SUEÑO INFANTIL

¿Son pesadillas o terrores nocturnos?

Una guía rápida para diferenciar en tres claves las pesadillas de los terrores nocturnos.

Rosa Jové

1. Está profundamente dormido aún con los ojos abiertos. 1. Responder o no al contacto

1 / 3

1. Responder o no al contacto

La principal diferencia es que en los terrores nocturnos el niño no sueña, sino que está profundamente dormido y su cuerpo se activa. La mayoría grita y se mueve de forma muy violenta, aun con los ojos abiertos. En realidad están dormidos y por eso no responden al contacto de los padres ni miran directamente a los ojos. 

2. El tiempo transcurrido

2 / 3

2. El tiempo transcurrido

Otra diferencia es que los terrores nocturnos pueden darse entre una y cuatro horas después de empezar a dormir, y las pesadillas se dan en la mitad de la noche. 

3. Recordar a la mañana siguiente (o no) lo vivido.

3 / 3

3. Recordar a la mañana siguiente (o no) lo vivido.

La pesadilla acaba despertando al niño, que recuerda una historia aterradora. En cambio, el terror no suele despertar al niño, y si lo hace, no recuerda nada de lo que ha pasado. 

6 de mayo de 2018, 10:42 | Actualizado a

Cuando un niño parece despertarse agitado, enfadado y no responde a nuestras muestras de consuelo, seguramente está viviendo lo que llamamos terrores nocturnos y no una pesadilla.

Artículos relacionados