La crianza necesita un toque de humor

LIBRO RECOMENDADO

La crianza necesita un toque de humor

Os traemos un fragmento de un pequeño gran libro, capaz de despertar vuestra sonrisa y vuestra empatía con el papá protagonista del relato.

Cristian Arenós Rebolledo

30 de octubre de 2017, 06:30 | Actualizado a

-Por favor, va, moved que llegaremos tarde, va, va, va. Elma, venga, ponte las zapatillas-

-No sé dónde están-

-¿Cómo que no sabes dónde están?, ¿dónde las dejaste anoche?-

-No sé-

-Elma, tienes que fijarte y dejarlas siempre en el mismo sitio; venga, que te ayudo a buscarlas-

-Nilo, por favor, ¿aún estás así?, vístete de una vez-

-Mira qué chulo, papá, se puede poner así y la nave espacial parece superturbo-

-Sí, pero no podrás salir al espacio desnudo a no ser que quieras morir, vístete-

-Y tiene un botón para que se transforme en...-

-Vístete, por favorrrr, luego coges la nave y sigues, pero vístete ahora, ¡ya! Elma, ahí están tus zapatillas. Ostras, Nilo, por favor, venga, yo te ayudo, pero mete el pie-

-Papá, ¿esta zapatilla de qué pie es?-

-Ésa de éste, ésta del otro-

-Papá, no me las puedo poner-

-Nilo, sigue tú, pon el pie. Nilo, los pantalones son al revés, ¿no te das cuenta?-

-Da igual-

-Chico, pues igual, igual, no da. Venga, quita. Elma, lávate la cara-

-Papá, tengo sed-

-¡Offffff!, vaaaamos a la cocina, dale-

-Papá, se me ha mojado la camiseta-

-¡Mmrghhh!, ven, levanta los brazos, corre, cógete otra. Nilo, pero ¿qué haces con los patines puestos?-

-Me voy patinando-

-No-

-Sí-

-Que no-

-Que sí-

-Que no puede ser-

-Sí, y punto pelota-

-PERO ¿NO VES QUE ESTÁ LLOVIENDO?-

-No me chilles, papá-

-Está bien, lo siento, pero quítatelos, por favor, quítate los patines, de verdad, patinaremos mañana-

-No-

-Por favor, Nilo-

-Vaaaale, pero mañana prometido, ¿eh?-

-Prometido, ponte las zapatillas-

-Papá, me voy con mi muñeco-

-Bieeeen, pero si te cansas yo no lo pienso cargar después. Ya estamos. Nilo, venga, llama al ascensor mientras yo meo-

-Ya está aquí papá-

-Voy. ¡Hala, vamos! Pulsa el cero-

-Papá, ¡uy!, tengo caca-

-¡Orgggghhh!, ¿ahora, Nilo?-

-Ahora, ¡que se me sale, que se me sale!-

-¡Ostraaas, correeeee, al váter! Elma, sal del ascensor que lo pueden llamar, pasa al comedor, enseguida estamos-

-Papá ya está, límpiame-

-¡Nilo, chico, que te has cagado los calzoncillos!-

-Es que se me ha escapado un poquitín-

-¿Un poquitín?-

-Hala, quítate las zapas y los pantalones y ponte otros, dame los calzoncillos que los lavo-

-Mira, papá, me he pintado fantasmas y ardillas en los brazos-

-¡Eeeeeeelmaaaaaa, mírate la ropa!-

-¡Uy!, lo siento-

-Corre, anda, corre, que te lavo, quítate la ropa-

-No puedo-

-Levanta los brazos. Tal y como estás, mejor en la ducha. Va. Hala, ya estás limpia, date la vuelta que te seco bien, ponte esto-

-No quiero esa camiseta-

-Va póntela-

-Yo me cojo una, esta roja, sola no puedo-

-¡Ay, Elma!, mete una pierna, mete la otra-

-Papá-

-¿Qué Nilo?-

-Tengo hambre-

-¡Yo también, papá!-

-¡Mucha, mucha!-

-NO-

-¡Siiiiiiiiiiiii!-

-Pero ¿sabéis que tenemos que...?-

-¡Quiero un sándwich!-

-Pero...-

-¡Yo leche con cereales!-

-Papá, levántate, va-

-Papá, que no llego a coger los cereales-

-¡Papá, venga!-

-Papá ¿qué te pasa?-

Ni plaza, ni frutería, ni supermercado, ni despeje. Es hora de hacer la comida. Implacable necesidad alimentaria.

Mi casa tiene una bonita puerta de salida a la calle, para así ser casa y no cárcel. A simple vista parece que se pueda atravesar. ¿Que por qué no? Pregúntale a Buñuel.

Para saber más

Este es un fragmento (adaptado) del recomendable libro La cara oculta de la crianza, de Cristian Arenós Rebolledo (Editorial La máquina que hace Ping!). Un libro necesario, repleto de humor y empatía por todas las madres y los padres inmersos en la crianza de sus hijos.

Cristian, ¿cual es la cara oculta, la que no vemos antes de llegar a la crianza?

La cara oculta es todo aquello que queda más allá de la información que hemos recibido sobre el tema, de la cara feliz de la crianza, cuya existencia es real, pero que sin su cara oscura lanza un relato de medias verdades, incompleto e irreal. Fácilmente podemos imaginar que tendremos mucho más trabajo, eso es algo obvio; pero no podemos comprender como afectará todo ello a nuestro espacio, a nuestro tiempo, energía, relaciones y, sobre todo, a nosotros mismos. Todos los pilares en los que se apoya tu día a día, y tú mismo, van a ser demolidos. En el libro trato de verbalizar desde los mas obvios hasta los más inimaginables, que suelen ser los más duros. Las relaciones, los conflictos, las violencias, tú propio modo de enfrentarlo...

¿Es el humor la llave para salir y entrar de ella sin tanto peso?

No, el peso es el mismo. Pero a través del humor, este se hace más amable, el acercamiento a las zonas oscuras se hace soportable.

¿Cómo nació la idea de escribir el libro?

No nació como idea, fue algo instintivo, una necesidad de expurgación de las vivencias mas duras de la crianza de mis hijos. Una vez que llevaba escritos no se cuantos capítulos me dije que de aquí podía salir un libro para que madres y padres se rieran. La sorpresa sobrevino después cuando empecé a ver que su lectura, además de producir sonrisas y carcajadas, producía catarsis y liberación. Esa ha sido una satisfacción personal inesperada y maravillosa.

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