Anticonceptivos

TRAS LA CUARENTENA

Disfruta del sexo y elige entre estas 10 medidas anticonceptivas

Al principio no querrás ni oír hablar de sexo, pero volverá el deseo, y es bueno que ya hayas pensado en el método anticonceptivo que vaya más contigo.

Pilar de la Cueva

Si acabas de dar a luz, que me ponga a explicar los distintos anticonceptivos puede que te provoque o carcajadas, o susto.

Posiblemente desees tener más hijos, incluso que se lleven poco tiempo entre ellos, pero el cansancio de estas primeras semanas y el profundo reajuste que supone la llegada de un bebé hacen que ahora mismo no quieras ni oír hablar del tema. Tu pareja, por su parte, es posible que también se sienta sobrepasado, le ocurre con frecuencia a los padres, aunque casi nunca se atreven a confesarlo, porque nuestra cultura no tiene muy en cuenta sus emociones.

Cosas que ahora te benefician

  • Dormir con el bebé y dormir a ratos también durante el día para descansar de verdad
  • Reorganizar las tareas domésticas y familiares
  • No atender a las visitas sino -al contrario- recibir atención y cuidados de tu entorno
  • Pedir ayuda a tiempo con las dificultades de la lactancia cuando surgen
  • Darse tiempo para recuperarse del parto...

Es normal que no sientas ningún deseo

Pasados estos desafíos, y tras el necesario reajuste del cuerpo, sí que puede aflorar el deseo sexual que había desaparecido. Antes, lo prioritario para tu cuerpo es lo que asegura tu supervivencia inmediata y la de tu bebé: comer, dormir, respirar… La sexualidad en estos momentos es un mundo desconocido que no se nombra. Para comprender esta etapa es importante conocer ciertos aspectos:

Cabe la posibilidad de que estés saturada de tanto contacto y necesites espacio para estar sola.

La libido está redireccionada biológicamente hacia el cuidado del recién nacido. Es un mecanismo de la naturaleza inherente a tu condición de mamífera, cuyo objetivo es asegurar la supervivencia del bebé.

Puedes tener la necesidad de estar contigo misma para procesar sucesos emocionales que se ocultan, quizá por una experiencia traumática en el momento del parto o por la misma intensidad de las vivencias.

Puedes tener problemas físicos que te hagan temer el contacto con la zona genital, como, por ejemplo, los puntos de sutura, una episiotomía dolorosa, o la cicatriz y el agotamiento tras una cesárea.

¿Y qué le pasa a él?

Tampoco hay que olvidar que tu pareja pasa por un proceso. Se puede sentir feliz y realizado con la paternidad o estar absolutamente descolocado, porque las cosas no son como él se imaginaba.

Puede verse desplazado de tu amor y contacto por ese nuevo ser que exige atención las 24 horas, y temer perderte, cuando en realidad solo es un cambio adaptativo transitorio.

Todo esto puede llevar a una cadena de malentendidos, malas interpretaciones y miedos sin base real, convirtiéndose así en una época en la que la pareja se pone a prueba, y de la que puede salir reforzada o en crisis.

La falta de comunicación solo se puede romper con amor, diálogo y atreviéndose a expresar con sinceridad lo que cada uno siente y necesita.

Momento de ir tomando decisiones

Es aconsejable decidir el método anticonceptivo durante el puerperio, porque la primera ovulación tendrá lugar antes de la primera regla.

Esto supone que algunas mujeres que no toman precauciones puedan quedarse embarazadas sin llegar a tenerla ni una sola vez.

Es posible que pase muy pronto si no se amamanta, incluso poco después del primer mes tras el parto.

Si le das el pecho

Cuando se da de mamar es habitual que la regla falte meses. Entonces, la ovulación se produce antes de ese primer periodo, en el momento en que hay menos tomas nocturnas o cuando ya toma otros alimentos, incluso más tarde.

¿Qué métodos anti conceptivos existen?

La elección del método anticonceptivo tras el parto dependerá de las preferencias, el tiempo transcurrido, el deseo o no de nuevos embarazos, y el tipo de lactancia que se esté realizando. El consejo de la matrona o el médico puede ayudarte a tomar una decisión.

1. El MELA, una opción

El Método Lactancia Amenorrea (MELA) aún es poco conocido y se confunde con el método (poco efectivo) de fiarse solo de la lactancia. Este método tiene una eficacia por encima del 98%, pero es imprescindible que se cumplan todos estos requisitos:

  • Dar el pecho a demanda, lo que implica una gran frecuencia y tomas nocturnas.
  • Mantener una lactancia exclusiva, es decir, no introducir ningún alimento, biberones o infusiones que distraigan al bebé entre las tomas.
  • Estar dentro de los seis primeros meses tras el parto. Cuando se dan correctamente esas condiciones, la ovulación no ocurre prácticamente nunca.

2. Otros métodos naturales

Existen otros métodos naturales con los que se puede controlar el ciclo. Algunas mujeres pueden llegar a detectar la cercanía de una nueva ovulación uniendo los datos de varios signos y síntomas del cuerpo. Si no lo has probado antes, no es aconsejable que recurras a este método ni en el posparto ni en los meses siguientes, tampoco si tus ciclos son irregulares o si no ha habido un experto que te haya asesorado.

3. Preservativo

Es la primera opción, porque es de fácil acceso y seguro. Ante la duda, se debe usar siempre, sin confiar en cuentas de fechas o síntomas físicos, ya que los ciclos en el posparto pueden ser diferentes en duración y en los signos externos de la ovulación (moco, temperatura, etc.). Bien utilizado, el preservativo tiene una eficacia muy alta y es inocuo.

4. Diafragma

Utilizar el diafragma requiere una reevaluación de cómo están por dentro la vagina y sus órganos adyacentes, cuando ya se han recolocado después del parto. Por esa razón, para tomar nuevas medidas y escoger la talla adecuada, es preferible esperar a que pasen de uno a tres meses.

5. Los espermicidas

Tanto si son en óvulos como en gel o en espuma, no tienen una eficacia muy alta, pero pueden complementar a otros métodos, como, por ejemplo, el diafragma, o ser usados en el periodo de lactancia, en que la fertilidad es menor en general.

6. Sistemas hormonales

Los sistemas anticonceptivos hormonales pueden ser: píldora de toma oral, anillo vaginal, parches o implantes en el brazo.

Estos métodos se desaconsejan en madres lactantes, sobre todo en los tres primeros meses, porque pueden interferir mucho en la producción de leche.

En esta etapa se recomienda la píldora de progesterona, también conocida como la píldora de la lactancia. Contiene solo progesterona, sin estrógenos, y se considera un sistema seguro mientras se está dando el pecho.

Cuando ya no se amamanta, se puede cambiar por anticonceptivos orales normales. Pero no hay prisa por dejar la lactancia, ni hay problemas por usar la píldora de progesterona durante meses o años, si no hay una contraindicación seria. De hecho, algunas mujeres que no pueden tomar estrógenos por motivos de salud la usan sin problemas de forma continua, aunque no den el pecho.

7. Dispositivo intrauterino

El DIU (dispositivo intrauterino, o “T” de cobre, o cobre y plata) inhibe la implantación de los óvulos, pero también la entrada de espermatozoides y su movilidad. Se puede colocar justo tras el parto, o bien en la revisión de la cuarentena o el posparto. No incrementa el riesgo de infección salvo que ya haya un riesgo aumentado. Es cómodo y no está contraindicado con la lactancia.

Es importante saber que, aunque con este método no hay regla, se puede notar alguna molestia ocasional al contraerse el útero. Para una mayor fiabilidad de que está bien colocado, se puede realizar una revisión posterior y hacer una ecografía, pero no se considera imprescindible si no hay síntomas anormales.

Cuando tienes claro que no deseas tener más hijos

Existen diversos métodos definitivos por los que puedes optar si has decidido no volver a quedarte embarazada. Por supuesto, esta es una decisión muy personal a la que algunas personas acuden en algún momento de su vida y por diferentes razones. Es importante, antes de decantarse por una de estas soluciones, meditarlo bien, porque en la mayoría de los casos se trata de intervenciones irreversibles.

Las dos opciones femeninas

La ligadura de trompas, que se puede realizar en el momento del parto si hay una anestesia, o bien tras el posparto o, simplemente, cuando tú quieras. Se trata de una intervención por laparoscopia en la que se introduce un pequeño tubito por el ombligo con una incisión de un centímetro. Se necesita anestesia epidural o general breve, pero no hace falta pasar la noche en la clínica.

La oclusión de trompas por histeroscopia es la otra técnica. Cada vez se recurre más a ella y consiste en introducir unos tapones en ambas trompas a través del fino orificio del cuello del útero con un instrumento unido a una cámara. En unas semanas cicatriza y se puede controlar, tanto por ecografía o como por rayos.

La opción masculina

Para los hombres, también existe un método definitivo para evitar embarazos no deseados. Se trata de la vasectomía. Consiste en obstruir los conductos que salen de los testículos, antes de su llegada a la zona del pene o la vejiga. Es una intervención que se puede hacer en el ambulatorio con anestesia local y no afecta a la función sexual.

En los meses posteriores a la operación es necesario hacer tres pruebas para comprobar que efectivamente no salen espermatozoides y que, por tanto, no hay peligro de embarazo. La vasectomía es más sencilla de hacer que la ligadura de trompas.