NIÑOS MÁS SANOS

Cereales integrales para los niños

Acostumbrarse a los cereales integrales desde el inicio es más sencillo y saludable para tu hijo.

1. Desde el embarazo se acostumbra a su sabor

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1. Desde el embarazo se acostumbra a su sabor

Sería ideal acostumbrarnos a cocinar ya desde el embarazo cereales integrales, que es su forma más natural, ya que son mucho más saludables y completos que los refinados.

Sus hidratos de carbono son de absorción más lenta y permiten una energía más estable en nuestros hijos.

 

2. El de casa

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2. El de casa

Son fáciles de ofrecer a los niños pequeños si forman parte de su realidad familiar desde el inicio. De esta manera la pasta o el pan más oscuro es para ellos el más familiar.

3. En recetas apetitosas y manipulables con las manos

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3. En recetas apetitosas y manipulables con las manos

También vale la pena cocinarlos un poco más para lograr una consistencia más blanda que la habitual entre los adultos, de modo que los granos cocidos formen casi una papilla. Una vez hervidos, los podemos triturar todavía más con la ayuda de una batidora eléctrica, sin llegar a convertirlos en un puré fino.

Así estas preparaciones serán las bases para todo tipo de croquetas, bollos o pasteles fríos.

La forma en que el alimento es presentado al niño tiene muchísima importancia. De hecho, ése es uno de los motivos por los cuales la “comida basura”, o comida rápida, tiene tanto éxito entre los niños pequeños: porque pueden comerla con autonomía y como parte de un juego. 

Usar la imaginación para ofrecerles alimentos integrales de un modo que puedan cogerlos con sus manos. Ese es todo un secreto. 

Más adelante, paulatinamente, les podremos ir sumando hortalizas como la calabaza, las zanahorias, la patata dulce o boniato...

Los niños pueden comerlos tanto fríos como calientes. Encontraréis muchas ideas en la gran variedad de libros con recetas fáciles y nutritivas para niños pequeños.

29 de julio de 2018, 10:02 | Actualizado a

Los beneficios de comer toda la familia cereales integrales pueden empezar en el embarazo de nuestros hijos para hacerlo más sencillo.

Pero si no hemos llegado a tiempo, podemos empezar gradualmente, introduciéndolos poco a poco en algunas comidas y siempre dando ejemplo a nuestros hijos.