Cómo superar una conjuntivitis infantil

SALUD NIÑOS

Cómo ayudarle a superar una conjuntivitis

Lo primero es acudir a un especialista para tener un diagnóstico correcto. La medicación y los lavados con suero o infusiones frías harán el resto.

20 de septiembre de 2018, 11:17 | Actualizado a

Nuestro hijo se queja de que siente molestias y picor en uno o los dos ojos. Las pestañas se le pegan por las legañas. Se las limpiamos con suavidad y comprobamos que la parte blanca del ojo está enrojecida.

El médico será quien haga el diagnóstico, pero seguramente se trata de conjuntivitis: una inflamación de la mucosa conjuntival, la capa transparente que recubre el blanco del ojo.

Signos y síntomas

Una conjuntivitis puede ser de diferentes tipos:

  1. infecciosa bacteriana, en la que predomina la secreción
  2. infecciosa vírica, en la que prevalece el lagrimeo
  3. o no infecciosa (alérgica o irritativa).

El ojo con conjuntivitis muestra unas características muy definidas:

  • Irritación. El síntoma principal es la hiperemia −ojo rojo−, producida por la inflamación de los vasos sanguíneos. Suele ser más importante en el saco conjuntival que cerca de la córnea-iris (la parte de color del ojo).
  • Lagrimeo. Existe un aumento de la formación de lágrima.
  • Secreción. El niño con conjuntivitis tiene muchas legañas, que se producen por acúmulos de moco y pus. Es muy habitual que por la mañana las pestañas estén pegadas al secarse las secreciones sobre el ojo cerrado.
  • Adenopatías. La aparición de ganglios es más frecuente en las conjuntivitis víricas. Se suelen localizar delan- te de la oreja y debajo de la mandíbula. Pueden ser dolorosos.
  • Pequeños relieves. En la conjuntiva del párpado aparecen unas lesiones en forma de empedrado −folículos en el caso de las víricas y papilas en el de las alérgicas−. En casos raros pueden existir pequeñas hemorragias.
  • Edema. Médicamente se conoce como quemosis: en algunos tipos de conjuntivitis −es típico de las que tienen origen alérgico− se puede formar como una ampolla de líquido en los párpados que desaparece en unas horas.
  • Escozor. Es una sensación muy frecuente y problemática en los niños, que, instintivamente, se frotan los ojos. Es un síntoma que también es más frecuente en los casos de alergia. Va acompañado de sensación de cuerpo extraño en el ojo: como si se tuviera arenilla o alguna pestaña en la parte interior de los párpados.

El consejo médico

Si la conjuntivitis es de origen bacteriano, se prescriben antibióticos, que también pueden evitar la sobreinfección en los otros tipos de conjuntivitis.

Por otra parte, los antiinflamatorios disminuyen la inflamación en todos los casos.

Por último, si detrás del trastorno está una alergia, se prescriben medicamentos antialérgicos.

En caso de hacer lavados para eliminar la secreción, se puede elegir suero fisiológico, una infusión de manzanilla o agua. Se elija la opción que se elija, es mejor lavar los ojos con líquidos fríos o tibios, ya que si son calientes, la inflamación puede aumentar. Las “bañeritas” para el lavado ocular no son recomendables.

Los fármacos se suelen recetar en forma de colirio.

En los casos más severos se administra pomada por la noche, para que el efecto terapéutico persista durante todas las horas de descanso nocturno.

Es importante utilizar frascos nuevos para cada tratamiento y no olvidar que un frasco de colirio caduca una vez ha transcurrido un mes de su apertura.

En el caso de varios miembros de una familia afectos de conjuntivitis, cada uno debe tener sus propios colirios: nunca hay que compartir el mismo frasco.

También es importante usar toallas desechables o de uso exclusivo de la persona con conjuntivitis, lavarse frecuentemente las manos y no tratar el ojo sano

Claves del tratamiento

El ojo es un órgano muy sensible que debe tratarse con delicadeza. Como sucede con cualquier otro tratamiento médico, la mejoría depende de la constancia.

Es preciso limpiar y eliminar las secreciones (legañas) con una gasa empapada en líquido. Hay que hacerlo con suavidad, desde el lagrimal hacia el exterior del ojo. Tanto si es suero como agua de manzanilla –de propiedades antiinflamatorias–, debe estar frío para ayudar a que la hinchazón disminuya. No se debería utilizar algodón porque libera fibras que pueden quedar retenidas dentro del ojo. Se comercializan toallitas húmedas específicas para la higiene ocular.

  • En cuanto a los colirios antibióticos y antiinflamatorios, sólo se deben utilizar los prescritos por el médico. En el caso de que éste haya recetado los dos tipos y la hora de administración coincida, es suficiente con esperar un minuto entre aplicación y aplicación.
  • Intentar prevenir la conjuntivitis en un ojo sano mediante la aplicación de tratamiento no tiene sentido. Sólo debe tratarse el ojo afectado: tratar el ojo sano favorece el contagio.
  • Asimismo, nunca tiene que taparse un ojo aquejado de conjuntivitis, ya que de este modo se impide que los gérmenes puedan ser eliminados por el ojo.

Raro... pero posible

¿Una conjuntivitis puede complicarse? Eso ocurre muy raramente, pero puede suceder. Podrían aparecer una blefaritis, la inflamación de los párpados; una queratitis, la inflamación de la córnea; o una celulitis preseptal u orbitaria, un proceso inflamatorio de tejidos de la órbita más frecuente en niños que en adultos. Todas ellas pueden precisar tratamientos más complejos para desaparecer por completo.

Por otra parte, existen casos muy especiales, como el de la conjuntivitis adenovírica. Se caracteriza por afectar inicialmente a un ojo y produce caída del párpado y afectación de la córnea. Al cabo de unos días, afecta al otro ojo. Es un tipo de conjuntivitis extremadamente contagioso que puede provocar pérdida de visión durante semanas y dejar cicatrices en la córnea durante meses.

Otro caso a destacar es el de la conjuntivitis herpética, producida por el virus del herpes. Afecta siempre a la córnea en forma de queratitis dendrítica y suele causar cicatrices en la córnea y dejar pérdida de visión. Puede reaparecer y debe ser tratada con fármacos antivíricos.

De cualquier modo, ante la aparición de una conjuntivitis se debe evitar la automedicación y visitar a un médico para que haga el diagnóstico y prescriba el tratamiento idóneo.