10 claves para preparar un hogar libre de tóxicos para tu bebé

BEBÉS SANOS

10 claves para preparar un hogar libre de tóxicos para tu bebé

Recibe a tu bebé en un ambiente muy saludable, libre de contaminantes ambientales. Prepara la casa, su ropa, sus utensilios, con amor y consciencia.

Elisabet Silvestre

8 de septiembre de 2017, 00:06 | Actualizado a

Ante la noticia de la llegada de un bebé empieza una cuenta atrás para, con mucha ilusión, hacer los preparativos para recibir al nuevo miembro de la familia. Los estudios científicos indican los beneficios de que la infancia transcurra en un ambiente saludable, libre de agentes que puedan resultar agresivos, sobre todo en las fases tempranas de la vida, en las que el organismo es especialmente sensible. Y en este contexto, la casa familiar, donde el bebé pasará muchas horas al día durante los primeros meses de vida es un lugar que cuidar especialmente.

Expertos del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental de Barcelona, centran sus estudios en cómo el ambiente puede ser causante de la aparición de disfunciones en el sistema neurológico, inmunológico y digestivo, muy inmaduro en la etapa infantil, recordando que los sistemas de protección de los más pequeños ante los agentes ambientales no están tan desarrollados como los del adulto.

Al respirar, al gatear, al tocar, al llevarse cosas a la boca, al alimentarse y beber, se exponen a los contaminantes químicos ambientales.

Toma buena nota de algunos consejos de higiene química para crear un ambiente acogedor y muy saludable.

1. Pinturas saludables

Ilusionados, preparamos la habitación renovando la pintura, y es justo recién aplicada y en los siguientes meses, cuando se volatizan en mayor medida los compuestos químicos que la componen, pasando al aire que después respiramos, a pesar de que no se huelan, no se perciban.

Un bebé respira más que un adulto, realizando más ciclos de inhalación–exhalación por unidad de tiempo, por consiguiente cualquier agente irritante o sensibilizante derivado de la pintura, le afectará más.

Una opción muy saludable es invertir en pinturas de baja emisividad en compuestos orgánicos volátiles (COV o VOC) y libres de metales pesados.

Aunque hay pinturas que son inodoras, no significa que estén exentas de productos nocivos. Son muchos metros cuadrados de pintura y ciertamente es una buena inversión en salud el elegir productos libres de tóxicos.

Lee bien las etiquetas, puedes elegir pinturas ecológicas certificadas que garantizan que no contienen productos nocivos. También se comercializan productos que minimizan la incorporación de sustancias derivadas de hidrocarburos –del petróleo–, bajo la denominación de pinturas al agua, aunque no están exentas de COVs.

Si optas por papeles pintados, elige colas que sean bajas en emisiones.

2. Muebles

Los contrachapados, melaminas, lacados, contienen colas, barnices, lacas, que habitualmente van asociados a la presencia de sustancias volátiles, destacando el formaldehido como la sustancia que se encuentra prácticamente en todos los muebles más convencionales. Incluso cuando son de madera natural, si se ha aplicado un tratamiento final con un barniz o un lasur con poliuretanos, también lo contienen. Si eliges muebles contrachapados o lacados, asegúrate que todas las caras están bien selladas. Por ejemplo, en los estantes de los armarios, se suele realizar un buen acabado en los cantos anteriores que quedan a la vista, sin embargo, los cantos laterales y traseros a menudo quedan abiertos, sin sellar con la tira del acabado de melamina o laca.

Cuando están bien sellados, por todas las caras, las emisiones de los compuestos volátiles se minimizan.

A medida que crece el conocimiento de la importancia de disponer de un entorno más sano para los más pequeños de la casa, con un aire más limpio de sustancias químicas, se va ampliando la oferta de muebles realizados con madera natural y acabados con productos ecológicos certificados que no contienen sustancias nocivas, y además con una amplia gama estética, con acabados en tonos blancos –lacados o con lasures que dejan ver la veta de la madera-, o en vivos colores. Las formas redondeadas, que evitan las aristas pronunciadas, generan ambientes equilibrados y armónicos. Elige un buen sillón, butaca o mecedora, ergonómica y cómoda, te resultará muy práctica y útil para disfrutar del momento de la toma de leche y también de descanso junto a tu bebé.

3. Vistiendo la estancia

Prioriza los materiales naturales y evita los sintéticos, con ello minimizarás la entrada de sustancias nocivas al interior de la estancia. Busca y elige en tiendas especializadas para bebés donde encontrarás muchas y buenas opciones.

También encontrarás productos que en sus etiquetas garantizan que son bajos en compuestos orgánicos volátiles.

4. Aire nuevo cada día

Cuando hayas aplicado la pintura, decorado la estancia, y como pauta de buena práctica para la salud ambiental, ventila a diario. Aprovecha esos momentos para estar con el bebé en otra habitación si hace frío y deja que corra el aire –unos quince o veinte minutos–, ayuda a mantener una calidad del aire óptima, a evitar la formación de condensaciones o la aparición de mohos.

La ventilación natural ayuda a eliminar sustancias alergenas para las mucosas y el sistema respiratorio del niño. Evita las molestas corrientes de aire. Alergias, problemas respiratorios, bajada de defensas, pueden estar detrás de un ambiente con un aire poco saludable.

5. La segunda piel

Del mismo modo, que preparamos con mimo la casa del bebé, también elegiremos la vestimenta, la ropa del bebé, su segunda piel, que estará en íntimo contacto con la primera piel del bebé. Algunos tejidos, especialmente los sintéticos o aquellos que contienen sustancias poco amables para la salud, pueden ser fuente de irritaciones, picores o eccemas.

Los tejidos naturales resultan los más beneficiosos para la piel del bebé:

  • algodón
  • lino
  • lana
  • cáñamo
  • seda

Los que se presentan bajo la etiqueta de ecológico indican además que no han estado tratados con pesticidas u otros productos nocivos, y son especialmente adecuados para las mudas de interior o en contacto con su piel.

6. Sanas caricias

Prepara la ropita del bebé, lavándola antes de su primer uso eliminarás restos de sustancias o de partículas de polvo que hayan podido coger durante todo el proceso de elaboración, almacenado y comercialización, hasta llegar a casa. Utiliza un jabón ecológico suave, natural –como el de coco-.

Elegir una gama de jabón de química verde o mejor ecológicos para lavar la ropa, es una forma sencilla de no incorporar sustancias agresivas que pueden acabar malmetiendo la piel del bebé y ser inhaladas.

Evita siempre productos con fragancias y suavizantes, pues contienen sustancias nada beneficiosas para el bebé. Opta siempre por productos que garanticen su inocuidad para las pieles y los organismos más sensibles.

7. Cosméticos saludables

Jabón, champú, toallitas, colonias, aceites, cremas... son productos que a pesar de ser de uso tópico, pueden llegar al interior del organismo a través de la piel, del olfato. Opta por gamas saludables, naturales y ecológicas, aptas para pieles delicadas y sensibles, sin sustancias agresivas o nocivas.

El momento del baño es una preciosa oportunidad de regalar un masaje al bebé, es muy terapéutico y ayuda a estimular y favorecer la maduración de los sentidos del bebé. Ten a mano aceite vegetal biológico como el de almendra o de oliva.

Si le das el pecho, cuida también la elección de tus cosméticos, elige cremas, jabones y desodorantes saludables. No todos lo son.

8. Cálidas fragancias

Si deseas aromatizar la casa opta por fragancias a base de aceites esenciales naturales, biológicos. Evita los ambientadores convencionales –eléctricos, pulverizados, velas-, pueden contener sustancias como almizcles sintéticos, fenoles, cetonas, metol o parafinas derivadas del petróleo.

Despierta los sentidos a través de las propiedades de los aceites esenciales, mejor a partir de los tres meses y a pequeñas dosis –sólo unas tres gotitas en un difusor de agua, unos quince minutos al día-. Esencias para relajar y facilitar el sueño como las de cítricos –naranja o mandarina– o de la lavanda, la manzanilla también tranquiliza, calma el sistema nervioso y el digestivo.

9. Utensilios de comida y de juego

Otra vía de exposición a sustancias nocivas, además de la inhalación, es la ingestión. Los utensilios que se utilizan para alimentar al bebé, en especial aquellos que se calientan, deben ser de materiales saludables. Los utensilios de plástico son los que están más en entredicho; de hecho, desde 2011 la Unión Europea prohíbe la comercialización de biberones que contienen bisfenol A, una sustancia química presente en el plástico policarbonato y que al calentarse se libera y se ingiere junto con el líquido o los alimentos calentados, actuando como disruptor hormonal estrogénico.

Si utilizas envases o vajillas de plástico, elige las que disponen de etiquetado –free BPA– (sin bisfenol A), ya que se sigue comercializando en otros productos como botellas de plástico, utensilios de plástico, latas de conserva, envases alimenticios, juguetes...

Para evitar el bisfenol A y otros compuestos químicos nocivos presentes en los plásticos, se aconseja priorizar el uso del vidrio, la cerámica o el acero inoxidable para calentar líquidos y alimentos.

Del mismo modo, ya que los utensilios de juego plásticos, acaban siempre en la boca del bebé, elige marcas que garanticen su inocuidad.

10. Alimentos saludables

La alimentación sigue siendo una de las vías prioritarias de introducir sustancias nocivas al interior del organismo, a través de la ingesta. Es cada vez más conocido que los bebés no necesitan papillas ni triturados, pero aún así la línea de productos alimenticios infantiles es actualmente muy amplia y variada, disponiendo de leche y potitos elaborados con alimentos procedentes de agricultura ecológica, sin incluir pesticidas, fertilizantes, hormonas u otras sustancias nada saludables.

Recuerda que los alimentos constituyen los materiales con los que se construye el organismo, se vitaliza, se mantiene en equilibrio y en buen estado de salud. Y en este contexto, la leche materna, a pesar de ser una vía de paso de las sustancias nocivas que ingiere la madre al bebé, sigue destacando como el alimento más recomendado por sus excelentes propiedades nutritivas y también por los lazos psicológicos que se establecen entre el bebé y la madre.

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