¿Por qué ama que le cantes en el útero?

EMBARAZO FELIZ

¿Por qué ama que le cantes en el útero?

La mejor música para escuchar en esta etapa es sin ninguna duda la que más le guste a la madre, con la que más disfrute. Esta le llegará al bebé junto con la información hormonal positiva (las endorfinas) que la madre estará produciendo.

Esther Santiago

9 de abril de 2018, 12:56 | Actualizado a

Cuando el bebé nace y por fin lo tenemos entre los brazos, de forma natural surge acunarle amorosamente con una canción, una nana, una melodía... ¿Y por qué no hacerlo antes de nacer?, ¿tendrá algún efecto para el bebé y la madre?, ¿qué música elegir?, ¿podrá ayudar en algo en el momento del parto?...

Hemos de partir de la base de que el bebé antes de nacer es un ser sensible, inteligente y con un enorme potencial de aprendizaje. Tiene nueve meses para prepararse para su nacimiento, conocer muy bien el medio en el que le recibirán y a su familia, especialmente a su madre.

El oído tiene una vital importancia en todo este proceso. Desde la semana 20, aproximadamente, el oído es totalmente funcional y a través de él el bebé recibe, procesa y memoriza una enorme cantidad de información. Tomar conciencia de ello puede resultarnos de gran ayuda como padres, pues podremos aprovechar los nueve meses de embarazo para empezar a conocernos mutuamente con nuestro bebé, sin necesidad de esperar al momento del nacimiento.

No hay reglas

La mejor música para escuchar en esta etapa es sin ninguna duda la que más le guste a la madre, con la que más disfrute. Esta le llegará al bebé junto con la información hormonal positiva (las endorfinas) que la madre estará produciendo y así podrán compartir juntos un momento de conexión, intimidad y placer.

Además de favorecer la comunicación, este tipo de práctica ayudará también al bebé a desarrollar la capacidad de disfrutar de la música, pues la asociará a los momentos placenteros vividos en el vientre de su madre.

Escuchar a mamá

La voz de la madre es de vital importancia para el bebé. Este es capaz de reconocer cuándo le habla y le canta directamente a él, si hay una profunda intención de comunicarse.

Para él es un sonido verdaderamente especial y con implicaciones muy importantes en su desarrollo, tanto emocional y afectivo, como del lenguaje e incluso de su sistema nervioso.

Escuchando su voz los bebés antes de nacer aprenden a conocerla muy bien, porque las madres solemos modularla inconscientemente con diferentes matices según estamos contentas, cansadas, nerviosas o tranquilas, o cuando les hablamos y les cantamos con amor... Podemos imaginar que los bebés adoran escuchar la voz de su madre, y mucho más cuando canta, pues la melodía les llega amplificada y con una gustosa sensación de cosquilleo, ya que la vibración del sonido produce sobre su piel como un suave masaje.

Y les encanta porque cantemos como cantemos, ellos no juzgan si tenemos buena voz, simplemente disfrutan con las sensaciones que les ofrece esta experiencia. Con el amor que les llega a través de la voz de su madre, sintonizan con su estado emocional, ya que comparten las mismas hormonas a través de la sangre.

Una caja de resonancia

Dentro del útero

Sabemos que el vientre materno no es un espacio silencioso, bien al contrario, es el lugar del cuerpo de la mujer donde mayor resonancia adquiere el sonido, tanto el que proviene de dentro del organismo como el de fuera.

Su mundo sonoro

El bebé dentro del útero escucha continuamente y es mecido y acunado por el sonido del corazón de su madre, de la digestión, la respiración... y sobre todo de su voz. Todos estos ruidos, junto con los que le llegan amortiguados del exterior, forman su paisaje sonoro intrauterino.

La melodia interior

A través de la conducción ósea, el bebé escucha la música que suena en el ambiente, por lo que no es necesario (ni en absoluto recomendable) utilizar ningún sistema para ponerla directamente sobre la barriga. Cuando su madre canta, el sonido y la emoción le llegan de un modo muy directo.

En beneficio mutuo

Durante estos nueve meses, la música y el canto pueden ser una forma sencilla y natural de disfrutar obteniendo a la vez beneficios para ti y para tu bebé. Los más importantes son:

  • Ayuda a relajarte y a disfrutar con plenitud de tu embarazo, ayudándote a desconectar de las tensiones del trabajo o de los estados de ansiedad a veces asociados a las pruebas médicas.
  • Permite tomarse un tiempo para compartir con tu bebé, anticipando ese encuentro y creando ya un vínculo afectivo que perdurará para siempre.
  • Facilita conectar con tu cuerpo y tu parte menos racional, más instintiva, intuitiva, maternal... Te ayudará mucho a sintonizar con tu sabiduría de la maternidad y a sentirte más preparada física y emocionalmente para el parto y el puerperio.
  • Podrás expresar las sensaciones, miedos, inseguridades, alegrías... relacionadas con tu papel de madre. Esto es mucho más efectivo si se hace en grupo, acompañada de otras mujeres en tu mismo momento vital.
  • Aprender recursos para la crianza de tu bebé de forma tan sencilla te hará sentir más segura de ti misma.

Comunicándote con tu bebé

Voy a proponer una sencilla práctica para que puedas, junto a tu bebé, experimentar la comunicación prenatal a través del canto.

Para ello te sugiero que busques una posición cómoda y te mantengas unos segundos en silencio, sé consciente de tu respiración, del sonido de tu corazón, y relájate.

Tómate un tiempo para comunicarle a tu bebé (con palabras o pensamientos) que vas a cantarle con ternura y que podrá escuchar tu voz, sentir su vibración y disfrutar de las endorfinas -también llamadas hormonas del bienestar- que segregamos cuando sentimos amor y que pasan al bebé a través de la placenta.

Escoge una canción bonita para compartir con él y comienza a cantarle. Sé consciente de que le estará llegando con toda tu intención y que, si está despierto, estará atento y disfrutará mucho de esa experiencia tan íntima y especial.

Imagina cómo el sonido os está uniendo de corazón a corazón en ese momento, visualízalo.

Acaricia su cuerpecito con tus manos y, cuando termines la canción, permanece unos segundos a la escucha de tu bebé, de su movimiento, sus reacciones, de las sensaciones que puedas tener. Permite que también él tenga un espacio para comunicarse contigo. ¡Seguro que será un momento único, precioso!

Si eliges siempre la misma canción, tu bebé la reconocerá y la asociará rápidamente a ese momento mágico que comparte contigo.

Y más adelante, cuando nazca, podrás comprobar cómo responderá de un modo especial cuando se la cantes, porque al hacerlo estarás recuperando recuerdos de los nueve meses que ya vivió dentro de ti antes de nacer.

Será además un maravilloso recurso para calmarle cuando lo necesites, cuando tenga sueño, cólicos o cualquier otra molestia. O simplemente para disfrutar juntos, esta vez mirándoos a los ojos. Ambos agradeceréis mucho haber tomado este tiempo en que compartisteis esta vivencia.

De cara al parto

El canto prenatal permite relacionarse de una forma más consciente con la voz y también estar más presente y tener una escucha más activa y positiva de los cambios que suceden en el embarazo.

Y, por supuesto, todo esto tiene gran valor porque al hacer vocalizaciones o cantar durante las contracciones, te será más fácil conectar contigo misma y centrarte en el trabajo del parto. También te ayudará a disfrutarlo más.

Y no se acaba aquí: gracias a la relación que hay en el cuerpo de la mujer entre la boca y la vagina, ya conocida por culturas ancestrales, podrás encontrar en tu voz un recurso muy importante para favorecer la dilatación del cuello del útero y centrarte en las sensaciones de intensidad y no de dolor.

Si estás de parto, ¡canta!

Formas de relajarse

Si estás de parto, ¡canta!

Para saber más

Esther Santiago es madre, psicóloga y musicoterapeuta. La puedes encontrar en su web: lavozdelamaternidad.com

Artículos relacionados