Bebé con su mamá y con una manzana en la mano

Comida sólida

Alimentos saludables para bebés (pero en su justa medida)

Como todo en la vida, la fina línea que separa lo bueno de lo nocivo tiene que ver con el equilibrio. Algunos alimentos, como las espinacas, se deben dar con moderación

Julio Basulto

26 de abril de 2016, 12:38 | Actualizado a

El momento de empezar a introducir la comida siempre hace mucha ilusión, pero debemos prestar la atención necesaria al bebé para saber cuándo está preparado para iniciar la ingesta de sólidos. Siempre se hará de forma progresiva para poder observar si su cuerpo tolera o no cada nuevo alimento.

Cada alimento debe ser introducido a su tiempo. No todos los alimentos pueden aparecer al inicio de la alimentación complementaria, ya que algunos no le convienen, como el chocolate o la miel, y con otros podría ahogarse (frutos secos u olivas). Tampoco es recomendable que haya una gran cantidad de ellos, ya que desplazarían el importante papel que desempeña el consumo de leche materna (o artificial, en su defecto) durante el primer año de vida.

También hay que tener en cuenta que algunos alimentos que consideramos saludables, lo serán realmente si se los ofrecemos cuando toca y en su justa medida:

• Hasta los tres años es mejor que los niños no tomen pez espada, tiburón, lucio, atún rojo o conservas de atún, porque acumulan mucho mercurio, que podría provocar daños neurológicos a largo plazo.

• Tampoco conviene incluir las espinacas ni las acelgas antes del primer año de vida o, en caso de hacerlo, que no superen el 20% del contenido total del plato.

• En niños de entre uno y tres años, lo mejor es no ofrecerles más de un plato de espinacas y/o acelgas al día, especialmente si el niño padece algún tipo de infección bacteriana gastrointestinal. Estas verduras tienen una alta cantidad de nitratos, que en el cuerpo se transforman en nitritos y que, en altas concentraciones, pueden generar en bebés y niños un trastorno llamado metahemoglobinemia.

• Esta dolencia, también conocida como síndrome del bebé azul, genera una baja capacidad de transporte de oxígeno por parte de las células sanguíneas.

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