Niños a salvo de los rayos del sol

NIÑOS MÁS SANOS

Niños a salvo de los rayos del sol

Siguiendo un buen horario y usando fotoprotección, todos podremos evitar que la radiación solar nos perjudique.

Cuando llega esta época del año las preguntas que más nos plantean las madres en la consulta están relacionadas con la protección de la piel: “¿Puede tomar el sol?”, “¿Qué crema he de ponerle?”. Cada vez somos más conscientes de los peligros del sol, pero el deseo de disfrutar del verano nos obliga a plantearnos seriamente cómo conjugar el placer y la salud. Si importante es que los adultos nos protejamos, con nuestros hijos debemos extremar aun más las precauciones.

Sin sol no hay vida. Nos aporta energía. Gracias a él, la naturaleza emerge con fuerza a nuestro alrededor. También permite que algunas sustancias de nuestro organismo se conviertan en vitaminas imprescindibles para la salud (vitamina D). Así pues, tomar el sol es necesario y es bueno. Pero, como en todo, los excesos son perjudiciales.

¿Cuándo hablamos de excesos?

En el fondo es una cuestión de sentido común. La exposición natural a los rayos de sol no debe provocar quemaduras en la piel. Si la exposición es progresiva, y se usa la fotoprotección adecuada, nuestra piel se va adaptando, tomando más color. También es cierto que no todas las pieles reaccionan igual. Las personas de piel morena tardan más tiempo en quemarse, ya que esta tiene una mayor capacidad de defensa ante las radiaciones nocivas del sol. Se ha calculado que el riesgo de padecer un cáncer de piel debido a la exposición solar es cinco veces menor en las personas de piel negra o con piel oscura.

En realidad, no sería necesario tomar el sol, al menos no de la manera en que estamos acostumbrados a hacerlo: tumbados sobre una toalla. La exposición fortuita durante las actividades que realizamos es más que suficiente para tener la vitamina D que nos hace falta.

Situaciones que engañan

¿Cuál es el mejor momento para tomar el sol? Se sabe que la luz ultravioleta, la responsable de las reacciones de la piel, es más intensa entre las once de la mañana y las seis de la tarde. Por este motivo, si vamos a realizar actividades que comportan estar expuestos al sol (pasear, ir a la playa, hacer una excursión por la montaña...), hay que intentar proteger la piel con medidas físicas:

  • gorras y ropa adecuada
  • buscar las sombras
  • utilizar una crema protectora, a poder ser ecológica

Hay que pensar siempre que los rayos ultravioleta B (UVB), penetrantes y peligrosos, se reflejan en superficies blancas –como una pared– y en el agua y la arena, por lo que protegerse bajo una sombrilla cerca del agua no es el todo efectivo. Asimismo, no hay que perder de vista que en la montaña las radiaciones son más activas: en una excursión a 1.500 metros de altitud los rayos UVB son un 20 % más agresivos. Pero ¿cuántos tipos de rayos ultravioleta hay?

  1. Rayos UVC. Son los más penetrantes y dañinos. Afortunadamente, no atraviesan la capa de ozono de la atmósfera.
  2. Rayos UVB. Son los responsables de las quemaduras de la piel. Cuando se reciben en exceso pueden incluso provocar la depresión del sistema inmunitario y fatiga post exposición.
  3. Rayos UVA. Son los más abundantes en la luz ultravioleta solar (de 10 a 100 veces más que los UVB). Provocan el envejecimiento prematuro de la piel: causan arrugas, manchas de la edad y pérdida de elasticidad. Junto con los rayos UVB, los UVA causan daños reales, matando las células, dilatando los vasos sanguíneos y produciendo enrojecimiento o quemaduras. Como atraviesan los cristales, si viajamos en coche deberíamos usar algún tipo de parasol para los más pequeños.

Decisiones prudentes

Aunque las pieles claras son mucho más sensibles al sol que las oscuras, todas las pieles tienen que usar productos con factor de protección, un número que corresponde a la cantidad de tiempo que se puede estar al sol sin que se produzca la lesión en la piel por los rayos ultravioleta (especialmente los B).

Siempre que vayamos a exponernos al sol debemos usar fotoprotección.

Se trata de mantener al máximo el capital solar –el número de horas que una persona puede exponer su piel al sol durante su vida–, ya que, una vez consumido, comienzan los problemas cutáneos. El capital solar de cada persona está predeterminado genéticamente.

Si nosotros hemos abusado del sol, vale la pena hacerlo bien con nuestros hijos.

La protección efectiva de un filtro solar depende de varios factores: el tipo de sustancia y de piel, la cantidad aplicada y la frecuencia de renovación, las actividades realizadas bajo el sol (por ejemplo, nadar) y la cantidad de protector que la piel ha absorbido.

Medidas imprescindibles

  • El fotoprotector debe aplicarse generosamente por todo el cuerpo y la cara media hora antes de la exposición solar.
  • Hay que repetir la aplicación cada dos horas y después de cada baño. Si es resistente al agua, se puede esperar más.
  • Los menores de tres años no deben exponerse al sol durante las horas centrales del día ni estar demasiadas horas.
  • Es recomendable protegerse con medios físicos: sombrilla, camiseta, gorra y gafas.
  • Si se están tomando medicamentos, conviene comprobar que no sean fotosensibilizantes, pues pueden provocar quemaduras.
  • Beber agua en abundancia o mamar a demanda evitará deshidrataciones.
  • Las colonias con alcohol pueden producir manchas.
  • Después de la exposición es recomendable usar aftersun o una emulsión reparadora (a poder ser ecológicos) para calmar, hidratar y reestructurar la piel.
  • Conviene evitar las actividades a pleno sol entre las 11:00 y las 18:00 h.


Cómo calcular el índice de protección adecuado

Nivel de radiación (UVI) 0-2 (bajo)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 80 minutos
  • Índice de protección indicado: 15

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 110 minutos
  • Índice de protección indicado: 8

Nivel de radiación (UVI) 3-5 (moderado)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 40 minutos
  • Índice de protección indicado: 25

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 60 minutos
  • Índice de protección indicado: 15

Nivel de radiación (UVI) 6-7 (alto)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 25 minutos
  • Índice de protección indicado: 30

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 35 minutos
  • Índice de protección indicado: 25

Nivel de radiación (UVI) 8-10 (muy alto)

Piel clara

Exposición máxima sin protección: 20 minutos
Índice de protección indicado: 50+

Piel oscura

Exposición máxima sin protección: 30 minutos
Índice de protección indicado: 30

Nivel de radiación (UVI) 11+ (extremo)

Piel clara

  • Exposición máxima sin protección: 15 minutos
  • Índice de protección indicado: 50+

Piel oscura

  • Exposición máxima sin protección: 25 minutos
  • Índice de protección indicado: 50+

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