Las 5 fases del parto

DAR A LUZ MÁS FÁCIL

Las 5 etapas del parto (y sus características)

Conocerlas te ayudará a confiar en la sabiduría de tu cuerpo

Blanca Herrera

16 de agosto de 2016, 08:50 | Actualizado a

El parto se puede dividir clínicamente en tres períodos, aunque no hay que perder de vista que es un proceso continuo.

Para mí, incluye dos fases más: los pródromos de parto y el posparto inmediato.

1. Los pródromos de parto, o fase de preparto

En este momento, el cuerpo se prepara para el gran acontecimiento. Empiezan a notarse cambios, que en algunas mujeres pueden ser muy sutiles, y puede durar horas o días. En esta etapa se producen contracciones de “entrenamiento”. Es importante no confundirlas con las de parto para evitar ingresos hospitalarios prematuros.

2. Primera fase del parto

Empieza cuando se alcanza una dilatación de 3-4 cm (con el resto de las características del cuello modificadas) y las contracciones son rítmicas y regulares. Aunque hay mujeres que tienen partos muy rápidos, esta etapa puede durar horas, hasta que se alcanza la dilatación completa.

3. Segunda fase del parto

Va desde que se completa la dilatación hasta que el bebé sale por el canal del parto. El expulsivo puede durar minutos o varias horas y es una fase muy intensa, lo que normalmente se conoce como “el parto”.

4. Tercera fase del parto

Es la del alumbramiento de la placenta y los anejos (bolsa amniótica, cordón, etc.). Cuando sale el bebé, la cavidad uterina reduce su tamaño considerablemente. Al colocar al recién nacido encima de su madre, se produce una fuerte descarga de oxitocina que hace que el útero se contraiga con fuerza, desprendiendo la placenta y la bolsa amniótica que estaban pegadas a él, y cerrando los grandes vasos sanguíneos que hay en el lecho de la cicatriz uterina, donde estaba colocada la placenta. Si esto no ocurriera así, la madre podría tener una fuerte hemorragia.

5. Las dos primeras horas tras el parto

El momento de reponerse del esfuerzo a solas. En madre y bebé se encuentran en una situación muy especial, bañados por un cóctel hormonal que facilita la vinculación y el enamoramiento, y que, simultáneamente, ayuda a la madre a recuperarse mejor del parto y al bebé a adaptarse de forma más fisiológica y segura a su nueva vida extrauterina.