Dermatitis del pañal

BEBÉ SANO

¡Oh! ¿Qué es esa irritación en la piel de mi bebé?

Causas y tratamiento de la llamada "dermatitis del pañal"

Juan C. Mimoso y Rosa María Ojeda

18 de septiembre de 2017, 07:00 | Actualizado a

¿Qué es?

La dermatitis del pañal es uno de los problemas cutáneos más frecuente durante el primer año de vida, que afecta hasta el 35% de los lactantes, especialmente entre los seis y los doce meses. Se suele llamar por ese nombre a cualquier enfermedad que cause irritación principalmente en la zona cubierta por el pañal, sin embargo, la definición más correcta sería la de un proceso irritativo e inflamatorio que se produce en la piel que contacta con el pañal, favorecido por las especiales condiciones de esa zona.

No ocasiona grandes perjuicios al lactante, pero sí frecuentes preocupaciones a sus padres.

¿Por qué pasa?

No parece haber una sola causa específica para la irritación, sino una combinación de varios factores, que altera las condiciones de la piel y disminuye la resistencia frente a la irritación y penetración de agentes externos.

Los factores que favorecen el desarrollo de la dermatitis del pañal son:

  • Humedad excesiva: se suele considerar como el principal desencadenante de la irritación. La piel sana tiene un manto graso que actúa como barrera mecánica y contribuye a evitar la pérdida de agua a través de la piel. El exceso de humedad crea un microclima en la zona cubierta por el pañal, provocando maceración de la piel, que se hidrata de manera excesiva y es más sensible a dañarse por roces. También se reduce la capacidad de barrera, favoreciendo así que las sustancias irritantes penetren hacia el interior de la piel y que los microorganismos se desarrollen más fácilmente.
  • Fricción: al producirse roces o fricción entre la piel y la propia piel o entre la piel y el pañal se causan lesiones físicas, que son más intensas en las partes de más roce (cara interior de los muslos, genitales, nalgas, pubis). La humedad excesiva aumenta la fragilidad de la piel, haciéndola más sensible a la fricción, y produciendo lesiones más graves si ambos factores se combinan.
  • Heces: las heces de los niños contienen en condiciones normales gran cantidad de enzimas producidas por la flora bacteriana intestinal. Estas sustancias constituyen uno de los mayores irritantes para la piel, especialmente si la función de barrera está alterada y el pH cutáneo ha aumentado. Las enzimas llamadas ureasas transforman la urea de la orina en amoníaco, produciendo así un aumento del pH, que favorece aún más la irritación por parte de otras sustancias presentes en la materia fecal.

Algunos estudios demuestran que los niños que reciben lactancia materna exclusiva tienen en su intestino menos cantidad de bacterias productoras de ureasa, siendo menor el pH de las heces, lo que conlleva una menor frecuencia de dermatitis del pañal.

  • Orina: el niño recién nacido puede orinar fisiológicamente más de 20 veces al día, y en la etapa de lactante puede reducirse hasta 7 veces al día. El amoníaco producido por la orina no actúa como irritante inicial, pero si se acumula en la piel inflamada y cubierta por el pañal empeora las lesiones y ayuda a perpetuar el cuadro clínico.

Existen otros factores menos importantes que pueden contribuir a agravar el cuadro clínico de una dermatitis ya existente.

  • Higiene de la piel inadecuada, por un uso de jabones muy irritantes, no adecuados para su delicada piel.
  • Bacterias: pueden penetrar la barrera cutánea alterada y causar infecciones que compliquen el proceso.
  • Hongos: la Candida albicans, presente en las heces de los niños, puede invadir rápidamente la piel macerada o inflamada y aumentar la severidad de la dermatitis.

Es importante conocer que un tratamiento previo con antibióticos orales puede causar un desequilibrio en la flora bacteriana intestinal, promoviendo un crecimiento excesivo de este hongo en las heces.

  • Diarrea: aumenta la cantidad de líquido en las heces y el ritmo intestinal, eliminando mayor cantidad de enzimas y microorganismos en las heces, empeorando las lesiones.
  • Alteraciones del aparato urinario que causan salida persistente de orina.

La dermatitis del pañal puede afectar de diferentes formas y grados a la zona del pañal. No siempre los cuadros clínicos son los típicos, sino que muchas veces los niños tienen una combinación de ellos.

1. Dermatitis irritativa de las zonas convexas: es la más frecuente, y típica. Las lesiones aparecen principalmente en las zonas de la piel que más contactan con el pañal, es decir, los genitales externos, nalgas, zona púbica y cara interna de los muslos. Según sea su grado de intensidad se pueden observar:

  • Eritema en W: hay un enrojecimiento (eritema) en las regiones glúteas, genitales y superficies convexas de los muslos, sin afectar el fondo de los pliegues cutáneos.
  • Eritema confluente: el enrojecimiento se hace más vivo e intenso, también en los pliegues, y puede haber exudación (líquido) en la zona afectada.

2. Dermatitis erosiva: existen ya erosiones y pequeñas ulceraciones superficiales, con pequeño reborde (en sacabocados), que salpican la zona afectada en número reducido.

3. Dermatitis irritativa lateral: se afecta a la zona lateral de las nalgas que corresponde a las áreas del pañal sin material absorbente y en la que hay un contacto prolongado y directo con partes plásticas del pañal. Es frecuente en niños gruesos.

4. Dermatitis irritativa por sustancias químicas: la piel se irrita directamente por el uso de sustancias antisépticas, detergentes o perfumes en la zona del pañal.

5. Dermatitis irritativa perianal: se produce por irritación de la zona anal y alrededores por contacto repetido o continuado con las heces o fricción excesiva al usar toallitas, jabones, etc.

¿Y si se complica?

Las complicaciones más habituales de la dermatitis irritativa del pañal se deben a infecciones o al uso de medicamentos no adecuados para su tratamiento.

  • Sobreinfección por Candida albicans: el eritema se vuelve de un intenso color rojo-violáceo, con pápulas (pequeños granitos) o pústulas (granos con pus), sobretodo en el margen exterior de la zona afectada.
  • Sobreinfección bacteriana: aparecen pústulas en la zona.
  • Granuloma glúteo infantil: esta complicación se asocia al uso de corticoides tópicos de alta potencia, y se trata de nódulos violáceos o rojo púrpura de hasta 2-3 cm de diámetro.
  • Hipopigmentación: en ocasiones cuando la dermatitis se cura puede quedar una decoloración de la piel, e incluso alguna cicatriz en la zona.

¿Le llevo al médico?

El diagnóstico de la dermatitis del pañal es clínico, a través de los signos que hemos descrito, y no hace falta ninguna prueba complementaria para confirmarlo. Sin embargo, si el médico sospecha una complicación infecciosa (Candida, bacterias…) es posible que tome una muestra de la lesión para efectuar un cultivo que indique el tratamiento específico de la infección.

La zona del pañal se ve afectada por otras enfermedades además de la dermatitis del pañal, como la psoriasis, la dermatitis atópica, entre otras. Hablar con vosotros y el examen físico ayudarán al médico a saber diferenciarlas.

¿Cómo se previene?

  • La principal prevención es efectuar y mantener una buena higiene de la zona, que debe permanecer siempre seca y limpia, el adecuado uso de pañales absorbentes y cambios frecuentes.

Así como combinar, siempre que sea posible, tiempos con pañal con tiempos con el culito al aire, al sol.

  • El agua y jabón deben emplearse solamente en el momento del baño. El agua ha de ser tibia, y el jabón deberá ser ácido o neutro. Se han de evitar los perfumes. Secar bien el área con toquecitos suaves, evitando frotar la toalla sobre la piel y causar así irritación.
  • El pañal debe ser revisado frecuentemente, para cambiarlo en cuanto esté húmedo, tantas veces como sea necesario. Solo así se evita la acción irritante de heces y orina. El número de cambios de pañal al día es un factor crucial en la prevención de la dermatitis.
  • Colocar un nuevo pañal solamente cuando la piel esté bien seca y limpia.
  • Los pañales desechables ultra-absorbentes, transpirables y no oclusivos, contienen en su interior un material absorbente en gel dentro del núcleo de celulosa, que puede absorber varias veces su peso de orina, además de poseer la capacidad de reducir el pH elevado de la zona del pañal. Este tipo de pañales contribuye a reducir el riesgo de dermatitis irritativa, aunque no por ello significa que se pueda dejar al bebé muchas horas sin revisar.
  • Si se usan pañales de tela, deben enjuagarse varias veces tras cada lavado para eliminar así cualquier resto de jabón o detergente que podría irritar la piel.
  • Para reducir los roces el pañal debe ser lo más cómodo posible y se ha de evitar ajustarlo demasiado.
  • Si la piel está irritada, o si el bebé sufre de episodios repetidos de dermatitis, es recomendable dejar descansar al bebé sin pañales durante varias horas al día, para secar y “ventilar” la zona.
  • Se ha de evitar el uso como prevención de medicamentos como corticoides, antibióticos y antifúngicos tópicos, por el riesgo de alergias.

¿Cómo se cura?

Como en muchas otras enfermedades, el mejor tratamiento es su prevención. Cuando la piel ya está dañada, si se siguen las medidas de prevención ya explicadas la dermatitis suele remitir en cuestión de días.

No obstante, existen tratamientos que mejoran la dermatitis en caso de que con las medidas generales no sea suficiente:

  • En casos de dermatitis importantes, el uso de corticoides tópicos disminuye o elimina la inflamación. En el área del pañal, la oclusión mejora la absorción de los corticoides, siendo suficiente el uso de corticoides de baja o mediana potencia.
  • Si existe sobreinfección por Candida albicans, la utilización de un antifúngico tópico puede mejorar la dermatitis. En ocasiones se puede usar la asociación de un corticoide suave con un antifúngico tópico.
  • Los antibióticos tópicos, como la mupirocina, deben reservarse para los casos de infección bacteriana demostrada y no de forma rutinaria, porque su aplicación sobre la piel irritada puede empeorar el proceso.
  • Algunos preparados en polvo pueden actuar como astringentes además de cómo antibacterianos y son útiles en la dermatitis perianal.