Curar con la arcilla

SALUD NATURAL

Curar con arcilla a tu hijo

Es una de las terapias más antiguas que existen y ha demostrado ser muy eficaz frente a distintos trastornos. Como no tiene efectos secundarios, se puede aplicar hasta en los bebés recién nacidos.

Alicia Bernal

23 de abril de 2017, 22:25 | Actualizado a

La tierra es uno de los recursos básicos de la medicina naturista porque sus características químico-medicinales y energéticas le confieren especiales propiedades curativas.

Geoterapia, con este nombre se conoce la técnica que utiliza la tierra con fines terapéuticos, pero esto no es un desubrimiento moderno, ya que su uso se remonta a épocas ancestrales. La utilizaron los griegos, los antiguos árabes, los egipcios, los indígenas americanos, e incluso Hipócrates, considerado el padre de la medicina occidental, usaba la arcilla y enseñaba a sus alumnos a administrarla con diferentes fines.

Remedio natural

La forma más habitual de utilizar la tierra con fines curativos es en forma de arcilla, la cual posee una composición química y geológica rica en:

  • sílice (refuerza los tejidos elásticos como las uñas y el pelo)
  • silicato de alúmina (buen regulador intestinal)
  • óxido de hierro (antianémico)
  • óxido de magnesio (regenerador celular y estimulante de secreción hepática)
  • calcio (conserva huesos, dientes y tendones)
  • minerales
  • fosfato
  • sodio
  • potasio

Gran aliada de la crianza, porque se puede utilizar desde el mismo nacimiento, ya que no tiene efectos secundarios, existe en varios colores, aunque la blanca, la verde y la roja son las más habituales a nivel terapéutico.

Normalmente, una vez humedecida y convertida en una pasta manejable, se aplica en forma de cataplasma o directamente sobre la piel. Y es que es muy eficaz en todos los procesos que se acompañan de inflamación y/o de infección local, como, por ejemplo, frente a los abscesos, las quemaduras, las picaduras de insectos...

La arcilla es ideal para la dermatitis de pañal, la piel atópica, la varicela, las picaduras, las quemaduras, etc.

Es un potente extractor de calor y tiene un importante efecto cicatrizante, por lo que ayuda a regenerar los tejidos. Pero conviene consultar con un médico naturista antes de usarla.

Usos y modo de empleo

Para preparar la arcilla usaremos recipientes y utensilios de barro, cristal, loza o porcelana, evitando siempre el plástico y, sobre todo, el metal.

Se pone agua mineral o una infusión en un recipiente y se va añadiendo la arcilla poco a poco, sin remover, hasta que se forma una pasta homogénea de textura similar a la mayonesa:

–Con una cuchara de madera se aplica una capa gruesa sobre la zona, o como cataplasma, extendiéndola en un paño de algodón.

–Al calentarse, se seca por los bordes y se va endureciendo. Pasadas una o dos horas se retira con una esponja humedecida en agua tibia, y la arcilla usada se tira a la basura.

Tipos de arcilla

1. La arcilla blanca se usa como cicatrizante, antiinflamatoria y antibacteriana. Es ideal para problemas de piel, y por eso, ante episodios de dermatitis del pañal o piel atópica, se usa como si fuera polvo de talco.

2. La arcilla verde tiene un gran poder absorbente y de drenaje: ideal para inflamaciones, contusiones, traumatismos, esguinces, fístulas y como tratamiento local en las mastitis.

3. La arcilla roja tiene un alto contenido en hierro y en aluminio que actúa como antiácido de acción astringente. Algunos médicos la prescriben para la acidez y los problemas digestivos.

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