Una correcta higiene bucal infantil

FICHA SALUD

Una correcta higiene bucal infantil

¿Cómo debe ser la higiene dental de los más pequeños? Aquí encontrarás todo lo que tienes que saber.

Camila Palma

1 de julio de 2018, 10:07 | Actualizado a

Limpiar los dientes, encías y lengua para eliminar bacterias que pueden ocasionar caries o enfermedad de encías. La higiene bucal es la herramienta más efectiva contra ambas enfermedades.

¿Cómo debe ser el cepillo?

Un buen cepillo infantil posee un mango recto y grueso (para facilitar el agarre) y cerdas suaves con las puntas redondeadas (para no lastimar la encía). El tamaño debe ser compatible con la boca del niño.

¿Cuándo se empieza?

  • Idealmente, se deben estimular las encías con un dedal de silicona o una gasa húmeda a partir del cuarto mes de vida.
  • Sin embargo, se considera imprescindible empezar con la higiene bucal cuando sale el primer diente de leche, alrededor de los 6 meses. Cuanto más pronto se empiece con la higiene bucal, menor el riesgo de desarrollar caries del niño.
  • Se debe realizar mínimo dos veces al día para mantener una boca sana, especialmente antes de ir a dormir. Asimismo se aconseja hacerla durante el día después de haber comido un alimento que pueda producir caries (zumo industrial, chocolate, pan de molde, chuche, galletas, croissant, etc.).

¿Hasta cuándo lo deben hacer los padres?

En principio se ha comprobado que un niño menor de 5-6 años no tiene la capacidad motora que se necesita para limpiar efectivamente las casi 100 superficies de su boca y por ello el cepillado debe ser realizado siempre por un adulto. Posteriormente se sugiere supervisar el cepillado hasta los 8-10 años. En una familia con varios niños sabemos que esta tarea se complica, con lo cual lo mínimo que se recomienda es repasar el cepillado nocturno.

¿Cómo se realiza?

En niños pequeños, quizás los “trucos” más importantes son mantener la cabeza estable, tener una buena visibilidad de la boca y levantar el labio para realizar un correcto cepillado porque ellos no tienen la capacidad para mantenerse quietos ni para levantar el labio por ellos mismos.

En menores de dos años, la técnica sigue el principio: “en el mínimo tiempo, lograr la máxima efectividad posible” ya que sabemos que tareas sencillas como ésta, cambiarlos, cortarles las uñas o el pelo, a veces son todo un reto de persistencia y paciencia. Pero como cualquier hábito, lo importante es la constancia; si insistes día tras día, el niño acaba aceptando que es parte de su rutina diaria. El cepillado se puede realizar en el lavabo, en la sala, en el comedor o en la cama antes de dormir.

Los niños mayores (usualmente después de los 2-3 años) ya han integrado el hábito en su rutina diaria y suelen aceptar bastante bien la higiene bucal, especialmente si ven a los padres o hermanos realizándola.

¿Cuál es la técnica indicada?

Cuando hay dientes de leche, la técnica puede ser horizontal (de adelante hacia atrás), ya que es la manera más rápida y sencilla de “arrastrar” todos los restos de comida adheridos en los dientes. Se debe frotar el cepillo por las superficies externas, internas y masticatorias; mínimo 10 segundos por cada parte. En un niño colaborador lo ideal es cepillar los dientes durante dos minutos, así como la lengua (sólo la mitad externa para evitar el reflejo nauseoso).

¿Es necesario usar el hilo dental?

Sí, ya que las caries entre molares de leche son muy frecuentes en menores de 6 años que tienen una higiene bucal correcta. Por ello, cuando los molares se juntan (alrededor de los 4 años) se recomienda pasar el hilo dental cada noche entre esas zonas ya que el cepillo dental no puede eliminar la comida que se queda atrapada entre los dientes.

Para facilitar esta tarea se sugiere a los padres usar “flossers” o posicionadores de hilo; una especie de pequeño “arco plástico” con un hilo tensado, que permite mejor visualización de la zona interdental.

¿Debo usar pasta dental con flúor?

Todo niño que sabe escupir debe usar una pasta dental con flúor en cantidad “guisante”, para beneficiarse de sus efectos anti-caries. En niños que aún no han aprendido a escupir (usualmente menores de 2 años) el odontopediatra deberá valorar su riesgo a desarrollar caries (la limpieza bucal, la dieta, la salud bucal de los padres, la alimentación nocturna, la forma de sus molares, la presencia de defectos del esmalte, etc.). Si el niño no sabe escupir pero tiene alto riesgo de caries, se sugiere usar pasta dental fluorada en cantidad “raspada” sobre el cepillo. Si tiene bajo riesgo de caries, se sugiere cepillar sólo con agua.

¿Cada cuánto debo cambiar el cepillo dental?

Cuando las cerdas se abran. Hay niños que muerden mucho los cepillos y en estos casos, se deben cambiar más seguido. Por regla general se sugiere cambiar el cepillo cada 4 meses.

Precauciones

  • Se sugiere no permitir a un niño menor de 3 años caminar con el cepillo dental por el riesgo a una caída y a un traumatismo intra-bucal.
  • Se sugiere no dejar a un niño menor de 3 años cepillándose los dientes solo sobre una superficie elevada (Ej. taburete) por el riesgo a una caída y a un traumatismo craneal y/o intra-bucal.
  • Se recomienda nunca compartir cepillos dentales debido a la transmisión de bacterias a la boca del niño, lo cual eleva su riesgo de caries a futuro.

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