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Terapias

Reflexología infantil: caricias que curan

Cada vez es más habitual que los tratamientos médicos convencionales se acompañen de sesiones de reflexología, puesto que sus ventajas están más que demostradas.

Alicia Bernal

30 de enero de 2017, 15:46 | Actualizado a

Cada vez es más habitual que los tratamientos médicos convencionales se acompañen de sesiones de reflexología infantil, puesto que sus beneficios para los bebés cuentan ya con un buen número de evidencias científicas.

¿Qué es la reflexología infantil?

En el pie, especialmente en la planta, está representado de forma esquemática todo el cuerpo y sus órganos. Este es el punto de partida de la reflexología podal, un método curativo que mediante la presión y el masaje de estos puntos de los pies actúa de forma refleja sobre todo el organismo. Capaz de disminuir el estrés, de mejorar la circulación, de liberar toxinas, de estimular el potencial curativo del organismo, de favorecer un buen estado de salud, de equilibrar el flujo de la energía del organimo, así como de permitir la eliminación de los bloqueos del cuerpo, esta técnica terapéutica ya se viene usando desde la época de la antigua China y Egipto, aunque tal y como nosotros la conocemos nacería a principios del siglo XX fruto de los trabajos del médico estadounidense William Fitzgerald.

La reflexología podal es una práctica de la medicina holística, es decir, que tiene en cuenta a la persona en su totalidad (cuerpo, mente y espíritu), de manera que los reflexólogos y otros especialistas en energía no curan a las personas que se ponen en sus manos, sino que ayudan al cuerpo a establecer el equilibrio natural de la energía y la funcionalidad armónica de todo el organismo, puesto que el cuerpo, la mente y el espíritu son los únicos sanadores de la persona.

Para niños

Aplicar esta terapia en los niños también es muy beneficioso, tal y como ha podido comprobar Ángeles Hinojosa a lo largo de sus 15 años de experiencia. Fundadora de la Asociación Española de Reflexología Infantil y creadora de su propio método, trabaja cuatro de los once sistemas principales del cuerpo humano: el inmunitario, el digestivo, el urinario y el respiratorio, al mismo tiempo que aplica técnicas de relajación, completando así un trabajo reflexológico ideal para acompañar a los niños de manera holística.

Gracias al trabajo de personas como Ángeles Hinojosa, los beneficios de la reflexología podal han sido reconocidos, y en la actualidad también se utiliza conjuntamente con los tratamientos convencionales para combatir el cáncer, tanto en adultos como en niños, así como para tratar las enfermedades propias de la infancia.

Beneficios

  • Al nacer, los bebés son especialmente receptivos a todos los estímulos del ambiente, y por lo general al atardecer están colapsados de tanta información. Con la reflexología podemos ayudarlos a que se relajen y así puedan interiorizar de forma armoniosa todo lo vivido.
  • Los recién nacidos, a medida que van creciendo, van generando más anticuerpos para poder hacer frente a los virus, bacterias o alérgenos que irán encontrando en su vida. Realizándoles estos masajes y presiones se fortalece su sistema inmune. Y como en esta zona también se trabajan los ojos y los oídos, se pueden tratar enfermedades como la otitis o la conjuntivitis, entre otras.
  • A través de la lactancia materna los bebés también generan sus propias defensas, al mismo tiempo que ayuda a madurar al sistema digestivo. En el caso de que el bebé tenga reflujo, cólicos o estreñimiento, es posible aliviarlo con estos masajes.
  • En general, todos sus órganos son inmaduros, y gracias a la reflexología podal podemos colaborar con el cuerpo para acelerar el proceso de completar su función. En la edad del control de esfínteres también influye en la maduración de la parte emocional y física del sistema urinario.
  • Los problemas respiratorios de la niñez son múltiples y frecuentes: resfriados, catarros, bronquitis..., y la reflexología podal ayuda a potenciar la capacidad respiratoria de su cuerpo.
  • Por otro lado, usando esta técnica en la primera infancia los ayudamos a integrar las experiencias vividas a diario en la guardería, el parvulario o la primaria.
  • Asimismo, si se aplica durante la adolescencia, nos permite ayudar a los jóvenes a superar el acné juvenil y a su organismo con los procesos hormonales.
  • Para terminar, me gustaría compartir el comentario de una madre: “La reflexología nos ha cambiado la manera de ver la enfermedad. Ahora se presenta como un reto que podemos curar nosotros, y eso nos hace sentirnos importantes y más dueños de nuestro cuerpo”.