A contramarcha

SEGURIDAD INFANTIL

A contra marcha, niños más seguros en la carretera

Los sistemas de retención infantil protegen la vida de tu hijo cuando os subís en el coche. ¡Úsalos hasta en los trayectos cortos! Y a poder ser, elige una silla a contra marcha.

Cristina Romero

29 de julio de 2017, 07:00 | Actualizado a

¿Grupo 0, I, II y III?, ¿Isofix?, ¿sistema de retención infantil?

La primera vez que vas a una tienda en busca de una silla para poder llevar a tu hijo en el coche sales de allí con la cabeza que echa humo, y es que la información que gira entorno a este tema no es de lo más sencilla que digamos. Desde aquí intentaremos ayudarte a tener un primer contacto con este mundo, pero también puedes navegar por las páginas web de organismos como la Dirección General de Tráfico (DGT), para que cuando llegues a la tienda ya tengas más claro de qué te están hablando.

Es obligatorio

En España, por ley, los niños deben usar un sistema de retención infantil (sri) adaptado a su peso y altura hasta que alcancen los 1,35 metros, pero se recomienda seguir usando un sri hasta alcanzar la altura de 1,50 metros .

Desde recién nacido, siempre es obligatorio viajar a contramarcha, pero la obligación tiene pequeños matices dependiendo de la normativa. Bajo ECE R44/04 es obligatorio hasta los 9kg, mientras que en la normativa ECE R129 (iSize) se ha extendido un poco más y es obligatorio hasta los 15 meses.

Más allá de estas edades, todos los organismos reguladores y expertos en la materia recomiendan extender el uso de sillas a contramarcha hasta los 4 años.

Por otro lado, debido a que las estadísticas de accidentes demuestran que la plaza más peligrosa es la del copiloto, también está prohibido (salvo excepciones) que los niños menores de 12 años viajen en el asiento del copiloto, a no ser que midan más de 1,35 metros. Excepcionalmente, podrán hacerlo si los asientos de atrás están ocupados por otros menores o si el coche es un modelo biplaza.

Homologado versus seguro

En el mercado europeo existen muchas sillas que han superado las pruebas que se realizan para conseguir los sellos de homologación. No obstante esto, no todas las sillas son igual de seguras. Además del sello de homologación nos deberemos fijar en el fabricante de la silla, en el sentido de la marcha (la máxima seguridad se obtiene con sillas a contramarcha), en el grosor del material de absorción de impacto, en los sistemas de fijación en el coche, etc.

¿Y cómo sé cuál necesito?

A la hora de comprar, busca una silla que sea segura, y que se adapte a las necesidades de tu familia. Existen algunas sillas evolutivas que pueden comprender varios grupos, pero la clasificación de los sistemas de retención infantil, bajo la normativa ECE R44/04 es la siguiente:

Grupo 0

Se coloca en el sentido contrario a la marcha y se usa hasta que el bebé pesa 10 kg.

Grupo 0+

Está diseñado para bebés de menos de 13 kg, pero si le sobresale la cabeza del asiento, habrá que cambiarlo de silla. Siempre debe utilizarse a contramarcha.

Grupo I

Aunque la homologación indica que ya puede ir en el sentido de la marcha deberíamos seguir utilizando, por seguridad, en este grupo sólo dispositivos a contramarcha. Su uso se extiende hasta los 18 kg o 105cm bajo normativa iSize.

Grupo II

Es para niños de entre 15 a 25Kg. Si se utiliza a favor de la marcha se recomienda que utilice el cinturón de seguridad del coche para sujetar al niño mejor que un arnés integrado con la silla.

Grupo III

Siempre es a favor de la marcha, y tiene la función de elevador para los niños de entre 22 y 36kg para que puedan usar con seguridad el cinturón de los adultos.

Te recomendamos acudir a un establecimiento especializado en seguridad infantil donde puedan atender tus necesidades y asesorarte en función de su experiencia y conocimiento de los diversos productos del mercado.

No hay nada más valioso

A partir de esta clasificación, también se pueden encontrar modelos de cualquier grupo con sistema Isofix (la silla se sujeta directamente a la estructura del coche), con Top Tether (un dispositivo antirrotación)..., pero esto ya es una elección más personal. Lo que seguro que no lo es es que, hasta para los trayectos más cortos en automóvil, tu hijo debe usar un sistema de retención infantil. Es una cuestión de seguridad. Aun así, no está de más saber que el no usarlo puede suponer una multa de 200 euros para el conductor y la retirada automática de tres puntos del carné de conducir. Es más, hasta podrían inmovilizar el vehículo si lo creen oportuno.

“Es más seguro viajar a contramarcha”

Entrevistamos a Elena Alejo de Noari Kids, especialistas y firmes defensores de las sillas de seguridad a contramarcha.

¿Por qué es más seguro viajar a contramarcha?

Cuando un bebé recién nacido sale de un hospital, es muy frágil. La normativa obliga a las familias a utilizar solamente una silla a contramarcha: un Grupo 0+ o similar. Esto se debe a que es el único modo en que podemos garantizar que, en caso de frenazo brusco o impacto, se minimicen los riesgos de lesión. ¿Un niño de 1 año deja de ser frágil? ¿lo deja de ser a los 2 años? ¿a los 3? No, en cualquier caso deberemos intentar protegerlos de verdad; y para ello deben viajar a contramarcha.

Una silla a contramarcha es la única opción en la que podemos garantizar que tanto la cabeza, como el cuello, como la espalda estarán alineados en caso de accidente. De este modo evitamos el máximo peligro en caso de accidente para un niño: la decapitación interna. Una buena silla a contramarcha está diseñada para absorber gran parte de la energía provocada por la de desaceleración que se produce en un impacto, consiguiendo minimizar las lesiones en el ocupante.

En las sillas a favor de la marcha, la silla únicamente retiene el cuerpo del niño, pero no evita que la cabeza salga disparada hacia el frente pudiendo provocar grandes lesiones. La cabeza de un niño menor de 4 años tiene un peso muy elevado en comparación con el resto del cuerpo (hasta un 25% al nacer), y su cuello no está preparado para soportar la enorme fuerza resultado de la proyección de la cabeza hacia el frente en caso de frenazo brusco o impacto real.

¿Cómo podemos reconocer una buena silla a contramarcha?

Una buena certificación para garantizar que una silla es de las más seguras del mercado, es que disponga del prestigioso sello PlusTest. Este sello se otorga en el laboratorio VTI sueco y certifica que, más allá de la homologación, la silla que lo dispone ha superado con éxito el banco de pruebas (crash test) más exigente del mundo. Solamente las sillas a contramarcha pueden optar a obtener el sello PlusTest, ninguna silla a favor de la marcha lo ha obtenido nunca.

Y una buena silla de seguridad a contramarcha debe disponer de los mecanismos de fijación esenciales, como son:

  • Anclaje con isofix o cinturón de seguridad, en su caso igual de seguros.
  • Pata de soporte, para absorber la mayor parte de la energía en caso de impacto y evitar que la silla salga proyectada hacia el frente.
  • Volante anti-vuelco, para evitar la asfixia del niño en el golpe de retroceso o impacto trasero.
  • Lower-tether, como función alternativa al volante anti-vuelco y para reforzar la fijación lateral.

Además de estos mecanismos de fijación, una buena silla de seguridad a contramarcha debe disponer de un gran grosor de material de absorción de impactos: polietileno expandido de alta densidad (EPS). En caso de impacto, el cuerpo y la cabeza del niño golpearán con fuerza la silla, y si ésta dispone de buen grosor de EPS, éste se deformará y minimizará los daños en el pequeño. Si la silla internamente está compuesta solamente por plásticos y tejidos, no existirá nada que minimice la fuerza del impacto en el bebé y las contusiones serán mayores.

¿Hasta cuándo se debería prolongar el uso de este tipo de sillas?

Todos los expertos recomiendan que se evite el uso de sillas a favor de la marcha en niños menores de 4 años. De 0 a 4 años sólo se deberían utilizar sillas a contramarcha.

A partir de los 4 años, ¿hasta cuando prolongar el uso de sillas a contramarcha? La respuesta es fácil: el máximo tiempo posible porque es lo más seguro.

Hay sillas que permiten viajar a contramarcha hasta los 6 ó 7 años y las familias que las tienen están encantadas con ellas.

¡Gracias Elena!

Artículos relacionados