Diversión juntos en casa

CRIANZA

Diversión en casa

Si jugamos con ellos, no hace falta salir a la calle para que los niños se lo pasen en grande.

Imma Marín

1 de diciembre de 2018, 21:22 | Actualizado a

Durante el otoño y el invierno, las tardes se hacen más largas y el frío nos invita a quedarnos en casa. Pero a menudo, este plan no resulta tan placentero para los padres. Algunos necesitan tener la tarde planificada y otros se ponen nerviosos pensando que los niños se pueden aburrir o que el descontrol acabará en conflicto y la casa patas arriba. Sin embargo, pasar una tarde divertida todos juntos sin salir a la calle es posible. Solo necesitan nuestra presencia y disposición. Además, pasan tantas horas a la semana fuera de casa que es normal que prefieran quedarse y jugar con nosotros sin prisas.

Posibilidades infinitas

Las actividades posibles son muchas y diferentes, dependerán de su edad, sus gustos, sus aficiones y, sobre todo, de nuestra implicación. Pueden ser realmente extraordinarias todas aquellas que necesitan espacio, tiempo y cierto desorden.

¿Qué tal si sacamos las pistas de slot y hacemos un circuito? Podemos aprovechar los juegos de construcción y organizar a su alrededor gradas, una estación, una ciudad... ¿Y si los disfrazamos y organizamos un pase de modelos o una representación? Primero les ayudamos con nuestros cinturones, pañuelos, corbatas, zapatos de tacón... y luego podemos ser un entregado público que les aplaudirá entusiasmado.

Otra opción son las actividades que no requieren un gran despliegue pero que pueden resultar especiales, como preparar un pastel o una pizza. ¡Les encantará ensuciarse la manos de harina! También podemos sacar los álbumes de fotos y explicarles anécdotas de cuando eran pequeños, incluso se lo pasarán bien si lo hacemos con las fotos de nuestra infancia. Ver una película juntos, comiendo palomitas y a oscuras, como si estuviéramos en el cine, será emocionante y si no, hagamos aviones de papel, fijemos una línea de salida y una meta, y a ver quién logra llegar o superarla.

A nuestros hijos les gusta estar con nosotros, pero también necesitan jugar con otros niños. Dos o tres niños en casa, jugando con nuestro apoyo y complicidad, hará que la tarde sea especial para todos.

Hay juegos que por su mecánica nos pueden ocupar toda una tarde, pero lo normal es que tengamos que cambiar varias veces, alternando juegos más movidos con otros más tranquilos.

Sus juegos y creaciones suelen ser muy efímeros. Fotografiemos sus construcciones, el montaje del tren, su barco de papel, el pastel... Todas esas vivencias serán preciosos recuerdos para ellos.