Cómo el arte ayuda a tu hijo en su vida

NIÑOS CREATIVOS

Cómo el arte ayuda a tu hijo en su vida

Los estudios revelan que el arte facilita el proceso de aprendizaje de los niños en otras áreas de sus vidas, así como su inteligencia emocional, su empatía o su autoestima.

Isabel Fernández del Castillo

2 de febrero de 2018, 11:37 | Actualizado a


En la escuela, las asignaturas vinculadas a la expresión artística, como música o plástica, siempre han estado relegadas a un segundo plano. Lo importante siempre han sido las matemáticas, la lengua o las ciencias. Solo antes de Primaria se tienen en cuenta la música y las artes plásticas, aunque estas últimas no favorecen el desarrollo pleno de la creatividad porque, normalmente, son actividades dirigidas en las que tienen que pintar una ficha.

Sin embargo, con el tiempo, esta poca valoración de las materias creativas se va acentuando puesto que en la preparación para el mundo laboral saber dibujar o cantar parece no tener importancia.


La Unesco avala sus beneficios

Por el contrario, recientes estudios demuestran que estas asignaturas ayudan a los niños en su proceso de aprendizaje; especialmente la música, que los ayuda a mejorar su rendimiento en todas las materias, además de repercutir positivamente en otros aspectos como la autoestima, el trabajo en equipo y la inteligencia emocional y social.

Quizá esta influencia de la música, por encima de otras materias artísticas, se deba a que es una disciplina que se ha estudiado mucho porque requiere método, constancia y sus progresos son más fáciles de evaluar.

Por este motivo, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) publicó un documento titulado Hoja de Ruta para la Educación Artística, resultado de las deliberaciones realizadas en la Conferencia Mundial sobre la Educación Artís-tica: construir capacidades creativas para el siglo XXI, que se realizó en Lisboa (Portugal) en el año 2006, y cuyo objetivo es "que todas las partes interesadas tomen conciencia de la importancia de la educación artística y del papel vital que esta desempeña en una mejor calidad de la educación" con el fin de "explorar la posible contribución de la educación artística para satisfacer las necesidades de creatividad y sensibilización cultural en el siglo XXI". Es decir, promover una educación que favorezca el desarrollo de la creatividad a través del arte.

El arte en la Escuela

Los planes de estudio actuales están centrados en los aspectos cognitivos e intelectuales de la inteligencia humana, y el arte permite ofrecer una educación más integral que desarrolle también otras inteligencias, aspectos emocionales, sociales y que profundice en los valores humanos. Y no hacemos referencia solo a las artes plásticas, también al teatro, música, literatura, cine, danza...

Una gran parte de los conocimientos que los niños adquieren en la etapa escolar se olvidan. Nosotros somos el mejor ejemplo. ¿Acaso recordamos todo lo que hemos estudiado? No, y menos con tanta tecnología cerca que nos permite acceder a la información sin necesidad de ejercitar la memoria. Pero hay recursos que no se encuentran ni en Internet ni en las bibliotecas. Hablamos de las habilidades que tiene cada persona para poder crear y dar sentido a la vida. Quizá los niños olviden qué son los cefalópodos o nunca vuelvan a hacer una integral, pero seguro que necesitan saber enfrentarse a los problemas, buscar soluciones, confiar en sus posibilidades, ser constantes, tener iniciativa y ser inteligentes emocionalmente.

Y estas cualidades se desarrollan a través de la experiencia, no memorizando gran cantidad de datos.

Aunque cueste creerlo, el aprendizaje convencional y las materias artísticas forman una asociación perfecta, ya que la experiencia sensorial y personal estimulan el deseo de aprender y facilitan la adquisición de los contenidos teóricos.

Las investigaciones han revelado que las actividades artísticas favorecen en los niños:

  • un conocimiento más cabal de sí mismos
  • más confianza en sus capacidades
  • mejor aceptación de los demás
  • menos abandono escolar
  • más aceptación de la escuela
  • mayor automotivación
  • más rendimiento en lectura, escritura y matemáticas

Amplía sus recursos emocionales

Una de las definiciones que la Real Academia Española atribuye a la palabra arte es: "Manifestación de la actividad humana mediante la cual se interpreta lo real o se plasma lo imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros".

Es un puente entre el mundo racional y el mundo de la imaginación. Por eso, acercar a los niños a estas expresiones de emociones amplía su mundo y sus recursos para gestionar las emociones, además de enseñarles a:

  • Apreciar la belleza. De algún modo, el arte busca plasmar este concepto en cualquiera de sus obras. Para enseñar a los niños a valorarla, podemos comenzar ofreciéndoles a ellos la posibilidad de crear belleza. Esta es una experiencia necesaria en un mundo infantil marcado más por el consumo que por la creación.
  • Canalizar sus emociones. La música o las artes plásticas activan partes del cerebro diferentes de las que están activas en el trabajo racional, haciendo del aprendizaje una experiencia más sensorial, integral y más grata.
  • Estimular la creatividad. Porque no solo se utiliza como expresión artística, sino también para resolver problemas y encontrar nuevos caminos en la vida personal, laboral... En muchas ocasiones se necesita tener una visión diferente, otros puntos de vista, dejar atrás el lado más racional para lograr encontrar la salida a una situa-ción complicada. La creación artística ayuda a desarrollar estas capacidades, a superar los propios límites y a tener ideas más imaginativas.
  • Utilizar todo su cuerpo. Es imposible crear algo con las manos, tocar un instrumento, cantar o bailar sin utilizar el cuerpo y los sentidos. Hoy en día, los niños pasan demasiado tiempo sentados; por eso, el ejercicio físico que implican estas actividades es muy saludable.
  • Del consumo a la producción. Como tenemos una vida urbana, los niños raramente ven un proceso completo de creación de un objeto o de un alimento. Ellos compran y consumen productos ya terminados, creados por otras personas. Realizar con sus manos una pintura, una figura de arcilla, una funda de ganchillo... les ofrece la posibilidad de experimentar un proceso único que los ayuda a comprender cómo funciona el mundo real.
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También en casa

Pero no podemos delegar toda la responsabilidad a los centros educativos. Nosotros también debemos propiciar que los niños puedan llevar a cabo este tipo de actividades en casa. Es muy sencillo. Estos son algunos ejemplos de lo que podemos hacer.

  • Pintar. Es esencial que dibujen y pinten libremente. Las capacidades pictóricas maduran con la edad, por lo que es importante no exigirles que dibujen nada concreto ni con una calidad determinada. La expresión debe ser libre.
  • Cantar. Las canciones infantiles siempre han acompañado a los niños de todas las culturas, en su día a día. Además de los temas más modernos, existe un extenso repertorio transmitido de generación en generación, que merece la pena conservar y transmitir. Por otro lado, es interesante saber que la música es un gran recurso cuando vamos en el coche, porque nos permite disfrutar de un momento en familia muy especial.
  • Tocar un instrumento. Los niños, además de escuchar música, necesitan producirla; y para ello no hace falta ir a una escuela. Hay instrumentos que no requieren grandes conocimientos ni disciplinas y resultan muy divertidos, como el tambor o el xilofón. Si uno de los padres sabe tocar la guitarra, el piano o cualquier otro instrumento, también puede enseñarle; aunque si el niño tiene menos de siete años es imprescindible tener mucha paciencia y no presionarlo en ningún caso.
  • Modelar. Es una de las actividades más entretenidas que pueden hacer los niños en casa. Lo mejor de todo son los materiales que se usan: la arcilla, la cera de abeja, la pasta de papel mojado o incluso masa de harina con agua. Una vez más, no hay que buscar una imposible perfección, sino que se expresen y creen con total libertad.
  • Literatura. Mucho antes de poder leer o escribir, los niños son capaces de escuchar. En realidad, están ávidos de oír historias que los embelesen. Contarles cuentos es una gran herramienta para favorecer el desarrollo de su imaginación. Así, les permitimos viajar a países lejanos, convivir con diferentes culturas, conocer animales que ya no existen... sin necesidad de salir de casa. A diferencia de las películas, cuando el niño escucha un cuento, su mente va creando sus propias imágenes correspondientes a la historia.

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