15 claves para este verano si estás embarazada

EMBARAZO SANO

15 claves si estás embarazada este verano

El calor y los días de descanso nos ayudan a olvidarnos del reloj. A continuación te ofrecemos algunos consejos para disfrutarlos plenamente.

26 de junio de 2017, 20:38 | Actualizado a

1. Aprovecha para descansar

El calor puede aumentar la sensación de fatiga, sobre todo si estás en el último trimestre del embarazo. Escúchate y baja el ritmo siempre que lo necesites. Tu cuerpo está trabajando a pleno rendimiento en la creación de una nueva vida, así que no lo fuerces, no te exijas llevar el mismo ritmo de vida que unos meses atrás. Si te permites darle a tu cuerpo lo que necesita en cada momento, verás que esta etapa de tu vida puede ser realmente placentera.

2. Duerme todo lo que puedas

Durante el embarazo empezamos a despertarnos con frecuencia por las noches para acostumbrarnos a la siguiente etapa, cuando nuestro bebé nos necesite para mamar y sabernos cerca. Puedes compensar la falta de sueño con siestas. Si de noche te cuesta dormir, puedes probar posiciones de lado con un cojín entre las piernas y salir a pasear después de cenar. Un poco de ejercicio ayuda a conciliar el sueño y al bebé a encajarse.

3. Cuida tu piel y protégela del sol

La piel es susceptible a los cambios hormonales propios de este periodo, por eso es necesario que le prestes algunos cuidados para evitar que aparezcan manchas, estrías, acné o arañas vasculares. El secreto es mantener la epidermis bien hidratada, y para eso es imprescindible beber agua en abundancia y llevar una dieta equilibrada. Usar cremas hidratantes y antiestrías, lo más naturales posibles, también te ayudará. Y como durante el embarazo la piel tiene más tendencia a la hiperpigmentación debido a las hormonas, es recomendable usar protectores solares, a poder ser ecológicos, sobre todo en el rostro y el escote, que son las zonas más sensibles.

4. No olvides hidratarte bien

Se recomienda beber entre dos y tres litros de agua al día, pero tampoco es cuestión de que te estreses midiendo exactamente la cantidad de agua que tomas. Lo ideal sería que, además de beber cuando tengas sed, consumieras abundantes frutas y verduras.
La sed suele ser la señal que nos envía el cuerpo para decirnos que necesita líquidos, de manera que es mejor hacerlo antes de sentirla. Mantener una buena hidratación favorece el tránsito intestinal y disminuye las posibilidades de sufrir infecciones urinarias (cistitis), en otras palabras, reduce las posibilidades de padecer dos de los trastornos más comunes en el embarazo.

5. Practicar ejercicio

Es bueno practicar ejercicio físico de forma moderada, pero nunca en las horas centrales del día. Nadar ayuda a fortalecer la musculatura lumbar, lo que evita posibles lumbagos y ciáticas, ¿y qué mejor que ahora para darse un baño? Si lo haces en el mar también puedes dar un paseo por la orilla. El masaje que produce la arena en las plantas de los pies activa la circulación venosa y linfática. Y si además hay piedrecitas, será como hacerte un masaje de reflexoterapia.

6. Sin aglomeraciones

En la medida de lo posible evita las aglomeraciones de gente, para prevenir posibles bajadas de tensión. En verano, además de una botella de agua, también puedes llevar un abanico o un pulverizador para refrescarte allí donde estés.

7. Un ambiente agradable

Mantener un ambiente agradable en casa es importante. Sin aire acondicionado, basta con que cierres las persianas y las cortinas (mejor de tonos claros) durante las horas que hace más calor, y abras las puertas y las ventanas cuando anochezca.

8. Come sano y con frecuencia

Intenta hacer un buen desayuno para acumular energía y nutrientes, y el resto del día come sano y con frecuencia. Las ensaladas de arroz y pasta integrales al mediodía son un gran aliado. Y, por supuesto, no te olvides de las verduras y de la fruta, a poder ser ecológicas, que te ayudarán a mantener una buena hidratación y los nutrientes necesarios. Sería conveniente que no tomaras alimentos picantes o grasos, que masticaras bien, salivando y disfrutando, y que no te tumbaras justo después de comer si eres propensa a la acidez, que suele aparecer porque la progesterona relaja el músculo que cierra el estómago.

9. Refresca tus piernas cansadas

Tienen que soportar el peso de todo el cuerpo, y a veces tenemos una vida excesivamente sedentaria, así que necesitan tus cuidados. No siempre pasará, pero existe el riesgo de que se te hinchen los pies y los tobillos. Intenta reducir el consumo de sal y de alimentos precocinados para evitar la retención de líquidos, y no estés mucho tiempo seguido ni de pie ni sentada. También te ayudará mantener las piernas un poco elevadas cuando te tumbes y que sumerjas los pies en agua, a ser posible con sal.

10. Date un masaje

En este periodo de tu vida, y en especial en los meses estivales, sería bueno que un profesional especializado te diera un masaje de drenaje linfático para ayudar a eliminar el exceso de líquidos retenidos. Los masajes relajantes o los específicos para tratar algunas molestias, como los dolores lumbares, también son muy recomendables. Aun así, es imprescindible que la persona esté acostumbrada a tratar con mujeres en tu estado, porque depende qué clase de masajes y en qué zonas del cuerpo es mejor no hacerlos, ya que se podría llegar a desencadenar el parto. Por lo tanto, es muy importante buscar a un profesional de confianza.

11. Déjate mimar por los que te rodean

Está claro que esto debería ser todo el año; sin embargo, el ritmo frenético del día a día suele impedirlo. Y muchas veces no es que el entorno no ofrezca esas atenciones, sino que ni siquiera hay tiempo para disfrutarlas. Las vacaciones son un momento perfecto para que permitas a tu pareja, a tus padres, a tus hermanos, a tus amigas... que te cuiden. Deja que te preparen tus comidas favoritas, que se encarguen de la casa y de hacer la compra, que te ayuden con el niño mayor... El objetivo es que tú puedas descansar, centrarte en ti y en tu bebé, y repongas fuerzas y energía para disfrutar a tope de esta hermosa etapa.

12. Busca un momento para relajarte

Dedicar unos minutos al día a hacer ejercicios de relajación favorece la salud de todas las personas, y mucho más cuando se está gestando un bebé. Es cierto que a muchas personas les cuesta dejar de pensar en las cosas de la vida cotidiana para centrarse en su respiración, en el funcionamiento de su cuerpo..., pero con práctica se logra. Existen diferentes técnicas (el yoga, la meditación...), y todas te ayudarán a:

  • Sentirte con más fuerza, tanto a nivel físico como mental.
  • Aliviar los miedos y las preocupaciones que pueden aparecer antes del parto
  • Disminuir la tensión muscular, así como a regular las funciones vitales del cuerpo, como el sueño.

Probando encontrarás la que te aporte mejores resultados. Y si quieres ver cómo se multiplican estos beneficios, solo tienes que hacer estos ejercicios al aire libre aprovechando la magia del amanecer o del atardecer.

13. Usa ropa fresca de tejidos naturales

En esta época del año en la que suele hacer tanto calor, busca la ropa y el calzado apropiado para tu estado. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que es preferible que te decantes por prendas elaboradas con tejidos naturales, como el algodón, el lino, el hilo o la seda, ya que te permitirá transpirar mejor y eso te ofrecerá una mayor sensación de frescura. Con los colores pasa lo mismo, los tonos claros absorben menos calor. También es recomendable que te pongas ropa holgada para favorecer la circulación de la sangre, que se suele ver perjudicada por las altas temperaturas. ¿Y los zapatos? Que faciliten que el pie transpire y se mueva cómodamente, y que no te aprieten.

14. No a los viajes largos

Principalmente, si estás en las últimas semanas de la gestación, se desaconsejan los viajes largos. Y si los haces, recuerda que es bueno que camines unos 10 minutos cada dos horas. Así pues, el tren y el coche son la mejor opción.

15. Viajar en avión

Al viajar en avión, las aerolíneas te harán firmar un documento que las exime de cualquier responsabilidad si surgiera algún problema durante el vuelo. Y a partir de la semana 32, te exigirán un certificado médico que confirme que puedes volar.

¡Que disfrutes mucho de este verano!

Artículos relacionados