Los trayectos largos en el coche

CRIANZA

Los trayectos largos en el coche

Algunos niños abren los ojos como platos al subir al coche. Ellos son los que más necesitan que convirtamos el viaje en una auténtica aventura.

Imma Marín

1 de octubre de 2018, 13:16 | Actualizado a

Los viajes, sobre todo si son largos, son un motivo de excitación para los niños... pero también de cansancio. Si bien es cierto que algunos se duermen en cuanto el vehículo se pone en marcha, lo más probable es que resulte prácticamente imposible que se pasen el trayecto plácidamente sentados mirando el paisaje por la ventanilla.

Por otra parte, las condiciones de seguridad, si bien son imprescindibles, limitan las posibilidades de movimiento de los niños, y no es necesario decir lo difícil que resulta estarse quieto cuando no se tiene nada interesante que hacer.

Alternar propuestas

Todos los recursos son pocos para hacer más agradable el viaje a los niños pequeños, y en consecuencia, a nosotros, sus padres. De entrada es recomendable tener a mano un buen “equipo de viaje”:

  • algo de bebida (o para a tomar el pecho) para cuando no se aguanta la sed
  • algo de comida para picar cuando el hambre se hace irresistible
  • alguna golosina natural sin azúcar para endulzar el trayecto, que encontrarás en tu dietética más cercana.

Sin embargo, también es necesario que vayamos preparados con un buen puñado de ideas para hacer del desplazamiento al lugar donde vamos a pasar el fin de semana o las vacaciones una buena experiencia para todos:

  • algunos CD con melodías y cuentos infantiles o bien una buena selección guardada ya en nuestro móvil
  • sus juguetes “transportables” más queridos
  • unos sencillos materiales de juego como una libreta y unos lápices de colores para los más mayores
  • y, por supuesto, un listado in mente de juegos que podamos hacer en voz alta.

Lo más recomendable es que vayamos alternando músicas, cuentos, juegos, y también conversación.

Observación y risas

Podemos proponer actividades que nos inviten a mirar fuera del coche, y juegos que centren la actividad en el interior. Unas y otros van a favorecer climas y relaciones diferentes.

Los juegos que incitan a mirar fuera del coche ayudan a descargar la tensión que se acumula tras varias horas de trayecto. Fijándonos en el paisaje y en los otros coches y sus pasajeros mantenemos la atención y la motivación durante un buen rato y, así, el tiempo pasa más rápido.

Los juegos centrados en el interior del vehículo facilitan la comunicación entre todos los ocupantes, propiciando complicidades y risas.

  • Cantales aquellas canciones que recuerdes (sabes más de las que crees) o incluso pon letra nueva a melodías que compartís.
  • Juegos como el Veo Veo, adivinar algún objeto a través de su color, son sencillos y de éxito.
  • Intentad este juego: un jugador realiza un gesto (una palmada). El siguiente lo repite y añade otro (una palmada y tocarse la nariz). Intentad alargar la cadena.
  • Con los mayores podéis jugar a inventar historias a partir de un paisaje o los pasajeros de otro coche: ¿Quiénes son? ¿Cómo se llaman? ¿Adónde van?

Recurrir a las películas o los vídeos con la tablet o el móvil es un recurso muy utilizado por las familias en la actualidad. Pero la ciencia nos cuenta que las pantallas interfieren en su salud así que usémoslas con conciencia. Observemos que es diferente usar ese recurso cuando ya tienen más allá de los 3 años, el trayecto es muy largo y además se usa de manera puntual. Y que es preferible no caer en el recurso de manera frecuente, para trayectos cortos ni cuando todavía son demasiado pequeños.

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