemos preocuparnos?

  • La gastroenteritis se trata y se cura fácilmente en la gran mayoría de los casos.
  • El proceso dura entre 2 y 7 días.
  • Es un cuadro leve y benigno en la mayoría de los casos y perfectamente abordable por las familias en sus casas.
  • Solo un tanto por ciento muy pequeño de enfermos requiere hospitalización.

Prevención

  • Los padres deben asegurarse de que la hidratación del niño se mantenga.
  • Esto se consigue habitualmente ofreciendo de manera constante pequeñas cantidades (con cuchara o jeringuilla) de Soluciones de Rehidratación Oral que contienen glucosa, sales minerales y agua en proporciones adecuadas.
  • Hemos de evitar que el niño tome de golpe grandes cantidades de líquido o alimentos que pueden acabar provocando vómitos

¿Cuándo acudir al médico?

  • Cuando vomite incluso las pequeñas cantidades de líquido que le ofrecemos o, si no lo hace, cuando las deposiciones superen en cantidad y frecuencia a los líquidos que ingiere.
  • Cuando tenga vómitos continuos de más de 12 horas.
  • Cuando tenga diarreas de más de 5 días de duración.
  • Cuando el niño esté muy irritable o muy aletargado.
  • Cuando haya sangre en las heces o en los vómitos.
  • Ausencia de lágrimas al llorar
  • Ausencia de orina por 8 horas o más
  • Ojos de apariencia hundida.
  • Punto blando (fontanela) hundido en la cabeza de un bebé.

Diagnóstico y actuación médica

¿Cómo se hace el diagnóstico?

  • El diagnóstico es clínico (por la presencia de vómitos y diarreas).
  • Cuando sospechamos una Gastroenteritis de origen infeccioso podemos hacer cultivos de heces para Bacterias o Parásitos o bien determinar antígenos específicos de algunos virus.

¿Cuál es el tratamiento?

  • El objetivo del tratamiento es mantener tanto la hidratación como la alimentación precoz ya que las diarreas pueden prolongarse debido a la dieta astringente. La leche materna cumple con los dos objetivos.
  • La base del tratamiento son las Soluciones de Rehidratación Oral (SRO) que evitan la deshidratación y acortan la duración de los vómitos y de las diarreas.
  • Las SRO contienen agua, iones (sodio, potasio, cloro) y una fuente de glucosa en unas proporciones adecuadas para que sean eficaces.
  • Las SRO se basan en el hecho de que los mecanismos de absorción de agua, azúcar y sales minerales se conservan intactos en el intestino aunque esté muy inflamado.
  • La lactancia materna (si la está tomando) debe mantenerse durante todo el episodio de diarrea.
  • La dieta normal debe recuperarse lo antes posible. Inicialmente ha de ser suave y apetecible para el niño, con alimentos como la patata, la pasta, los cereales, el pan y el aceite de oliva. La leche puede ser la que habitualmente tome el niño.
  • Las dietas astringentes a base de plátano, manzana, zanahoria y arroz (muy utilizadas hasta hace unos años) ayudaban inicialmente a reducir el volumen de las heces, pero no acortaban el periodo de diarrea. Además son demasiado bajas en calorías y no son apetecibles para el niño enfermo, por lo que han dejado de ser utilizadas.
  • Hemos de tener en cuenta que el niño con Gastroenteritis aguda suele tener muy poco apetito mientras dura la enfermedad.
  • Los padres deben respetar que coma poco y asegurarse que se hidrate bien.
  • La mayoría de procesos de Gastroenteritis son víricos y por ello no se administran antibióticos. Además, en muchas de las de origen bacteriano tampoco están indicados.
  • Algunos Probióticos acortan la duración de la diarrea en aproximadamente un día y la frecuencia de deposiciones en 1,6 veces.
  • El Racecadotrilo acorta la duración de la diarrea en aproximadamente un día.
  • Los suplementos de Zinc(Zn) disminuyen significativamente tanto la duración de la diarrea como aumentan la consistencia de las heces.

¿Cómo evoluciona?

  • La gran mayoría de las Gastroenteritis evolucionan favorablemente hacia la curación completa.
  • La complicación más temida es la Deshidratación (ver ficha), pero afortunadamente en la actualidad es muy poco frecuente.
  • Otra complicación es la posibilidad de un Síndrome post gastroenteritis (más de 15 días de duración de la diarrea). En este caso el pediatra debe estudiar a fondo la posible causa productora.
  • Si la diarrea dura más de una semana se debe investigar si hay una intolerancia a la lactosa (azúcar presente en la leche) y en caso afirmativo debe darse una leche sin lactosa durante 10 a 15 días.

Vacunación

Existe actualmente la vacuna del Rotavirus que se administra por vía oral junto a las otras vacunas del calendario habitual. Su empleo está indicado en los lactantes menores de 8 meses para prevenir la diarrea por dicho virus que, a esta edad, puede ser causa de un proceso grave con deshidratación. El Rotavirus afecta también a niños por encima del año de vida, pero su afectación es de menor gravedad y por lo tanto, la vacuna ya no está indicada.

Lo que debemos evitar

  • No se debe utilizar soluciones caseras (limonada alcalina), ni refrescos comerciales para reponer las pérdidas producidas por las gastroenteritis.
  • No administre a su hijo medicamentos para la diarrea o los vómitos sin consultar con su pediatra.