Hipnoparto

PARTO FLUIDO

Hipnoparto: Prepara tu mente para confiar en tu cuerpo

El hipnoparto es una técnica que permite a las embarazadas deshacerse de los miedos que envuelven el parto y las ayuda a disminuir la sensación de dolor. ¿Te animas a probarlo?

Esther Jones

18 de julio de 2017, 07:00 | Actualizado a

Mi primer parto fue exactamente como lo había imaginado. Di a luz en casa con mi pareja y dos comadronas, y como esperaba, el parto fue largo, dulce y muy doloroso. Pero con mi hijo en brazos el dolor se difuminó y se convirtió en un recuerdo lejano, hasta que un año más tarde me quedé embarazada de nuevo y empecé a reflexionar sobre el nacimiento. Entonces entendí que mi cuerpo y mi mente estuvieron atrapados en una especie de lucha contra el parto. Mi mente estaba enfocada en aguantar y superar como si se tratase de algo sumamente desagradable.

Y mi cuerpo lo interpretó resistiendo con toda su fuerza, oponiéndose a ese inevitable flujo de energía.

En ese momento me di cuenta de que aquella resistencia fue la raíz de tanto sufrimiento y supe que este parto iba a ser diferente.

Me preparé con HypnoBirthing –hipnoparto en castellano–, y el parto fue tan intenso como el primero, pero sin gritos, sin sufrimiento y sin dolor. Lo pasé envuelta en una nube placentera de oxitocina y endorfinas que me llenaban de una alegría eufórica.

Las olas uterinas venían y yo las recibía. Permanecía sin miedo, sin ansiedad y sin la necesidad de controlar nada. Mi mente entregó el parto plenamente a mi cuerpo.

Cuatro años más tarde di a luz por tercera vez. Fue un parto de pocas horas. Y mi hija nació de la misma manera suave y placentera que mi segundo hijo.

Déjate llevar

El hipnoparto no ofrece nada nuevo a la mujer. Simplemente la ayuda a reclamar lo que ya tiene, seguridad en ella misma a la hora de dar a luz.

Cuando entramos en este momento confiadas en las capacidades de nuestro cuerpo, firmemente situadas en el presente, no surge ninguna necesidad de huir hacia los recuerdos y el futuro con sus preocupaciones, que es lo que nos impide fluir en el parto. No tenemos miedo, ni ansiedad, ni estrés.

Y, aunque nunca podemos predecir cómo será nuestro parto, sí podemos preparar la mente de la mejor manera posible para no ofrecer ningún tipo de resistencia. Porque, después de todo, ¿qué razones tenemos para resistirnos a algo tan hermoso y tan natural como el nacimiento de nuestro hijo?

En qué consisten las clases de hipnoparto

Sobre todo si eres una madre primeriza y las experiencias sobre el parto que te han contado solo se centran en el sufrimiento, esta técnica te puede resultar de gran utilidad, ya que te ayudará a manejar el dolor de forma natural.

  1. En las clases de hipnoparto, la mujer cultiva una nueva actitud hacia el parto basada en la confianza absoluta en su cuerpo. También aprende y practica técnicas emocionales y mentales que la ayudarán a disfrutar del embarazo y a prepararse para que en el momento del parto se sienta segura, confiada...
  2. Se aconseja comenzar con las sesiones a partir del quinto mes del embarazo, aproximadamente. Existe la posibilidad de hacerlas individualmente, en grupo, pero a ser posible es mejor hacerlas con la pareja, porque favorece la complicidad y muestra al padre cómo puede acompañar a la mujer para que dé a luz tranquila y sin miedo.
  3. Al ser una combinación de técnicas de sugestión, relajación, respiración y visualización positiva y creativa, la mujer se relaja e inmediatamente su cerebro segrega oxitocina, serotonina y endorfinas, aportando bienestar al bebé y reforzando su sistema inmune.
  4. En las clases se ayuda a la mujer a visualizar un parto sin dolor, sin complicaciones y sin ningún tipo de problema, lo que ayuda a disminuir los niveles de estrés y de miedo al parto. Al estar relajada, su nivel de conciencia se encuentra ampliado, y como consecuencia, las sensaciones, afirmaciones... que se trabajan en la sesión quedan grabadas en su inconsciente.
  5. Visualizar al bebé, relajar el cuerpo mientras se respira tranquilamente y pensar en positivo permitirá a la mujer ser consciente del momento que está viviendo y dejarse llevar por el saber hacer de su cuerpo.
  6. No tiene ningún efecto secundario, la mujer se encuentra contenta, relajada... Y a pesar de ser una técnica que trabaja el inconsciente, en ningún momento impide que la mujer viva esta experiencia de forma consciente. Más bien todo lo contrario, su objetivo es que la mujer lo disfrute con total plenitud.
  7. Pero es necesario dejar claro que esta técnica no elimina el dolor, lo que hace es ayudar a la mujer a disminuir su percepción negativa de las sensaciones físicas que acompañan el parto.