Los juegos en las pantallas

CRIANZA

Los juegos en las pantallas

Los juegos interactivos no deben sustituir al juego libre, al aire libre y acompañados.

Imma Marín

17 de julio de 2018, 12:17 | Actualizado a

Cada sociedad ha incorporado a los juegos infantiles sus avances y valores; en nuestro caso, la tecnología informática y multimedia, creando nuevos juegos y juguetes electrónicos.

Los bebés nacen y crecen entre pantallas. Nos ven trabajar en ellas, comunicarnos e incluso jugar, pero los smartphone y las tabletas también han revolucionado su mundo, porque sus pantallas táctiles los convierten en un juguete fácil de usar. Pero recordemos que solo es recomendable acercarse a las pantallas a partir de los 3 años y en periodos muy cortos de tiempo.

No se discute el potencial educativo de este tipo de juegos, aunque para que realmente sean positivos para los niños hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Con qué jugar: cuanto más pequeños son, más grandes deben ser los soportes. Por eso es mejor una tableta que un teléfono móvil. Además, cada vez existen más tabletas pensadas para los niños por su ergonomía y posibilidades.
  • A qué: Es importante tener presente que los juegos competitivos es mejor dejarlos para la edad de la primaria, de 7 años en adelante. En este sentido debemos fijarnos en las habilidades que el juego requiere y su contenido.
  • Cuánto tiempo: menos cuanto más pequeños. Pero en general, es importante que no se convierta en la estrella de todo su tiempo libre disponible. A medida que crecen, es bueno hacerles partícipes del control del tiempo acordando cuánto van a jugar y facilitándoles herramientas para controlarse. Pero si eso no ha llegado, es importante acotar nosotros el tiempo.
  • Con quién: de pequeños, sus padres y familiares cercanos seremos sus compañeros preferidos. Jugar con alguien enriquece el juego y evita el aislamiento.
  • Sin dejar de tocar y vivir: Aunque los nuevos soportes ofrecen enormes posibilidades, no satisfacen todas sus necesidades lúdicas, como las relacionadas con la manipulación y, por lo tanto, con la psicomotricidad. No es igual hacer un puzle en la tableta moviendo piezas que reseguir su forma con los dedos hasta encajarlas. Hay que tener presente que los primeros aprendizajes nos llegan a través de los sentidos y fomentarlos es una de las funciones de los materiales manipulativos y los juguetes convencionales.

La oferta es tan amplia que a veces los padres dudan de su uso positivo, por eso:

  • Se tiene que comprobar el código PEGI del juego que le guste al niño. Este es un indicador de la edad, de si su contenido es violento, si alude a las drogas o al juego...
  • Los ordenadores es preferible colocarlos en el salón, de esta manera se favorece el juego en familia y se facilita el control de los contenidos.
  • Si ya tienen edad para jugar online, hay que concienciarlos del valor de la privacidad, que no pueden facilitar sus datos ni quedar con desconocidos.