Otitis media aguda

FICHA SALUD

Otitis media: causas, síntomas y tratamiento

Es una de las causas más frecuentes de consulta pediátrica, y lo más probable es que cure sin dejar secuelas.

Carlos Martín

3 de julio de 2018, 10:49 | Actualizado a

La otitis media aguda (OMA) es una inflamación con infección del oído medio, la cavidad donde se encuentran los huesecillos de la audición y del equilibrio y que está separada por la membrana timpánica del conducto auditivo externo. Esta enfermedad es una de las causas más frecuentes de consulta pediátrica, junto con las infecciones de las vías aéreas superiores (faringitis, catarro común,...).

¿POR QUÉ SE PRODUCE?

El oído medio es una cavidad que está conectada con la nariz a través de la trompa de Eustaquio. La Trompa de Eustaquio se encarga de varias funciones: drenar mucosidad entre el oído y la nariz; y permitir equilibrar presiones dentro del oído para la transmisión de vibraciones sonoras. Generalmente, coincidiendo con resfriados comunes, que es cuando se produce más secreción o mucosidad en la vía aérea superior, las paredes de la Trompa de Eustaquio se engrosan, obstruyen el conducto y el líquido se estanca en la zona.

Al aumentar la mucosidad en el oído medio se produce la sobreinfección del moco en un 30% de los casos por determinadas bacterias. Ésto hace aumentar también la tensión del tímpano dando dolor de oído intenso.

En ocasiones, cuando la membrana timpánica se rompe por la presión, se libera el moco y las secreciones acumuladas en el oído medio, y aparecen en el conducto auditivo externo.

¿QUÉ SÍNTOMAS TIENE?

El síntoma más característico es el dolor de oído. Éste coincide con síntomas de resfriado común (tos, mucosidad nasal, fiebre o febrícula,...) y en niños pequeños o lactantes suele manifestarse como malestar, irritabilidad o llanto inconsolable por el dolor producido.

Otro síntoma es la fiebre, debido a la sobreinfección del moco acumulado en el oído o simplemente por el resfriado acompañante.

La supuración por la oreja a través del conducto auditivo externo de mucosidad o pus es indicativo de que la membrana timpánica se ha perforado. En ese caso, al descender la presión en el oído medio, el dolor disminuye considerablemente.

Los niños mayores, además del dolor, pueden expresar también otros síntomas como pérdida de audición, ruidos o zumbidos.

¿TENGO QUE PREOCUPARME?

La OMA es una de las causas más frecuentes de consulta médica pediátrica, tanto es así, que se dice que hasta un 80% de niños menores de 3 años ha tenido por lo menos un episodio y que hasta el 46% puede tener 3 o más episodios. Lo más frecuente, es que una OMA se cure sin dejar secuelas con tratamiento ambulatorio o domiciliario.

¿QUÉ PUEDO HACER YO?

  • Si tiene dolor de oído, dar algún analgésico como paracetamol o ibuprofeno.
  • Si tiene mucha fiebre, administrar un antitérmico y realizar medidas físicas con paños húmedos o baño en agua templada si es necesario.
  • Dar líquidos en abundancia para disminuir la viscosidad de las secreciones mucosas haciendo que salgan mas fácilmente.

¿CUÁNDO IR AL MÉDICO?

  • En el caso de que su hijo presente dolor muy intenso que no calma o calma parcialmente con analgésicos habituales.
  • También si su hijo es pequeño y se muestra irritable o quejoso, sobretodo cuando come o al dormir.
  • En caso de fiebre alta y las situaciones anteriormente comentadas.

¿QUÉ HACE EL MÉDICO?

El médico realizará el diagnóstico mediante la historia clínica detallada, preguntando sobre los síntomas del niño, y la exploración física.

El síntoma clave es el dolor en uno o ambos oídos, pero en lactantes puede manifestarse sólo por irritabilidad o llanto inconsolable. En la exploración, sobretodo en los lactantes, el dolor aumenta al presionar la zona anterior del pabellón auricular, lo que se llama signo del trago, pero el diagnóstico definitivo se hará visualizando con el otoscopio un tímpano rojo, inflamado y abombado.

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?

La enfermedad pediátrica en la que más se prescribe antibiótico es la OMA y ésto ha contribuido a que aparezcan numerosas resistencias de los gérmenes implicados.

Aproximadamente el 90% de los casos de OMA se autolimita sin necesidad de tratamiento antibiótico.

En los últimos años numerosos estudios han confirmado la buena evolución de la mayoría de las OMA tratadas sólo con analgesia.

El documento de consenso de la OMA elaborado en mayo de 2012 por las sociedades de Infectología Pediátrica, Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria, y Urgencias Pediátricas recomienda el tratamiento antibiótico en los pacientes con más riesgo de mala evolución y de mejor respuesta a la otitis grave:

  1. los menores de 2 años (sobretodo menores de 6 meses)
  2. los que presenten OMA grave (fiebre > 39C o dolor muy intenso), otorrea u OMA bilateral
  3. los que tengan antecedentes de OMA recurrente o persistente, o familiares de primer grado con secuelas óticas por enfermedad inflamatoria.

El antibiótico de elección suele ser la amoxicilina a dosis altas o la amoxicilina con clavulánico, también a dosis altas durante 7 a 10 días.

¿CÓMO EVOLUCIONA?

Generalmente la evolución en la mayoría de casos es hasta la resolución completa del cuadro. El primer día el dolor es más intenso y suele presentarse durante el sueño. Pasado el primer-segundo día, el dolor va en descenso.

El catarro acompañante, que suele ser previo a la otitis, desaparece al mismo ritmo que el dolor.

En pocas ocasiones se pueden ver complicaciones de la OMA.

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