Embarazada tumbada, relajada.

Suplementos nutricionales

¿Necesito tomar más hierro durante el embarazo?

La mayoría de las mujeres no necesitan suplementar su dieta. Puedes incluir algunos alimentos especiales y seguir unas pautas para asimilarlo mejor

Imma Campos

24 de abril de 2016, 22:08 | Actualizado a

Con una alimentación rica en hierro y vitamina C, y rebajando el ritmo de la vida diaria, no es necesaria una dosis extra de este mineral. Pero ¿qué alimentos son esenciales para mantener un buen aporte de hierro con la dieta?

Mujer embarazada: el hierro es fundamental en tu dieta

El cuerpo absorbe mejor el hierro de origen animal que el que procede del mundo vegetal, según parece. Pero como también conocemos el elevado índice de toxinas que generan los alimentos de origen animal en nuestro organismo, intentaremos que el aporte de hierro sea básicamente a través de alimentos del mundo vegetal.

Los frutos y las frutas secas (pistachos, pipas de girasol, higos, ciruelas, orejones, nueces, anacardos, dátiles…), las verduras (endivias, remolacha, acelgas, espinacas, escarola…), las legumbres (lentejas, garbanzos, judías, guisantes…), los cereales (quinoa, avena, arroz integral…), y otros alimentos como las algas, el germen de trigo o la levadura de cerveza, deberían ser la base de la dieta de las mujeres embarazadas.

Aumentar la ingesta de vitamina C a través de los cítricos y las verduras crudas mejora la absorción del hierro de origen vegetal, así que tomar en cada comida alimentos crudos favorece que el hierro que se aporta en ese momento sea mejor utilizado.

Las necesidades de hierro del bebé cambian a lo largo de su formación. Muchos vegetales que te ayudarán a aumentarlo

Cómo asimilar mejor el hierro en cada comida

Además, lo que puedes hacer para mejorar la asimilación del hierro que ingieres con tu dieta, es modificar algún hábito alimenticio. Debes tener en cuenta que tan importante como los alimentos que ingieres es cómo lo haces. Por eso puedes tener en cuenta que:

  • Comer de forma relajada, en un entorno tranquilo y en buena compañía, favorece que el cuerpo asimile el hierro que se está ingiriendo en ese preciso momento.
  • Los pensamientos que se tienen mientras se está comiendo, los mensajes que se reciben, las imágenes que se ven... también tienen una influencia directa en la absorción de los nutrientes que se toman con los alimentos que se comen.
  • Bajo estas circunstancias, el organismo puede segregar unas sustancias químicas concretas, las cuales harán que las enzimas digestivas sean capaces de aprovechar mucho mejor aquello que se ingiere.
  • Lo que se hace y cómo se hace, mientras el sistema digestivo está llevando a cabo la descomposición de los alimentos que se han comido, también influye en la asimilación de los nutrientes. Escuchar música de relajación y sonreír cuando fregamos los platos, o salir a pasear al parque o al bosque, respirando aire puro, son ejemplos de hábitos que ayudan en este proceso.
  • Descansar con las manos apoyadas en el vientre, enviando salud y amor al hijo que está creciendo dentro. Todo ello va a nutrir muchísimo, tanto al bebé como a la mujer, en una etapa tan intensa y especial de su vida.

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