"Esta dieta influirá positivamente en tu fertilidad"

ENTREVISTA A VIRGINIA RUIPÉREZ

"Esta dieta influirá positivamente en vuestra fertilidad"

Nuestro estilo de vida (de la madre y también del padre) afecta directamente a la hora de concebir un bebé.Te contamos algunos sencillos cambios trascendentes.

Isabel Fernández del Castillo

7 de diciembre de 2017, 09:23 | Actualizado a

Entrevistamos a Virginia Ruipérez, especialista en fertilidad. Miembro de la Sociedad Europea de Medicina Naturista Clásica y autora del libro Fertilidad natural (La Casita de Paz), ha creado un método de fertilidad natural que consiste en dar a conocer la salud reproductiva, tanto del hombre como de la mujer, y enseñar a optimizarla. Además, también propone una alimentación saludable, la depuración del organismo, y el equilibrio emocional y mental.

Los problemas que tienen cada vez más mujeres para quedarse embarazadas se asocian al retraso de la maternidad, pero ¿es esta la única explicación?

No, porque la edad cobra importancia en relación a otros factores de la ecuación. La fertilidad está muy influenciada por el estilo de vida, y el que llevamos hoy en día la dificulta. Aun así, saber esto es muy bueno, ya que haciendo cambios podremos mejorarla.

¿Se podría decir que hay unos factores más importantes que otros?

Sí, el más importante, y que además es muy fácil de mejorar, es la alimentación. Por ejemplo, para el óptimo funcionamiento de la hipófisis, glándula encargada de orquestar toda la sinfonía hormonal –como la maduración del óvulo o la producción de esperma–, se necesitan vitaminas del complejo B, que se encuentran en los cereales integrales; para la producción de progesterona, hormona que mantiene el embarazo, es esencial el betacaroteno, una vitamina que tiene la zanahoria, la calabaza, el melón o el mango; para generar testosterona, hormona relacionada con la producción de esperma, hace falta zinc, que está en las pipas de calabaza; y para producir hormonas tiroideas, esenciales en la fertilidad, es imprescindible el yodo, cuya fuente es la sal marina sin refinar.

Todos estos nutrientes, ¿podríamos tomarlos en suplementos?

Si se toman en su forma natural, estos alimentos contienen muchos otros micronutrientes que se potencian entre ellos. Además, al ser antioxidantes, mejoran la calidad del material genético del óvulo y del espermatozoide, así como la salud de los órganos y de los tejidos reproductivos.

En tu opinión, ¿cuáles son los principales problemas de la dieta que llevamos actualmente?

Por una parte, el procesamiento al que se somete a los alimentos –el refinado, por ejemplo–, que los hace menos ricos en nutrientes. Y por otra, la forma de cultivarlos, ya que la agricultura industrializada hace que los productos que consumimos contengan sustancias que pueden actuar en contra de nuestro sistema hormonal. Asimismo, es posible que en la dieta falten alimentos ricos desde un punto de vista nutricional.

Hablando de nuestro sistema hormonal, últimamente se han publicado muchos estudios que aseguran que hay sustancias que pueden alterarlo, pero ¿podrías decirnos cuáles son?

Pues se trata de sustancias químicas que se comportan como hormonas, pudiendo así disminuir la fertilidad. Al estar en plásticos y productos químicos de uso doméstico, acabamos ingiriéndolas y se almacenan en nuestro organismo, por eso es igual de importante intentar evitarlas como favorecer su eliminación tomando alimentos depurativos, como, por ejemplo, frutas y verduras de temporada, preferiblemente de cultivo ecológico.

Normalmente, cuando se habla de fertilidad primero se piensa en la mujer; sin embargo, ¿la alimentación del padre influye?

Por supuesto, la concepción de un hijo es una gran labor de los dos progenitores, y en la ecuación de la fertilidad la salud de ambos influye en el resultado: ya hemos explicado el papel del zinc en la fertilidad masculina; por ejemplo, el consumo de alcohol o tabaco en la etapa prenatal afecta a la fertilidad del padre, e incluso en la salud del bebé, en el caso de que lograran concebir.

¿Cuáles serían los principales cambios que habría que hacer para mejorar, tanto la fertilidad como la salud en general?

En primer lugar, evitar los alimentos procesados industrialmente y optar por los que nos ofrece la naturaleza, preparándolos de tal manera que sufran el mínimo de alteraciones posibles. También es esencial evitar exponernos a productos químicos, llevar una vida saludable, así como depurar el organismo tomando alimentos de origen vegetal ricos en agua y nutrientes.

¿Afecta el hecho de vivir en ambientes tan artificiales?

Efectivamente. Es muy importante disfrutar de la luz natural, del aire libre y del bienestar que ofrece practicar ejercicio físico. Todo eso influye positivamente en la fertilidad. Del misma manera, es clave favorecer el equilibrio y el bienestar, tanto emocional como mental, ya que factores como el estrés y el agotamiento han demostrado tener efectos negativos en la fertilidad.

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