Hidratación en niños

NEURONAS MÁS CONECTADAS

Beber agua a demanda, en casa y en la Escuela

La ciencia nos dice que beber agua ayuda a los niños a aprender mejor. Dejemos de prohibirles beber cuando lo necesiten.

27 de agosto de 2017, 18:57 | Actualizado a

Si facilitamos que los niños beban siempre que lo deseen, además de procurarles un buen estado de salud, favoreceremos su continuo aprendizaje, ya que el agua es el mejor conductor de información entre las neuronas.

Una hidratación adecuada de nuestro organismo es un requisito esencial para la vida, según el European Hydratation Institute (EHI). Esto no es nada nuevo, todos lo sabemos y lo tenemos especialmente en cuenta cuando realizamos un esfuerzo físico, pero ¿y cuando estamos aprendiendo?, ¿afecta la deshidratación a los niños cuyo cerebro está continuamente realizando conexiones neuronales?

Mejora el rendimiento

Las neuronas son células especializadas del cerebro que se comunican entre sí mediante mensajes eléctricos y químicos. ¿Y sabías que el agua es el mejor conductor de esta información? Su presencia favorece el intercambio eléctrico, que es esencial para el funcionamiento del nuevo tejido neural, el cual se crea mientras aprendemos.

Desde el punto de vista de la estructura cerebral, el aprendizaje consiste en conectar neuronas. Con cada estímulo, estas células hacen crecer unas extensiones (dendritas) hacia otras neuronas formando complicadas redes de interconexión. Cuantas más conexiones haya, más efectivo será el aprendizaje.

Actualmente, diversos estudios demuestran que una deshidratación equivalente al 2-4% de pérdida de masa corporal perjudica:

  • a la memoria a corto plazo
  • al rendimiento aritmético
  • a la concentración
  • al mismo tiempo que aumentan el dolor y la pesadez de cabeza, que influyen en la capacidad retentiva y en el aprendizaje.

En definitiva, la falta de hidratación afecta negativamente a la práctica de tareas mentales, además de dificultar el rendimiento cognitivo y el ánimo, lo que compromete el rendimiento escolar.

A su alcance

Rehidratarse es muy sencillo, solo hay que beber agua (o leche materna a demanda) así el cuerpo se autorregulará y volverá a alcanzar el equilibrio necesario.

Esta es la razón por la cual es aconsejable que los niños, del mismo modo que les ofrecemos lactancia materna a demanda, tengan fácil acceso al agua a lo largo de todo el día para que puedan beber siempre que lo necesiten.

Pero esto no solo debería ocurrir en las casas, sino también en las escuelas, donde los niños hacen un gran esfuerzo a nivel intelectual y, por lo tanto, necesitan beber con más frecuencia.

Si elegimos unos vasos, una jarra o una botella que se adapte a las habilidades correspondientes a su edad, nos daremos cuenta de que pueden servirse sin necesidad de nuestra ayuda. Que pesen poco, que no se rompan o que sean fáciles de abrir son algunas de las características que deberíamos tener en cuenta. En las escuelas se le podría ofrecer una botella a cada niño.

Así pues, no olvidemos que una buena hidratación para todos los niños es esencial para una buena salud a todos los niveles y favorece la conexión cerebral, mientras que la falta de agua produce fatiga y falta de concentración.

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