Juegos juntos que relajan

CRIANZA

Juegos juntos que relajan

Las risas más alocadas dejan paso a momentos de complicidad tranquila, dentro y fuera de casa.

Imma Marín

4 de noviembre de 2018, 07:00 | Actualizado a

¿Qué tal si nos damos un respiro? Jugar no es siempre ruido, movimiento y alboroto. También puede ser observación, ternura, mimos y relax. A veces el mismo cansancio de los niños, el momento del día o la propia actividad nos sugiere un juego más tranquilo y relajado. Pero también puede ser que la misma excitación nos aconseje cambiar de tercio y proponer otras actividades que nos serenen a todos.

Tened siempre a mano aquellos objetos que os posibiliten organizar fácilmente un rincón chill out: pelotas blanditas, pañuelos de seda o de textura dulce, música relajante y unos cuantos cojines grandes donde recostaros.


Luces y sombras

Con una simple linterna y la habitación a oscuras podemos jugar a proyectar formas con las manos. ¿Sabéis hacer el perro? ¿Y la jirafa? Asombrados, les encantará imitaros. Los más atrevidos podéis organizar un verdadero teatro de sombras chinas.

Canciones mimadas

Una canción dulce acompañada de gestos cariñosos y caricias les relajará.

Dibujar en la piel

En cualquier parte del cuerpo: en la mano, en la barriga, en la espalda. Simplemente por el gusto de ser acariciado o con el objetivo de adivinar qué estoy dibujando. Parece fácil, pero no lo es.

El rey del silencio

El rey, callando, señala a uno de sus súbditos, que debe acercarse sin hacer ningún ruido. Si lo consigue, se sienta a su lado; si no, vuelve a su sitio. Si os resulta demasiado fácil, podéis colocar en el camino objetos que dificulten el paso. ¡Siempre en silencio!

Mirar las nubes

Panza arriba en un prado, ¿habéis probado a mirar las nubes y explicar qué os recuerdan sus formas? ¿Un helado? ¿Un monstruo? ¿Un cerdito?

Sonidos de la naturaleza

Nunca un silencio fue tan “ruidoso”. Como expertos exploradores escucharemos los pájaros, el viento, las hojas que pisamos, el crujir de las ramas, una mosca...

¿Y antes de dormir?

A los niños les encantará que acompañéis el momento de ir a dormir con una nana o una canción mimada. Eso puede formar parte de una rutina que les permitirá relajarse para descansar.

Meterse en la cama con una linterna puede ayudar a algunos niños a sentirse seguros y tranquilos antes de cerrar los ojos para que llegue el sueño.