SOS: Piojos

LIBRES DE PARÁSITOS

SOS: mi hijo tiene piojos

¿Cómo podemos detectar y tratar a estos incomodísimos parásitos?

Carme Gabarrell

Los piojos son insectos, que parasitan al huésped que infestan.

Los humanos podemos ser infestados por tres tipos de piojos:

  • el del cuerpo (Pediculus humanus corporis)
  • del pubis (Pthirus pubis)
  • el de la cabeza (pediculus humanus capitis).

Este último es, por su alta prevalencia, el que nos preocupa (afecta a un 3% en países industrializados, pero en los colegios puede ser superior al 25%).

¿Qué necesitamos saber?

  • La edad de máxima afectación es entre 2-12 años.
  • Los piojos humanos no infestan a otros animales, y al revés.
  • A diferencia de los piojos del cuerpo, los de la cabeza nunca actúan como transmisores de otras enfermedades.
  • Necesitan chupar sangre humana (del huésped) varias veces al día para sobrevivir (son parásitos).
  • Fuera del cuero cabelludo sobreviven entre 6-48h.
  • No tienen alas (no vuelan).
  • No saltan, pero se desplazan fácil y rápidamente, sobre todo en pelo seco (6-30 cm por minuto).
  • Un piojo adulto vive entre 23 y 60 días.
  • Un piojo hembra produce 7-10 huevos por día.
  • Los huevos (liendres), los deposita cerca del cuero cabelludo (3-4 mm de la raíz del pelo), y quedan pegados por una sustancia insoluble en agua.
  • El piojo joven (ninfa) tarda entre 8-10 días en salir del huevo y otros 12 días en hacerse adulto, reiniciando el ciclo vital.

¿Cómo saber si mi hijo está infestado?

El síntoma más frecuente es picor de la cabeza y rascado en el pelo, aunque hay niños que pueden estar asintomáticos (puede tardar entre 4-6 semanas en aparecer tras la infestación).

El piojo muerde y su saliva es la que ocasiona el picor por la reacción inmune de la piel a la mordedura. Si nos rascamos mucho nos podemos producir lesiones (excoriaciones) que pueden sobreinfectarse. La zonas típicas de rascado son detrás de las orejas, en la nuca y en la coronilla.

El diagnóstico de seguridad es la observación directa del piojo vivo, aunque esto pueda ser difícil por la velocidad a la que se mueven (6-30 cm por minuto) y porque se esconden de la luz. Será más fácil localizarlo en el pelo mojado.

Es más frecuente diagnosticar la infestación por la presencia de liendres, ya que en cada infestación hay de 8 a 12 piojos vivos pero hasta 100 liendres. No hay que confundir las liendres con caspa o productos de descamación epitelial (las liendres están pegadas, y la caspa, no). Las liendres vivas (color gris gelatinoso) hay que buscarlas a 3-4 mm de la raíz del pelo. Las liendres vacías son de color blanco y se localizan más lejos de la raíz del pelo.

Otros síntomas no tan frecuentes

Algunas veces, pocas, puede haber:

  • cefalea (dolor de cabeza)
  • irritabilidad
  • febrícula
  • poliadenopatías (múltiples ganglios inflamados)
  • exantema en la nuca
  • malestar general.

¿Cómo se realiza el contagio?

La transmisión de la infestación es por contacto directo cabeza a cabeza y a través de vestidos, peines, sombreros, almohadas, cojines..., aunque este método de transmisión no está universalmente aceptado.

Es falso que sea un signo de mala higiene, propio de clases sociales desfavorecidas.

¿Tengo que preocuparme?

Cuando ocurre se produce un gran impacto familiar:

  • porque pensábamos que nunca nos iba a suceder a nosotros
  • por las molestias físicas y el malestar que causa
  • por la sensación de “suciedad en la casa” (emocional)
  • por “que dirán” (social)
  • y económico (gasto en tratamientos, limpieza, peines...).

Pero sabiendo de qué se trata, y hechas estas consideraciones, no debemos preocuparnos.

¿Cómo tratarlo?

Los piojos mueren con el tratamiento apropiado. No obstante, pueden regresar si éste no se hace de forma correcta, completa o no se corrige la fuente de contagio. Si a pesar de todo persisten, hay que considerar que pueda haber patrones locales de resistencia al tratamiento.

Si usted ha comprobado que su hijo tiene piojos, aplique el tratamiento siguiendo las instrucciones al pie de la letra y verifique las normas de la escuela o guardería al respecto. Recuerde que no es falta de higiene.

Los niños deben tratarse adecuadamente el día que se descubre la infestación. No hay que tratar a quien no esté infestado.

El tratamiento incluye

  1. Fármacos (pediculicidas)
  2. Eliminación mecánica de piojos y liendres
  3. Medidas ambientales para prevenir la reinfestación.
  4. 24h después de realizado el tratamiento el niño puede volver al colegio.
  5. También podemos lavar la ropa, toallas, gorros, sábanas, almohadas... con agua caliente a 60ºC, usar la aspiradora sobre objetos no lavables o guardarlos en bolsas de plástico durante un minino de 10 días, aunque este tipo de medidas son últimamente objeto de controversia.

El fármaco de elección es la permetrina al 1% en crema o loción. Debe aplicarse siguiendo las instrucciones que incluye el prospecto comercial, sobre el cabello seco, sin haber lavado el pelo ni utilizado crema suavizante y siempre hay que proteger ojos y mucosas.

Por otro lado, la eliminación mecánica con liendrera de los piojos es la mejor opción siempre que sea posible y sobretodo si los fármacos no han funcionado. La liendrera debe aplicarse siempre con el cabello húmedo. Si ponemos suavizante al pelo es posible que facilite el peinado reiterado. Puede ser útil humedecer el pelo con una mezcla de agua y vinagre blanco a partes iguales o bien ácido acético al 3-5%. El ácido facilita el despegado de la liendre de la raíz del pelo.

¿Es necesario ir al médico?

Si apreciamos zonas enrojecidas en el cuero cabelludo, con herida o secreción, debemos consultar para que el médico descarte una sobreinfección por rascado que requerirá un tratamiento distinto al pediculicida. Para aliviar el picor puede ser necesario administrar antihistamínicos