Regalos caseros muy especiales

CRIANZA

Regalos caseros muy especiales

Un juguete creado por nosotros llena de magia el acto de regalar y le da un nuevo sentido.

Imma Marín

26 de octubre de 2018, 07:00 | Actualizado a

Entregar a un niño un juguete hecho por nosotros pensando en él es, sin duda, un momento único.

Lo es para él porque al abrir el paquete recibe una sorpresa aderezada con todo nuestro esfuerzo, ilusión y amor. Y también lo es para nosotros, que hemos disfrutado desde el mismo instante en que hemos imaginado qué nos gustaría preparar. Porque, aunque no lo creamos, nosotros también somos capaces de convertir cualquier objeto o idea en un juego.

Mi primer cuento

Haceros con unas cuantas fotos significativas: papá y mamá, los abuelos, vuestra casa, sus juguetes preferidos, su mascota, las tiendas del barrio que más le gustan, el parque... Escribid un texto breve y divertido debajo de cada una, plastificadlas y encuadernadlas con cordel o unas anillas.

Calidoscopio de confeti

En una botella de plástico pequeña, transparente y bien seca, meted un puñado de confeti de colores y cerrarla. Con un punzón haced un agujero en la base y otro en el tapón,y soplad suavemente. Veréis bailar topos de colores.

Marioneta de palo

Con una cuchara grande de madera podemos hacer una marioneta muy lucida. Pintad una cara sonriente en la parte convexa y añadid un lazo a modo de pañuelo o corbata. ¡Ya podéis imaginar nuevas historias!

Móviles

Si lo montamos con globos, veremos volar los colores. Si usamos tapas de frascos de diferentes materiales, medidas y tonalidades, lo que nos sorprenderá es su sonido al tocarse.

Vestiditos para los muñecos

Seguro que podemos prepararle un traje de baño de ganchillo y una toalla a su medida... ¿O lo que necesitan es un gorro para el frío?

  • Antes de decidirte piensa qué te gustaría hacer, no te limites a lo que crees que sabes hacer. Seguro que eres capaz de hacer más cosas de las que imaginas. Escoge objetos sencillos y que en ningún caso puedan resultar peligrosos para el niño.
  • Date tiempo, disfruta de cada momento, incluso de los difíciles; los retos siempre suponen dificultad. No olvides que para ti también es un juego.
  • Incluye un mensaje que acompañe el regalo. Si haces una camiseta con una foto o un dibujo, puedes incluir el mensaje en la propia camiseta, pero si no, puedes incluir una pequeña tarjeta con ese mensaje que sale de tu gran amor por tu hijo.
  • Si una vez el regalo ha llegado a sus manos no le hace tanto caso como te gustaría, no te frustres y recuerda que, de todas formas, tú ya has disfrutado haciéndolo.

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