14 consejos sobre protección y seguridad para tu bebé

CRIANZA

14 consejos sobre protección y seguridad para tu bebé

Sus habilidades aumentan al mismo ritmo que su curiosidad. Los niños no buscan el peligro pero necesitan que les enseñemos a conocer su entorno para poder evitarlo.

23 de agosto de 2018, 07:00 | Actualizado a

  1. Un bebé de pocos meses puede darse la vuelta con facilidad. Por este motivo nunca hay que dejarlo solo en una superficie elevada, como una cama o un cambiador, porque podría caerse.
  2. En cuanto son capaces de desplazarse por sí solos −a gatas sobre los nueve meses o caminando a partir del año, más o menos− hay que extremar las precauciones en cuanto al entorno del bebé, que necesita estar libre de peligros.
  3. Ni el aparato más sofisticado puede sustituir la vigilancia atenta de los padres. Nuestra compañía, sin atosigar ni sobreproteger a nuestro hijo, a distancia para que pueda experimentar, pero sin distraernos, es el mejor seguro.
  4. Disponer los muebles en una casa donde va a crecer un bebé no es una simple cuestión de estética. Muchas veces es práctico habilitar espacios más amplios y despejados: quizás es el momento de apartar muebles de dudosa utilidad. Hay que tener especial cuidado con la colocación: nunca debe ponerse cerca de las ventanas uno al que un niño se pueda encaramar.
  5. Hay que ir con cuidado con los muebles de cantos pronunciados y los grandes desniveles. Es una buena idea colocar piezas de protección en sitios de paso y barreras de seguridad en escaleras. Pero es adecuado para su desarrollo psicomotriz que puedan aprender a subir y a bajar escaleras, por sus propios medios, con nuestra presencia atenta.
  6. Los padres tememos que nuestro bebé pase frío, pero no hay que exagerar. La temperatura ideal de la casa es 20-22º C de día y 18-20º C de noche, aunque sus manos estén frías.
  7. Es imprescindible mantener ciertos productos lejos de su alcance: medicamentos, productos de limpieza, cosméticos... Cualquier cosa que pueda implicar un riesgo, mejor colocarla en un armario cerrado y elevado.
  8. La cama donde duerma, sin cojines, ni peluches. No se debe utilizar almohada antes del año.
  9. La cocina y el baño son dos estancias de riesgo, con objetos punzantes, agua y electricidad, productos tóxicos... Adquirir nuevas costumbres, como colocar los cazos en el fuego cercano a la pared o con el mango hacia al lado para que no sobresalgan, es vital.
  10. Hay que prestar especial atención a las cosas pequeñas (botones, gomas, monedas...). No deben dejarse olvidados en el suelo o en una mesa baja: un bebé se lo pone todo en la boca.
  1. Los padres somos un constante ejemplo para nuestros hijos. Siempre tenemos que cruzar los semáforos en verde, atarnos el cinturón de seguridad, usar casco...
  2. Un bebé nunca debe ir en brazos en el coche, aunque esté enfermo o se trate de un desplazamiento corto. Adecuar los viajes a sus horarios, no fumar en el coche y nunca dejarlo sólo dentro son otros puntos a tener en cuenta.
  1. Pactar acciones con los miembros de la familia es una buena idea: “Todos menos el conductor entramos en el automóvil por la acera”, “la puerta no se abre hasta que el motor esté parado”, “el coche no se pone en marcha hasta que estemos todos atados”...

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