11 consejos para tus primeros días con tu bebé

CRIANZA

11 consejos para tus primeros días con tu bebé

Un recién nacido necesita del contacto con su madre, sentir su calor, su seguridad. El contacto físico continuo es la base de su futuro bienestar.

17 de agosto de 2018, 07:00 | Actualizado a

  1. Todo sería más sencillo si supiéramos qué necesita un bebé en cada momento, pero la vida no es así. Lo más inteligente es adaptarse a su ritmo para acabar comprendiéndole mejor.
  2. ¿Qué son los cólicos? ¿Gases, nerviosismo? Parece que es una cuestión de adaptabilidad: el bebé necesita sentirse seguro, con su madre, cuanto más tiempo mejor. Los bebés que permanecen en contacto con el cuerpo materno lloran mucho menos.
  3. El llanto de un bebé es un grito de ayuda que siempre hay que atender. Con él intenta transmitirnos sus necesidades básicas: comida, abrigo, compañía, tranquilidad. Las lágrimas indican sufrimiento, y precisan -siempre- consuelo.
  4. Vuestra casa debería ser un lugar en el que se respire calma. Durante un tiempo hay que evitar cualquier interferencia que complique esta etapa de adaptación y conocimiento mutuo.
  5. Es imprescindible que en casa no se fume. El humo no sólo convierte a los bebés en fumadores pasivos, sino que, además, aumenta las posibilidades de que tengan asma u otras enfermedades respiratorias.
  6. Al dejar a un bebé sobre una superficie plana, o al cogerlo, hay que mantenerlo cerca de nuestro cuerpo. Hasta los tres o cuatro meses la musculatura del cuello no es suficientemente fuerte: sujeta su cabeza suavemente con la palma de tu mano.
  7. Para un bebé, lo que no ve no existe y a su vez necesita estar en contacto continuado contigo. Por eso, necesita acompañarte por las diferentes habitaciones mientras haces tus tareas. Colócalo sobre tu pecho con un portabebés siempre que puedas.
  8. El aire libre nos conviene a todos, pero sobre todo a la nueva madre; es un antídoto contra el agobio de sentirse encerrada entre cuatro paredes. Si el clima es bueno, un bebé puede salir de casa desde el primer día.
  9. Para el bebé es vital notar los límites de su cuerpo como los notaba en el útero materno. Si está inquieto, coloca su cuerpo sobre el tuyo piel con piel y mantén tus brazos a su alrededor; notarás que enseguida se calma.
  10. Los bebés captan el nerviosismo y el mundo emocional de la madre. Ante un momento de conflicto, de llanto que no se parece consolar, es mejor tratar de calmarnos primero o incluso expresarle con amor nuestros propios sentimientos. También podemos dejar al bebé en brazos de alguien cercano −el padre, la abuela...− que le transmita la calma y la serenidad que necesita, mientras nosotras recuperamos la nuestra.
  11. No te sientas en la obligación de compartir a tu hijo con los demás, dejando que vaya de brazos en brazos de extraños. Si un bebé llora cuando lo cogen respétalo, a lo mejor es que en ese momento no desea estar con esa persona.

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