¿Tiene hipo?

Salud infantil

Todo sobre el hipo

¿Sabías que los cambios de temperatura pueden provocarlo o que puede aparecer en el feto a partir de las 8 semanas de la gestación?

Gerard Plaza

12 de junio de 2017, 07:00 | Actualizado a

El hipo es una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos inspiratorios que provoca una inspiración súbita, seguida del cierre brusco de la glotis, que origina un sonido peculiar.

La mayor parte de las veces es benigno y transitorio y sin causa conocida que lo desencadene.

Sólo en caso de que sea persistente o crónico se recomienda ir al médico, que le hará diagnóstico y orientación terapéutica. A continuación encuentra todo lo que necesitas saber al respecto.

¿Qué es el hipo?

El hipo es una contracción espasmódica, involuntaria y repetitiva del diafragma y los músculos inspiratorios que provoca una inspiración súbita, seguida del cierre brusco de la glotis, que origina un sonido peculiar.

¿Qué síntomas tiene?

La aparición de un espasmo a nivel del diafragma seguido de un sonido gracioso característico (“hip”). En los niños puede ocurrir durante o después de un ataque de llanto.

¿Tengo que preocuparme?

La mayor parte de las veces solo dura unos minutos, o incluso segundos. Es una circunstancia inofensiva a la que no hay que darle importancia. Es muy frecuente en recién nacidos y niños menores de un año y puede durar hasta media hora.

Al igual que ocurre en los adultos, el hipo pasajero no es peligroso ni doloroso. No está relacionado con ninguna enfermedad.

Cómo aliviar el hipo

El hipo común cede por si mismo en pocos minutos y en caso de ser persistente se recomienda acudir al medico. Para evitarlo es recomendable procurar que no ingiera su alimentación demasiado rápido, hacer pequeñas interrupciones y buscar un ambiente relajado y tranquilo para alimentarlo. Después de dar el pecho al bebé, especialmente cuando éste se prende mal del pecho y cuando toma biberón, no hay que olvidar dejarlo en posición vertical para facilitar la eliminación de aire, dándole unas suaves palmaditas en la espalda para ayudarlo.

Los cambios de temperatura también pueden provocar el hipo. Para que eso no ocurra, debemos cambiar al bebé siempre en un ambiente sin corrientes de aire y cálido.

Cómo curiosidad, comentar que este es uno de los trastornos para los que la cultura popular es rica en supuestos remedios, algunos de ellos evidentemente de dudosa efectividad y base científica.

La mayoría de los autores recomiendan intentar alguno de los siguientes métodos:

  • Maniobras respiratorias (aguantar la respiración)
  • Estimulación nasal y faríngea (tracción de la lengua, estimulación de la pared posterior de la faringe)
  • Estimulación vagal (compresión ocular, etc.)
  • Compresión bilateral del conducto auditivo externo

¿Cuándo sería necesario ir al médico?

El hipo persistente o crónico se presenta en forma de un ataque prolongado o ataques recurrentes durante un tiempo superior a 48 horas y es poco común.

Puede ceder espontáneamente sin tratamiento, pero a veces precisa de la realización de un estudio médico para averiguar su origen y pautar su solución. Incomoda enormemente a quien lo padece y puede llegar a provocar insomnio, pérdida de peso, e incluso arritmias.

¿Qué hace el médico?

Una buena historia clínica es fundamental para orientar y tratar la enfermedad de base que produce el hipo persistente. Hay numerosas patologías que por irritación del nervio frénico pueden desencadenar hipo, cómo:

  • Reflujo gastroesofágico
  • Hernia de hiato
  • Infecciones
  • Enfermedades metabólicas
  • Enfermedades degenerativas
  • Como efecto de algunos fármacos (Diazepan, corticoides, etc. )
  • Trastornos psicológicos

¿Cuál es el tratamiento?

La mayor parte de los estudios sugieren el tratamiento con clorpromazina por su potencia y seguridad relativa.

Otras posibilidades incluyen la metoclopramida, haloperidol, carbamacepina, etc., que precisan control médico y con efectividad discutida.

El baclofeno parece tener éxito en el tratamiento del hipo crónico en adultos, desapareciendo los síntomas con las primeras dosis. No está, sin embargo de efectos secundarios, por lo que debe ser considerado básicamente sólo cuando fracasan los medios convencionales, especialmente en niños.

Spascupreel es un remedio homeopático que se utiliza para evitar el espasmo muscular, que podría ser de utilidad en algunos casos de hipo.

En hipos asociados a digestiones lentas y pesadas es muy útil preparar una infusión a partes iguales de anís estrellado, hinojo y mejorana, que deberemos ingerir justo antes de las comidas.

¿Por qué tiene hipo mi bebé?

Se ha demostrado que el hipo puede aparecer en el feto a partir de las 8 semanas de la gestación, incluso de forma más precoz a que aparezcan los movimientos respiratorios, para preparar los músculos respiratorios que deben realizar su función inmediatamente después del nacimiento.

Se postula que el hipo de los adultos podría ser la reminiscencia de estos reflejos primitivos.

Las causas que pueden provocar hipo son múltiples y variadas:

  • Enfermedades del sistema nervioso central.
  • Procesos metabólicos, tóxicos o infecciosos.
  • Procesos en la nariz, oídos, tórax y abdomen.
  • Reflujo gastroesofágico.
  • Comer en abundancia o demasiado rápido.
  • Distensión gástrica por aerofagia o bebidas carbónicas.
  • Ansiedad.
  • Cambios bruscos de temperatura.

En la mayoría de los casos el hipo es la consecuencia de la irritación esofágica producida por el contenido ácido del estómago, aunque también se sostiene que el reflujo es una consecuencia directa del hipo.

Se ha descrito un arco nervioso reflejo del hipo.

¿Cómo evoluciona?

La mayor parte de las veces solo dura unos minutos, o incluso pocos segundos.

El hipo refractario dura más de un mes, a veces años (el cuadro de hipo más largo registrado es de 68 años), y es muy incapacitante dificultando actividades habituales como dormir, respirar, comer y beber.

Puede provocar insomnio, trastornos alimentarios y de la alimentación y problemas psicosociales.

Cómo prevenir el hipo

Básicamente, con hábitos de vida sanos.

Comer pausadamente y respirando con normalidad, evitar el estrés, podrían ser de ayuda, pero lo cierto es que el mecanismo y desencadenante del hipo aún no está claramente establecido por lo que las recomendaciones para prevenirlo se sustentan básicamente en la experiencia y no en una base científica.

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