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¿Qué es la ictericia neonatal? Causas, síntomas y tratamientos

25 de abril de 2016, 16:43 | Actualizado a

¿Qué es la ictericia neonatal?

El hígado a veces no elimina con rapidez un compuesto llamado bilirrubina, que se acumula en la sangre. En los recién nacidos, es un proceso normal que deja el típico color amarillento en la piel y mucosas.

Desaparece en días y en pocos casos requiere intervención médica.

Síntomas de la ictericia en bebés

¿Cuáles son los síntomas y signos que presentan los neonatos con ictericia?

1. Piel amarillenta

La piel del bebé con ictericia se ve amarillenta, y lo mismo las mucosas –la esclerótica (parte blanca del ojo) puede adquirir una tonalidad amarilla–. Si tenemos dudas, podemos detectarla blanqueando la piel mediante la presión con el dedo. Se observa en primer lugar en la cara y luego progresa de forma descendente hacia el tronco y extremidades. Los neonatos con ictericia en las piernas tienen niveles más altos de bilirrubina que los que tienen ictericia solo en la cara, aunque las conjuntivas estén muy coloreadas.

2. Inmadurez fisiológica del hígado

La mayoría de los recién nacidos tiene ictericia fisiológica (o normal) por la inmadurez del hígado, que procesa lentamente la bilirrubina, un producto de la degradación de los glóbulos rojos. Aparece en el 60% de los recién nacidos a término (el nacido entre la semana 37 de edad gestacional y la semana 41 más 6 días); es una situación muy frecuente y suele desaparecer entre el 2 º y 7 º día de vida, pudiendo prolongarse un poco más si reciben lactancia materna. Solo el 6% de los neonatos presenta ictericia patológica, que puede requerir tratamiento hospitalario.

Fototerapia contra la bilirrubina

Los bebés con valores importantes de ictericia se tratan normalmente en el hospital durante 1 o 2 días con fototerapia: una luz azul con una longitud de onda específica para descomponer la bilirrubina y facilitar su eliminación a través de la orina y las heces. La luz se proyecta sobre el bebé desnudo (o con pañal) y con los ojos cubiertos para protegerlos. A veces se le administran líquidos por vía intravenosa para evitar que se deshidrate.

Diferentes tipos de ictericia

Existen otros tipos de ictericia, aparte de la fisiológica. La ictericia del bebé prematuro es frecuente porque tardan más en regular eficazmente la excreción de bilirrubina. La ictericia por baja ingesta puede presentarse cuando un bebé amamantado no ingiere suficiente leche por dificultades con la lactancia o porque todavía no le ha subido la leche a la madre.

La ictericia asociada a la leche materna afecta a entre el 1 y el 2% de los bebés amamantados: está provocada por sustancias presentes en la leche materna que pueden hacer que aumente la concentración de bilirrubina al no poder excretarla el bebé a través de los intestinos. Aparece entre el 3 º y el 5 º día de vida y suele mejorar entre la 3 ª y la 12 ª semana.

La ictericia asociada a la leche materna afecta a entre el 1 y el 2% de los bebés amamantados

La ictericia puede ser también por incompatibilidad de grupo sanguíneo o de Rh: si un bebé tiene un grupo sanguíneo distinto al de su madre, es posible que esta produzca anticuerpos que destruyan los glóbulos rojos del pequeño, lo que provocará un aumento de bilirrubina en la sangre del bebé. Puede aparecer pronto, en el primer día de vida. en el pasado, los problemas de Rh eran la causa de los casos de ictericia más graves, pero ahora se hace un buen seguimiento y se pueden prevenir inyectando inmunoglobulina Rh a la madre.

En todos los casos, debemos tener en cuenta que los niveles de bilirrubina son diferentes según la edad del bebé y la edad gestacional (meses pasados dentro de la madre). Cuanto mayor sea el bebé y mayor madurez gestacional haya habido, el riesgo de la bilirrubina es menor.

Alimentarlo bien para reducir el riesgo

El riesgo de ictericia significativa puede reducirse alimentando a los bebés al menos entre 8 y 12 veces al día durante los primeros días. Al aumentar la ingesta, aumentaran las deposiciones y con ellas se irán eliminando por esta vía y no será reabsorbida si permanece retenida en el intestino.

Hay que procurar que el bebé esté bien alimentado: podemos aumentar la frecuencia de las tomas de leche materna o darle biberones suplementarios si está con lactancia artificial, y controlar que vaya ganando peso, que orine y haga deposiciones con una frecuencia normal.

Cuándo acudir al médico

Si nuestro bebé presenta ictericia, lo primero que debemos hacer es consultar al pediatra, sin alarmarnos, porque la mayoría de las veces es transitoria y benigna.

Si se intensifica el color amarillo de la piel del recién nacido o si está muy desganado o más somnoliento que de costumbre, debemos acudir al pediatra, lo antes posible. en general, es difícil determinar la gravedad de la ictericia solamente observando a un bebé, de modo que si tiene los ojos o la piel algo amarillos debe ser evaluado profesionalmente.

Debemos consultar al pediatra, pero sin alarmarnos, porque la mayoría de las veces es transitoria

Para conocer los niveles de bilirrubina, el médico puede extraerle una pequeña muestra de sangre para determinar su concentración. en algunos centros no es necesario, porque se utiliza un medidor de luz (bilirrubinómetro transcutáneo: se mide a través de la piel) para obtener una medida aproximada de la concentración de bilirrubina en sangre.

En función de estos parámetros, y tras descartar los procesos médicos más frecuentes en estas edades, el pediatra dará un tratamiento.

Evolución según el tipo de ictericia

Si la ictericia es leve o moderada según las mediciones, cuando el bebé tenga entre 1 y 2 semanas de vida empezará a regular por sí solo el exceso de bilirrubina en sangre, sin necesidad de seguir ningún tratamiento. Son los casos más habituales y solo requieren observación y seguimiento por parte del pediatra.

Cuando la ictericia es importante o no remite, es posible que el bebé necesite fototerapia: un tratamiento con una lámpara especial de luz que ayuda al organismo a eliminar el exceso de bilirrubina, favoreciendo su eliminación a través del hígado.

La fototerapia es un tratamiento con una lámpara de luz que ayuda a eliminar el exceso de bilirrubina

Cuando la concentración de bilirrubina se encuentre en cifras muy elevadas (poco frecuente) es necesario hacer un recambio de la sangre con una técnica especial (exanguinotransfusión) para eliminar el exceso de bilirrubina y proporcionar así al bebé sangre limpia.

La ictericia fisiológica se caracteriza por ser fugaz, desaparece a partir del 5º-7º día de vida. en la ictericia patológica la evolución dependerá de la causa y del tratamiento instaurado. en las que reciben fototerapia, puede ocurrir que después del cese de esta se dé un rebote de las cifras de bilirrubina que precise de nuevo tratamiento. en los casos de ictericia asociada a leche materna no hay que preocuparse. No da nunca complicaciones a pesar de que se prolongue mucho tiempo. Con el control clínico en las revisiones pediátricas es suficiente.

Te puede ayudar

  • La observación de la piel para valorar una ictericia debe hacerse con luz natural ya que algunas luces artificiales pueden provocar una percepción del color errónea.
  • Mantener al bebé bien hidratado a través de la lactancia es muy importante. Si es materna, puede darle todo lo que el bebé acepte, pero si es artificial conviene consultar con el pediatra cualquier cantidad extra.

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