Dar el pecho mientras estás embarazada ¡y más allá!

EMBARAZO FELIZ

Dar el pecho mientras estás embarazada ¡y más allá!

Despeja las dudas sobre la lactancia en tándem.

Luis Ruiz

2 de mayo de 2018, 14:00 | Actualizado a

Una madre lactante que se queda embarazada puede notar algunos síntomas normales:

  • mayor sensibilidad en los pezones
  • menor producción de leche
  • pechos más duros y con mayor volumen.

La progesterona que se empieza a producir en el ovario y en la placenta es la responsable de esta disminución de la cantidad de leche, así como del aumento del volumen de la glándula mamaria.

¿Está contraindicado o es peligroso?

Amamantar durante el embarazo no produce abortos ni partos prematuros. Las fibras del útero no son sensibles a la oxitocina, la otra hormona que se genera cuando el bebé mama, hasta que el momento del parto está muy cerca. Si las fibras fueran sensibles antes, la liberación de oxitocina durante el orgasmo femenino podría provocar el mismo proceso de parto prematuro o aborto... cosa que no ocurre a la mayor parte de las mujeres cuando tienen relaciones sexuales durante el embarazo.

¿El bebé crecerá menos?

El crecimiento del bebé intrauterino no depende más que del estado nutricional de la madre. Si la madre que amamanta a su hijo mientras está embarazada presenta el engorde esperado, no hay que sospechar ninguna disminución en el peso del bebé al nacer. En cuanto a su salud, ésta no se ve perjudicada si se ingiere alimentos saludables y sigue una dieta correcta.

¿Tendré suficiente calcio?

Investigaciones sobre las necesidades de calcio han comprobado que, aunque amamanten o estén embarazadas, la mayoría de mujeres no precisan suplementos de calcio para tener unos huesos bien mineralizados.

¿Y yodo?

En cuanto al yodo, las necesidades siguen siendo las mismas que en todas las mujeres: además de la sal yodada, las madres lactantes, estén embarazadas o no, tienen que tomar un suplemento de yodo diario.

Pero la leche cambiará...

Cuando nace el hermano menor, la leche se ha convertido en calostro y ambos hermanos se benefician de sus cualidades. Las características del calostro pueden provocar una disminución de la consistencia de las heces en el niño mayor, ya que es más laxante.

¿Compartir el pecho le aporta beneficios al bebé?

Gracias a su hermano, el recién nacido tiene a su disposición una mayor cantidad de leche y le cuesta menos obtenerla. Así, pierde menos peso los primeros días y recupera antes el del nacimiento. Un estudio concretó el beneficio: con la mayor oferta de leche, los bebés que mamaban en tándem tuvieron una media de peso un 21% mayor que sus hermanos a su edad (que no compartían el pecho materno con un hermano).

Las crisis de crecimiento, durante las que los bebés adecúan la producción de la leche mamando más tiempo para estimular al pecho, no aparecen. El hermano mayor ayuda a que tengan siempre una cantidad adecuada.

¿Se enfermará más?

El hecho de amamantar a dos hijos a la vez no se ha asociado a un aumento de enfermedades en el recién nacido. En cambio, este aumento sí se observa en todos los bebés que tienen hermanos mayores, ya que éstos traen los virus a casa. Pero si el hermano mayor tiene un contacto intenso con la madre gracias a la lactancia, posiblemente la contagiará con esos virus y la madre producirá IgA específicas contra ellos, y estas defensas van a pasar y a proteger aún más al pequeño.

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