Beneficios para la madre de dar el pecho

LACTANCIA MATERNA

6 grandes beneficios, para la salud de la madre, de dar el pecho

Se ha investigado poco y no se habla lo suficiente sobre lo que amamantar significa para las madres; no se trata solo de la satisfacción que proporciona o sus efectos positivos en el vínculo madre-hijo: dar el pecho beneficia claramente la salud de la mujer.

Luis Ruiz

2 de abril de 2017, 07:49 | Actualizado a

Se ha investigado poco y no se habla lo suficiente sobre lo que amamantar significa para las madres; no se trata “solo” de la satisfacción que proporciona o sus efectos positivos en el vínculo madre-hijo: dar el pecho beneficia claramente la salud de la mujer.

1. Recuperación posparto

Si la madre empieza a amamantar a su recién nacido en la primera hora tras el parto, tal como se recomienda en estos momentos, el riesgo de sangrado disminuye y la recuperación es más rápida. Esto sucede por un mecanismo natural que funciona del mismo modo en todos los mamíferos: mediante la succión, el bebé libera oxitocina. Esta hormona hace que la musculatura lisa del organismo se contraiga. De la misma manera que actúa sobre el pecho para que empiece a salir la leche, también provoca contracciones en el útero, que así empieza a recuperar el tamaño que tenía antes del embarazo.

Así pues, esta hormona es la responsable de los entuertos, los dolores que tienen algunas mujeres en el puerperio inmediato, y que no son más que retortijones que se producen cada vez que el niño mama y la musculatura del útero y del tubo digestivo se contraen debido a la acción de la oxitocina. Lógicamente, si la mujer sangra menos en en el posparto, va a tener una recuperación más rápida y su estado físico va a mejorar.

2. Cáncer de mama

Las madres que dan el pecho tienen menos posibilidades de sufrir cáncer de mama. Este riesgo disminuye con el aumento del tiempo que se da el pecho: cuantos más meses se amamante, menor es la posibilidad de padecer un cáncer de mama en la premenopausia. Aun así, sería absurdo afirmar que amamantar evita el cáncer de mama; hay muchos factores desconocidos en su etiología. A nadie se le ocurriría afirmar que llevar el cinturón de seguridad puesto durante los desplazamientos en coche nos mantiene a todos completamente a salvo: aunque vamos bien sujetos, sabemos que hay otros factores que también influyen en los accidentes. Se trata, pues, de una cuestión de probabilidades.

Lo que sí se ha comprobado es que a más tiempo amamantando, y con un inicio más precoz, menor incidencia y riesgo de padecer cáncer de mama. La Asociación Americana de Ginecología y Obstetricia así lo publica, y lo confirman los múltiples estudios analizados.

3. Pérdida de peso

Amamantar adelgaza. Durante la gestación, la mujer aumenta de peso por el propio embarazo (el bebé, la placenta, el líquido amniótico, el volumen sanguíneo...) y por el acúmulo de grasa que el organismo realiza para el período de lactancia.

Para la fabricación de leche, el cuerpo femenino utiliza unas 500 calorías diarias, que provienen de esos depósitos de grasa acumulados durante nueve meses. Así, la lactancia logra que la grasa se reduzca con mayor rapidez, aunque la pérdida de peso se va produciendo poco a poco. Los estudios prospectivos realizados indican que, a partir de los seis meses, las mujeres que amamantan recuperan el peso de antes del embarazo más frecuentemente que las que no han lactado (y que acumularon grasa igual). Esto es independiente del seguimiento de dietas y otros métodos de adelgazamiento, que la mujer que da el pecho puede utilizar siempre que estén controlados adecuadamente. Aun así, esta no es la mejor época para ponerse a dieta.

4. Menores niveles de ansiedad

Las investigaciones sobre los efectos de la oxitocina en la madre y el bebé han llevado a “rebautizarla” como la hormona del amor. Es la responsable de un efecto calmante en la madre, que podría ser un mecanismo de adaptación para facilitar la transición a esta nueva etapa. Cada vez que una madre da el pecho a su hijo, se incrementan los niveles de oxitocina, que pueden tener un efecto antiansiedad y ayudar a promover el vínculo con el bebé.

5. Cáncer de ovario

El cáncer de ovario es otra de las enfermedades que tienen menor incidencia en las mujeres que han amamantado a sus bebés. Su influencia puede que se deba a que, al darse el pecho, dejan de producirse ciclos ováricos y no hay ovulación. Posiblemente, el reposo de los ovarios por la acción de la prolactina es el responsable de la menor incidencia de este tipo de cáncer.

6. Riesgo de diabetes

Igual que la leche materna protege a los bebés de la diabetes insulinodependiente (tipo 1), unos estudios en Estados Unidos han comprobado que las mujeres que amamantan a sus hijos tienen un mejor metabolismo de los azúcares y, posteriormente, un menor riesgo de diabetes tipo 2. Parece ser que este riesgo también está asociado inversamente al tiempo de lactancia: cuanto más tiempo se amamante, menos riesgo de diabetes.

Etiquetas:  Madres Luis Ruiz Lactancia

Artículos relacionados