Claves para su primer paseo en bicicleta

CRIANZA

8 claves para su primer paseo en bicicleta

¿Qué es imprescindible para disfrutar de una salida sobre ruedas con un bebé? ¿Y en su primera experiencia como conductor?

31 de agosto de 2018, 19:55 | Actualizado a

A partir de los ocho o nueve meses los padres pueden llevar a su bebé en bicicleta bajo dos condiciones: que los niños puedan mantenerse sentados con la estabilidad necesaria y que se disponga de una silla especial y un casco.

Estas sillitas están diseñadas para niños de nueve a 22 kilos, pero hay diferentes tipos según el sistema de adaptación a la bicicleta: las que se colocan en la parte posterior, voluminosas y de respaldo alto; las que van sujetas al manillar, que tienen la ventaja de que el conductor y el bebé se ven en todo momento; y las que se colocan en la barra central.

Totalmente seguras

Una norma europea marca los aspectos fundamentales en cuanto a la seguridad de este tipo de sillas, exceptuando las que van situadas en-
tre el manillar y el piloto:

  1. El asiento no debe tener ningún saliente ni parte cortante.
  2. Debe incluir dos cinturones de seguridad; uno que sujete al niños por los hombros y otro, por la entrepierna. La combinación entre cinturón de hombros y cintura sólo está permitido si entre las piernas del niño existe una elevación de al menos 20 mm.
  3. El asiento debe tener un reposapiés con tirantes ajustables, a menos que el propio diseño proteja las piernas. Debe evitar todo tipo de contacto entre los pies y la rueda de la bicicleta.

Es importante que se venda conjuntamente con un manual de instrucciones en el propio idioma que incluya toda la información sobre el montaje, el uso y el peso máximo del niño, así como las herramientas necesarias para su fijación y desbloqueo.

Antes de subir al bebé en la bicicleta, es conveniente que la persona adulta (sea la madre o el padre) dé una vuelta con un peso similar para adaptarse. Asimismo, para la primera salida debe elegirse un trayecto corto y seguro, que se conozca bien.

Cuando él conduzca

A pesar de que la mayoría de niños de cuatro años ya ha adquirido las suficientes habilidades motoras para montar en bicicleta y aprender a pedalear, se considera que su equilibrio y coordinación sólo les permite utilizar las que tienen cuatro ruedas. Y que más o menos a los seis años, aunque hay quien lo consigue antes, podrá llevar una de dos.

Pero otra manera de empezar es hacerlo con una bicicleta sin pedales, que les permite entrenar muy fácilmente el equilibrio y luego resulta muy sencillo incorporar los pedales, sin pasar por los ruedines.

  1. Al comprar una bicicleta hay que procurar que sea adecuada a la talla del niño. Se considera que lo es si, una vez sentado, toca con los pies en el suelo y la altura del manillar no supera la de los hombros. No es una buena idea comprar una bicicleta más grande de la cuenta pensando que así le durará más: con ella es más fácil caerse.
  2. Es conveniente que el manillar esté protegido con empuñaduras de goma que no entorpezcan la acción de apretar las manetas del freno. Toda bicicleta para niños ha de tener dos sistemas de frenado independientes, uno actuando sobre la rueda delantera y otro, sobre la rueda trasera.
  3. Si la bicicleta lleva ruedas auxiliares de apoyo es preciso ir ajustando su tamaño periódicamente.
  4. La cadena debe llevar protección.
  5. El uso de casco es fundamental: debe ser ligero, cómodo, de la medida adecuada, que se adapte perfectamente a la cabeza del niño, resistente, con aberturas de ventilación. Debe ir provisto de una correa de sujeción fuerte y ancha que sujete el casco a la barbilla sin que un movimiento brusco pueda moverlo de su lugar.

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